Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - Sala M, 9 de Septiembre de 2015, expediente CIV 103911/2012

Fecha de Resolución 9 de Septiembre de 2015
EmisorSala M

Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA M ACUERDO. En Buenos Aires, a los 9 días del mes de septiembre del año dos mil quince, hallándose reunidas las señoras jueces de la Sala “M” de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, D.. E.M.D. de V., M. De los Santos y M.I.B., a fin de pronunciarse en los autos “V., S.C. c/OviedoL., P.R. y otros s/daños y perjuicios”, expediente n°103.911/2012 del Juzgado Civil n°49, la Dra. B. dijo:

  1. La sentencia de fs. 417/431 hizo lugar a la demanda y -en consecuencia- condenó al Sanatorio San Andrés SA y a P.R.O.L. en forma “solidaria” con su seguro, a pagar a la actora la suma de pesos ciento ochenta mil, con más sus intereses a partir del momento “del hecho” y las costas del juicio.

    Apelaron todos los intervinientes. La actora procura se eleve el monto de la condena, que considera exiguo, en tanto que los accionados pretenden el rechazo de la acción, aunque por distintos fundamentos. El Sanatorio San Andrés SA sostiene que no tuvo ninguna injerencia en el acto médico por cuanto solamente alquiló el quirófano al Dr. O.L., en tanto que este último afirma que no se han valorado correctamente las pruebas producidas pues no ha incurrido en culpa que justifique el deber de responder.

    Afirma, además, que contrariamente a lo que se dice en el pronunciamiento apelado, la actora prestó su consentimiento -debidamente informado- con la realización de la práctica.

  2. Para mantener el hilo conductor del razonamiento, cuadra examinar, en primer término, si se han probado los extremos de hecho que se invocaron en el escrito de postulación y si la culpa médica ha sido suficientemente acreditada.

    Fecha de firma: 09/09/2015 Firmado por: M.A. DE LOS SANTOS, JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.V., SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: E.D.D.V., JUEZ DE CAMARA 1 Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA M Durante la vigencia del código anterior -aplicable al caso por el art. 7º del Código Civil y Comercial- existían dos sectores de responsabilidad que tenían sus reglas propias: la órbita contractual y la extracontractual. Tanto la doctrina como la jurisprudencia ubicaron a la responsabilidad por mala práctica médica en el primero de ellos, aunque algunas voces realizaron ciertas distinciones que, luego de la vigencia del Código Civil y Comercial, podríamos decir que son intrascendentes.

    Las discrepancias se hicieron más visibles a la hora de determinar si la obligación que asumía el médico era de medios o de resultado, siempre -por supuesto- que se aceptara la procedencia y utilidad de la clasificación, que se atribuye a Demogue (conf. R.D., "Traité des obligations en général", t. V, ps. 536 y sigtes., L.A.R., París, 1925), y que fue ampliada después por H.M. y A.T. ("Tratado teórico y práctico de la responsabilidad civil delictual y contractual", trad. por L. Alcalá-Zamora y Castillo, bajo la dirección de Santiago Sentís Melendo, t. I, vol. I, ps. 126 y sigtes., EJEA, Buenos Aires, 1961).

    En la literatura jurídica argentina existen doctrinas encontradas. A favor de esa clasificación encontramos a B.A. (BustamanteA., J., "Teoría General de la Responsabilidad Civil", A.P., 8º ed. ampliada y actualizada, Bs.As. 1993, núms. 825 y 826), S. (MartínezR., “Obligaciones de medio y de resultado", Rev. La Ley, t. 90, p. 756); A.A., D.A. ("La carga de la prueba en la responsabilidad del médico. Obligaciones "de medio" y obligaciones de "resultado", J.A., 1958-III, p. 587), V.F. ("Daños y perjuicios en el ejercicio de la medicina", p. 181 y sigtes.) C. ("El contrato de cirugía plástica", en "Obligaciones y contratos en los albores del siglo XXI", homenaje al profesor doctor Roberto M.

    Fecha de firma: 09/09/2015 Firmado por: M.A. DE LOS SANTOS, JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.V., SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: E.D.D.V., JUEZ DE CAMARA 2 Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA M.L.C., dir.: O.J.A., coord.: S.Y.T., p. 615, Abeledo-Perrot, Buenos Aires, 2001); B., Alberto J.

    ("Responsabilidad civil de los médicos", t. 1, ps. 138 y sigtes., H., Buenos Aires, 1992); L. (“Tratado de Derecho Civil-Obligaciones", t. I, núm. 171); A., A. y L.C. ("Derecho de obligaciones civiles y comerciales", p. 779, Abeledo-

    Perrot, 1ª ed., 2ª reimpresión, Buenos Aires, 1996). En contra de ella, se ubican Acuña Anzorena (en Salvat, "Fuentes de las obligaciones", t.

    IV, núm. 2787, nota 2 i), p. 134, y "Responsabilidad contractual por el hecho de otro", J.A., t. 53, sec. doctrina, p. 21, núm. 17 en la p. 33); B., ("Obligaciones de medios y de resultado. Responsabilidad de los sanatorios" (LL 1979-C, 19), autor este último que descarta la clasificación pues sostiene no existe ninguna diferencia ontológica entre una y otra. Esta categoría -obligaciones de medio y de resultado-

    fue explicada a partir de la distinción entre el objeto de la obligación -bien sobre el que recae la expectativa del acreedor- y su contenido, esto es, la conducta del deudor tendiente a satisfacer esa expectativa.

