Un viaje a la América profunda

HUMAHUACA.- "Éste es el momento más triste. Nadie se quiere ir, pero todos van a volver en algún momento", dice Juan Cruz Torres, hijo de Jaime, organizador del Tantanakuy, el encuentro de músicos que este año celebró su 40° aniversario y que llegó a su final después de un maratónico concierto que empezó a las cinco de la tarde y terminó entrada la madrugada de anteayer. Tres intensos días de conciertos y encuentros informales de música, dejaron en los rostros y los cuerpos de Jaime Torres, Gustavo "el Pelado" Cordera, Candelaria Cari, Víctor Heredia, Charo Bogarín, Horacio Durán de Inti Illimani y del resto del contingente de setenta personas una sensación mezclada de éxtasis, cansancio y tristeza por la despedida, que ahora están alargando en mesas regadas con tintos, locros y empanadas.

Envalentonado, alguien recuerda el conocido recitado del Coya Mercado, autor y compositor de Abrapampa cuyos temas se cantaron hasta en Japón, un asistente perfecto del Tantanakuy hasta su muerte, que en estas ocasiones solía recitar: "Dice la antigua leyenda que a Jujuy siempre se vuelve, sin el cuenco de las manos agua del río se bebe. Que propiedades tan brujas trae el río en su corriente que caminando al olvido al amor retorna siempre. O tal vez no sea el río, sino mis ganas de verte las que me llevan y traen a tu provincia celeste".

Todos tendrán su recuerdo imborrable del Tantanakuy. Para los que fueron alguna vez jóvenes músicos humahuaqueños acá vieron por primera vez a Jaime Dávalos recitando sus poemas y compartiendo su acuyico de coca entre los presentes, como lo recuerda Fortunato Ramos, maestro rural, poeta y músico. "Ese gesto de amor, que mucha gente no entendía en ese momento, me hizo comprender el valor de nuestra cultura." Acá, en los ochenta, los humahuaqueños vieron a Jacinto Piedra y Peteco Carabajal en su mejor momento. Acá, en los noventa, los humahuaqueños vieron el nacimiento y la proyección de un artista fundamental de la quebrada, como Ricardo Vilca. Acá, frente al Monumento de la Independencia, fue la primera vez que los jóvenes músicos humahuaqueños vieron frente a la plaza de su pueblo a Cordera o a los Inti Illimani cantando el legendario "Samba landó".

Cada uno de los que participaron del Tantanakuy tendrá algo que contar con el tiempo de lo que vivió en la Quebrada de Humahuaca durante estos días. Para Víctor Heredia y Cordera, fue la primera vez que se arrodillaron frente a la Pachamama, le dijeron una plegaria, le...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba