Venezuela: un plantel rebelde desafía a la dirigencia y al técnico

 
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De su condición de eterna Cenicienta del fútbol sudamericano, de haber estado cerca de clasificarse por primera vez en la historia para los últimos dos mundiales, Venezuela pasó al actual colapso: última en las eliminatorias, sin puntos en cuatro partidos, y con el seleccionado en estado de rebelión contra la conducción de la Federación, en una crisis que también involucra al director técnico Noel Sanvicente. En un país convulsionado política y socialmente por la dura disputa entre el gobierno oficial de Nicolás Maduro y la oposición, el fútbol también entró en una combustión de consecuencias por ahora impredecibles. La diferencia es que mientras Caracas es una ola de tensiones, un grupo de futbolistas lanzó una pulseada de poder desde la comodidad de los clubes europeos en los que pasan gran parte del año.

La mecha se encendió anteanoche, cuando el capitán Tomás Rincón (jugador de Genoa), en nombre de otros 15 compañeros, dio un comunicado en el que pedían la salida de la directiva de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) y expresaban su disconformidad con el cuerpo técnico que lidera Sanvicente.

Los futbolistas reaccionaron contra la declaración del presidente de la FVF, Laureano González, que en una entrevista acusó a los futbolistas de orquestar un movimiento para que fuera destituido Sanvicente. El caso es un coletazo de otra crisis anterior, en la que quedó sumida la Federación desde que en mayo fue detenido el presidente Rafael Esquivel, en Suiza, por las denuncias de sobornos y corrupción que el FBI y la justicia de los Estados Unidos llevaron adelante contra dirigentes de la FIFA y empresarios comerciales y televisivos. Esquivel, en un mandato que acumulaba 28 años, era para Venezuela lo que Julio Grondona para la Argentina: la gestión era una autocracia; sin ellos, no hay dirección, el poder se atomiza. Con Esquivel entre rejas mientras se tramita su extradición a los Estados Unidos, su segundo, González, asumió un gobierno con mandato hasta marzo de 2017. A González se lo reconoce como un excelente profesor de matemáticas, un eficiente organizador, pero sin la cintura ni la influencia política de Esquivel. Está debilitado y con su declaración no hizo más que abrir otro frente de tormenta: ¿Los jugadores están molestos porque el dirigente faltó a la verdad o porque hizo una revelación sobre el verdadero estado de las cosas y los expone en la tensa relación que mantienen con el entrenador?

"Chita" Sanvicente publicó ayer una...

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