    Se alude a las obligaciones de resultado cuando la consecución del objeto depende en forma exclusiva -o casi exclusiva- de la conducta del deudor, en tanto que las obligaciones de medios dependen de distintas circunstancias, que pueden resultar complejas y a veces previsibles y otras no, de modo que el resultado se transforma en aleatorio (conf. A.-Ameal-LópezC., “Derecho de las Obligaciones Civiles y Comerciales”, A.P., ed. p.581)

    Si bien en forma constante, muchas de las sentencias que se dictan en materia de responsabilidad médica citan la clasificación mencionada en el párrafo anterior, su referencia es casi inexorable cuando se trata de estudiar la responsabilidad profesional por mala praxis en materia de cirugía estética, porque en este punto los desacuerdos tradicionalmente se acentúan aún más.

    Fecha de firma: 09/09/2015 Firmado por: M.A. DE LOS SANTOS, JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.V., SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: E.D.D.V., JUEZ DE CAMARA 3 Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA M Probablemente, cuando llegue el caso, el art. 774 del CCyC exigirá

    también alguna precisión pues, aunque incorpora expresamente a las obligaciones de medios y de resultado (conf. Marino, Abel-Maglio, M.C., en “Código Civil y comercial de la Nación”, coord. C.C., C., ed. La Ley, 2015, p. 688 sgtes.), sus alcances o delimitación presentan algunas dudas en algunos de los supuestos enumerados.

    Existe prácticamente unanimidad en la doctrina y en la jurisprudencia acerca de que la naturaleza de la obligación a cargo de los médicos es, en general, de medios, pero cuando está en juego una cirugía embellecedora o estética, las opiniones están divididas. De acuerdo con una postura, en los casos de cirugías estéticas o embellecedoras se produce una excepción al principio general que impera en materia de responsabilidad médica y debe considerarse que su obligación es de resultados y que el cirujano plástico debe probar su falta de culpa ante el fracaso del tratamiento que se efectuó

    (CNCiv., sala E, 20/9/1985, La Ley, 1986-A, 469, ED, 117-244; íd.

    sala F, 24/9/1985, JA, 1986-III-310/1; íd. sala "I", 30/3/1990, con disidencia doctor O.Q., La Ley, 1991-A, 140; esta Sala ).

    Suele fundarse este punto de vista en que si el facultativo no prometiese un buen resultado el paciente no se sometería al acto quirúrgico o tratamiento (conf. B., A.J. "Responsabilidad civil de los médicos", tº 2, núm. 107, pág. 381; ; M.I., J.

    en "Responsabilidad por daños", pág.352, Bueres, "La responsabilidad civil de los médicos", p. 367; B.A., J. "Teoría General de la Responsabilidad Civil", núm. 1436, pág. 469; CNCiv., sala "G", 15/6/2000 “L., A.E. c.A.S., Erdulfo”, publicado en revista La Ley del 15 de Diciembre de 2000). Según L., es más apropiado ser más estricto en estos casos con la apreciación de la conducta, en tanto que el médico puede probar su Fecha de firma: 09/09/2015 Firmado por: M.A. DE LOS SANTOS, JUEZ DE CAMARA Firmado por: M.L.V., SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: E.D.D.V., JUEZ DE CAMARA 4 Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA M falta de culpa (conf. L., R.L., "Responsabilidad civil de los médicos", T.I., pág. 386).

    Para G. sostener que los casos de cirugía plástica o estética constituyen una obligación de resultado, de modo que cuando no se logra el éxito esperado esa no consecución del fin compromete -sin más- la responsabilidad del cirujano, es un razonamiento simplista. Es razonable -afirma- admitir que la cirugía terapéutica haga surgir una obligación de medios, ya que sólo se obliga a poner la diligencia que sus conocimientos en su ciencia, arte y experiencia le indiquen como acertados para obtener el fin de mejoramiento de la salud sin asegurar este resultado. Y si bien cuando se trata de correcciones simples, la cirugía estética obliga al médico a la consecución del fin, ello no quiere decir, de ninguna manera, que toda operación de cirugía estética haga surgir, fatal o necesariamente, una obligación de resultado, ni que la sola no obtención del embellecimiento perseguido produzca responsabilidad objetiva del cirujano (conf. CNCiv., S.G., 19-03-99, el Dial - AE11A7 y JA, del 27-10-99). En este sentido se expidió esta S. en su anterior composición, en alguna oportunidad (esta Sala, del 31-3-2011, “C., L.

    1. c. B., A.M. y otro”, voto de la Dra. D. de V., LA LEY2011-

    D, 359).

    Aunque los argumentos de ambas teorías son sólidos, me inclino por sostener que en las cirugías puramente embellecedoras, al igual que en los restantes casos, la obligación es de medios. La clave para resolver con justicia cada caso está en la distribución de la carga de la prueba y en el mayor rigor con que ésta debe ser apreciada (conf. V.F., R., “Tratado jurisprudencial y doctrinario. Responsabilidad Civil Médica”, ed. La Ley, Bs.As. 2011, t. 1, p. 34. La tesis que postulo tiene sustento legal.

    Así, según...

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