Sentencia Definitiva de SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA PROVINCIA, 13 de Marzo de 2002, expediente P 64647

Presidente:Pisano-Hitters-de Lázzari-Pettigiani-Salas
Fecha de Resolución:13 de Marzo de 2002
Emisor:SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA PROVINCIA

Dictamen de la Procuración General:

La Sala IV de la Cámara de Apelación en lo Criminal y Correccional de La P. revocó la sentencia absolutoria de primera instancia y condenó a A.R.V. a cinco años de prisión, accesorias legales y costas, por resultar autor responsable de robo calificado por el uso de armas, en concurso ideal, con privación ilegítima de la libertad. A.. 54, 142 inc. 1º y 166 inc. 2º del Código Penal (fs. 325/328).

Contra este pronunciamiento interpone recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley el defensor oficial del procesado (fs. 333/335 vta.).

Denuncia absurda valoración de la prueba y la violación de los arts. 166 inc. 2º, 142 inc. 1º y 54 del Código Penal y 226 y 251/253 del Código de Procedimiento Penal.

Dirige su crítica hacia la valoración probatoria realizada por la alzada para acreditar la autoría responsable de su defendido en el hecho.

En lo sustancial, sostiene que en la diligencia de reconocimiento en rueda de personas no se observaron las formalidades exigidas por el art. 138 y sig. del Código de Procedimiento Penal. En el caso, refiere que dichas diligencias carecen de valor acreditativo en razón de que previamente a dicho acto fueron exhibidas fotografías, entre las que se encontraba la del imputado, en el domicilio de la víctima.

Aduce que existe una notoria contradicción entre los dichos del Oficial C. obrante a fs. 12/13 y los de M.J.V. de fs. 235/vta.

Cuestiona la eficacia probatoria que la Cámara atribuyó a la diligencia de secuestro. Argumenta que adquieren relevancia para desestimar el accionar policial las declaraciones testimoniales de N.V., L.S., M.L., C.S., N.R. y W.V.. Expresa, además e independientemente de lo anterior, que el allanamiento policial surge de datos que se apartan de la realidad.

Afirma que las armas exhibidas difieren en su calibre con la que se dice secuestrada y periciada.

Concluye sus agravios aseverando que la alzada debió valorar la totalidad de los elementos de prueba reunidos, de conformidad con lo establecido por el art. 226 del Código de rito.

Opino que el recurso no puede prosperar.

El impugnante se abstiene de explicar de qué modo resultarían aplicables las disposiciones del art. 138 y sig. del Código de Procedimiento Penal al reconocimiento fotográfico, que -por otra parte- no tiene sistematización normativa en el rito provincial.

A todo evento, los reconocimientos que el juzgador reputó válidos son los de fs. 60/61 y 62/63, que se practicaron en rueda o fila de personas, y con ajuste a la...

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