Verano: la estación más riesgosa para los trastornos alimentarios

 
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El frío del invierno invita a comer más y darse algunos gustos. Y las capas de ropa hacen que se puedan disimular las partes que no se quieren mostrar, como los rollos, la celulitis, las várices, las estrías simplemente esconder esos cuerpos percibidos como desagradables. Pero llega septiembre y a la mayoría de las mujeres se les presenta la misma preocupación: tener que adelgazar unos kilos para llegar en forma al verano. Es así cuando la percepción del cuerpo empieza a generar cierta tensión entre lo que tienen y lo que quieren.

Justamente, esta mirada sobredimensionada sobre el cuerpo y el miedo a que las partes que más acomplejan a las mujeres (como la panza, las piernas o los brazos) queden al descubierto hacen que el verano sea la estación más riesgosa para el inicio o la agudización de los trastornos alimentarios.

Las especialistas hablan de un aumento de las consultas antes del verano, pero también en marzo, cuando se empiezan a sentir los efectos de los desequilibrios que existieron durante estos meses.

"Las consultas en los meses previos y posteriores al verano aumentan cerca de un 30%. Empiezan las preocupaciones por cómo uno se ve frente a sí mismo y también frente a los demás. Cuando algo no está bien en el aparato psíquico esta vulnerabilidad se ve flaqueada y existe la posibilidad de que esas preocupaciones se conviertan en una obsesión y finalmente se desencadene un espectro de trastornos que van desde la simple restricción hasta una anorexia nerviosa bien definida", explica Mariela Di Lorenzo, pediatra especialista en nutrición infantil.

En esta misma línea, Juana Poulisis, psiquiatra y autora del libro Los nuevos trastornos alimentarios, cuenta que su consultorio se ve inundado los primeros días de marzo: "Las chicas vuelven completamente desestabilizadas. Está la que bajó un montón de peso porque restringió mucho su dieta, la que bajó un montón y después empezó con atracones o la que se la pasó tapada todo el verano porque no estaba conforme con su cuerpo y quiere hacer algo con eso".

María Teresa Panzitta, psicóloga especialista en trastornos alimentarios, que trabaja en el equipo del Hospital Durand y el Centro Dra. Katz, señala que el miedo al verano es uno de los temas que se abordan en sus grupos terapéuticos: "las preocupa que su cuerpo que sienten gordo esté mas expuesto en el verano, y en algunos casos se estresan porque se tienen que poner un short. Otras directamente no se lo ponen y van a estar tapadas, no...

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