La turbulencia económica congeló la agenda parlamentaria del oficialismo

 
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La turbulencia financiera que agitó la economía hace diez días no solo afectó el tipo de cambio, las tasas de interés y la macroeconomía en general. También dejó aturdido al , que congeló por el momento la agenda de iniciativas propias a discutir en el .

Proyectos prometidos hace ya tiempo, como el que propone regular el financiamiento de las campañas electorales y una nueva ley de ética pública, permanecen demorados en el Poder Ejecutivo y no llegan al Congreso. La agenda de género que tanto promocionó el presidente tampoco avanzó, salvo el debate sobre la , que ya tiene fecha de tratamiento en el recinto de la Cámara de Diputados: el 13 del mes próximo.

Las iniciativas sobre reforma judicial, como la modificación de la ley del Consejo de la Magistratura, también caminan a paso lento; todavía no llega la anunciada reforma al Código Penal como tampoco el nuevo régimen de imputabilidad de menores.

En el , en tanto, los legisladores congelaron la sanción de la ley sobre extinción de dominio y mantienen vacante el cargo de defensor del pueblo. Tiene pendiente, además, la sanción de los tres proyectos de ley sobre desburocratización del Estado; mientras esta demora persista, sigue vigente el polémico megadecreto de necesidad y urgencia 27/2018, que emitió el Poder Ejecutivo en enero pasado, que, entre otras cosas, habilita al embargo de las cuentas sueldo cuando excedan tres remuneraciones.

En el oficialismo niegan que haya una intención premeditada de demorar el debate de los proyectos pendientes, aunque sí admiten que la crisis financiera de hace diez días dejó al Gobierno sin reflejos políticos para reinstalar su agenda.

"Después del fuerte desgaste que sufrió el gabinete en general y la caída en las encuestas de la imagen del Gobierno, no nos podemos arriesgar a sufrir nuevos traspiés frente a la oposición en el Congreso. Después del Mundial de fútbol -arranca el 14 de junio- veremos", confesó un encumbrado miembro de la cúpula oficialista de Cambiemos en la Cámara baja.

En la oposición no entienden del todo esta estrategia del oficialismo de aletargar la tarea del Congreso. Recuerdan, por caso, que cuando el kirchnerismo tuvo su primera gran derrota política en 2008, al fracasar en su intento de aplicar mayores retenciones al campo tras el voto "no positivo" del entonces vicepresidente Julio Cobos, impuso una batería de proyectos de impacto mediático, como la estatización de Aerolíneas Argentinas. Al año...

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