Voceros de Hitler en la Argentina

Autor:Andrés Bisso
Páginas:247-280
 
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Voceros de Hitler en la Argentina
Análisis de la tarea propagandística del diario pro-nazi
Deutsche La Plata Zeitung en su edición en castellano
(1941-1944)*
Andrés Bisso
El diario Deutsche La Plata Zeitung (en adelante, DLPZ) desa-
rrolló sus ediciones en castellano en la primera mitad de la década
de 1940, bajo los auspicios de la embajada de Alemania y del go-
bierno del Reich, y con el motivo de ocupar un lugar en el frente de
propaganda pro-alemana entre los argentinos. Dirigido por Emilio
Tjarks, su actividad se mantendrá presente incluso más allá del 26 de
enero de 1944, cuando se produzca la ruptura de relaciones con los
países del Eje, efectuada por el gobierno militar argentino.
La edición en castellano del DLPZ que vamos a analizar es poco
conocida, en relación con su versión en idioma alemán. Mientras esta
última ha sido objeto de numerosos análisis y citas por parte de los
investigadores del período de entreguerras en Argentina1, la versión
* La posibili dad que tuve de cono cer y consultar esta fuente de extraordinario
valor, debo agradecerla a la generosidad del Dr. José Pannetieri, ex director del
Centro de Investigaciones So cio-Históricas de la UNLP. Agr adezco asimis-
mo los comentarios del Licenciado Emma nuel Kahan a una versión previa a
este art ículo.
1 La ver sión en alemán del Deutsche La Plat a Zeitung es cit ada, entre otros,
por Newton, Rol and, El cuarto lado del tr iángulo. La “amen aza nazi” en
la Argentina (1931-1947), Buenos A ires, Suda mericana, 1995 y por Jackish,
Carlota, El n azismo y los refugiados al emanes en la Argentin a, Buenos Aires,
Ed. de Belgra no, 1997.
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en castellano no ha corrido la misma suerte de divulgación, e incluso
hemos notado que su conocimiento no es muy corriente, incluso, en-
tre los investigadores de la comunidad alemana en Argentina.
El DLPZ escrito en idioma alemán había surgido en 1887, lo
que lo hacía, ya para los tiempos que analizamos, un clásico del pe-
riodismo germano en la Argentina. Desde 1938, el DLPZ en alemán
recibía un importante subsidio por parte del Reich, para evitar su
cierre, a causa de su acción decitaria2.
A pesar de que fue la versión en alemán del DLPZ, la subsidiada,
las dos versiones contaban con la dirección de la familia Tjarks, por
lo que el aporte nanciero desde Alemania terminaba conuyendo
para ambas publicaciones, convirtiéndolas en órganos, si bien no
ociales, ciertamente “ociosos” del régimen hitlerista3.
Es en su particular ubicación dentro de la gama de periódicos
que hablaban sobre la guerra, más que en la cantidad de su escasa ti-
rada, donde reside el particular interés de esta versión en castellano
del DLPZ que se dedicaba a reproducir, más allá de la comunidad
germanoparlante, la visión ocial alemana y de los demás países del
Eje sobre la Segunda Guerra Mundial. La existencia de este diario,
conrma la creciente necesidad, por parte de los sectores relacio-
nados con el nazismo en Argentina, de extender su voz fronteras
afuera de la comunidad alemana, a partir del desencadenamiento
de la guerra. Por otra parte, el DLPZ era una entre muchas de las
actividades de la familia Tjarks dirigidas a tal n, ya que Emilio
Tjarks también fue director de la agencia de noticias TransOcean4,
2 Además de ser u n reconocimiento a un diario que alentaba simpatías na zis,
incluso antes del acceso de Hitler al poder, la contribución de sde Aleman ia
al DLPZ se consideraba indispe nsable para el manten imiento de la inuenci a
nazi en la Arge ntina. Ver Jackish, op. cit ., p. 206.
3 La interrelación entre los dos diarios es tal que, incluso, hemos consultado una
edición en castel lano, del 25 de enero de 1942, que no sale como diario sepa ra-
do, sino como “Suplemento en castellano del dia rio alemán Deutsche La Plata
Zeitung”.
4 Emilio Tjarks fue director de TransOcean h asta el 31 de diciembre de 1940,
momento en que fue reemplazado por Walter von Simons, hombre mucho más
relacionado con el Mi nisterio de Propaganda de G oebbels. TransOcean era la
sucursal lo cal de la agencia aleman a TransOzea n.
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fuente de la mayoría de la información pro-germana que ingresaba
al país.
El DLPZ, durante toda la guerra, se encargará, predominante-
mente, de resaltar los triunfos de las armas alemanas y de sus alia-
dos, como así de minimizar las victorias del bando opuesto. A esta
tarea dedicaba su mayor atención y por ello, de ese estilo, eran las
noticias que adquirían mayor visibilidad.
En ese sentido, muy rara vez la tapa del diario se dedicaba
a otra cosa que no fuera el comentario del desarrollo estrictamen-
te bélico de la guerra, incluyendo la continua reproducción de los
partes de guerra alemanes5. Será recién a partir de mediados de sep-
tiembre de 1942, cuando la primera página del diario sea corriente-
mente ocupada, además de por los partes de guerra, por editoriales
que, escritas por el mencionado Tjarks o por J. P. Toledo, tendían a
retratar desde Argentina las derivaciones de la guerra. Si bien esas
editoriales no eran diarias, aparecerán profusamente en las edicio-
nes del DLPZ, sobre todo durante el 2º semestre de 1942.
Por otra parte, de las sólo cuatro páginas con que contaba la
edición en castellano6, tres de ellas se dedicaban casi constantemen-
te a la reproducción de la visión alemana y de los demás países del
Eje acerca del desarrollo de la guerra. Una visión propagandística
de la guerra, que llegaba a veces a negar de plano cualquier victoria
aliada, ocupaba la casi totalidad del diario7.
Sin embargo, a pesar de que las noticias internacionales re-
feridas a la guerra no dejaban nunca de ser mayoritarias, el diario
5 Una excepción a ello es la editoria l que Emilio Tjarks dedica a las difere ncias
entre “Nacionalso cialismo y comunismo”, y que tenía por intención justic ar
el nuevo rumbo de la guerr a, producido por la invasión de H itler a Rusia,
señalando que “los hec hos acaban de demostrar en forma term inante e irrefu-
table que el nacionalsocia lismo, no sólo nada tiene en común o parecido con el
comunismo, si no que es justamente lo contrar io”. DLPZ, 18 de julio de 1941.
6 Una excepción a la cantid ad de página s reside en el número especial del 3 de
septiembre de 1942, dedic ado a los tres años de explosión de la Guerr a, que
contaría con o cho páginas.
7 Se desca rtaba, no sólo c ualquier victoria aliada, sino la misma posibil idad de
resistencia a l as tropas alemanas , como muestra el título: “Militar mente, la
resistencia bolch evique, es un desatino”. DLPZ, 7 de septiembre de 1942.

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