El título de gran maestro, una singular historia que cumple un siglo

 
EXTRACTO GRATUITO

Esta es una crónica reminiscente. Pertenece a otro siglo, acaso a un tiempo que no fue hermoso ni su gente libre de verdad. Hace 100 años, para el Imperio Ruso, la práctica del ajedrez representaba algo más que un simple juego de guerra. Durante la dinastía Romanov, el zar Nicolás II llevó a cabo, con particular impronta, la celebración de un histórico certamen: el Torneo San Petersburgo 1914. Fue una competencia que dio origen a un reconocimiento indeleble: la creación del título de gran maestro de ajedrez; una bendición que partió del todopoderoso zar y que desafió el paso del tiempo a lo largo de toda una centuria sin que nadie se atreviera a modificarla. Nace la historia.Tal vez, en la fatua y veleidosa forma de gobierno de Nicolás II, que fue entronizado de apuro y sin ablande en 1894, a los 26 años y tras la inesperada muerte de su padre Alejandro III, de 49, se encuentre la clave del porqué, hace exactamente un siglo y mientras un crispado clima social afectaba a buena parte del continente europeo, el zar aprobó, 60 días antes del inicio de la Primera Guerra Mundial -un conflicto que entre horrores y espantos causó 9 millones de muertos-, la realización de una competencia con motivo de los festejos por el 10° aniversario de la Sociedad de Ajedrez de San Petersburgo.Fue así que entre el 21 de abril y el 23 de mayo, en el Club Liteiny Prospekt, se celebró el histórico certamen: San Petersburgo 1914; cuyo proyecto inicial incluía la invitación, con gastos de traslado, estada y honorarios pagos, para cada uno de los 24 mejores ajedrecistas del orbe.Algunos como Amos Burn, Richard Teichmann o Szymon Winawer rechazaron el convite por cuestiones de edad, mientras que otros como Oldrich Duras, Geza Maroczy, Rudolf Spielmann, Savielly Tartakower y Carl Schlechter se excusaron ante la tensa relación que afectaba y amenazaba la paz entre el Imperio Austrohúngaro y Rusia.Por ello, sólo 11 jugadores concurrieron a la cita: Emanuel Lasker (alemán), el campeón mundial; José Raúl Capablanca (cubano) y Akiba Rubinstein (ruso), los dos principales aspirantes al título; los rusos Alexander Alekhine y Aron Nimzowitsch, ganadores de los torneos Todas las Rusias en 1913 y 1914, respectivamente; otro ruso (Ossip Bernstein), el campeón norteamericano, Frank Marshall; el alemán Siegbert Tarrasch, los ingleses Isidor Gunsberg y Joseph Blackburne, y el francés David Janowski.Cada sesión de juego se fijó en un máximo de 7 horas y media, ya que el ritmo de las partidas se...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA