Trump abre otra polémica: atacó al #MeToo y defendió a dos excolaboradores

WASHINGTON.- Con su gobierno envuelto en otro escándalo por la renuncia de dos colaboradores acusados de violencia doméstica, Donald Trump volvió a navegar contra la corriente al parecer respaldar a los dos hombres, en lo que muchos leyeron como un rechazo tácito al movimiento #MeToo, punta de lanza de la lucha contra los abusos a mujeres.

Rob Porter, que controlaba el flujo de documentos que llegaban al escritorio del Salón Oval de la Casa Blanca, fue acusado por sus dos exesposas -una de ellas divulgó una foto donde aparece con un ojo morado- de haberlas golpeado y maltratado. La exesposa de David Sorensen, que escribía discursos para Trump, lo acusó de pisarle un pie con el auto, apagar un cigarrillo en su mano, arrojarla contra una pared y tirarle el pelo violentamente mientras estaban en un barco, un incidente en el cual, dijo, temió por su vida.

Ambos colaboradores renunciaron, pero el manejo de la crisis por parte de la Casa Blanca fue desprolijo y confuso, a tal punto que uno de los voceros de Trump reconoció que podrían haberlo "manejado mejor" -una rara admisión para este gobierno-, y todo el escándalo dejó debilitado al jefe de gabinete, John Kelly, de quien varios medios aseguraron que llegó a ofrecer su renuncia.

Ambas salidas extendieron el éxodo de funcionarios que acompañó a Trump desde que llegó a la Casa Blanca, aunque tuvieron un distintivo inédito hasta ahora: fue la primera vez que dos empleados se van envueltos en acusaciones de violencia contra mujeres, un flagelo puesto contra las cuerdas por el movimiento #MeToo.

Tras una semana tumultuosa, Trump, luego de haber elogiado a Porter -"Le deseamos lo mejor... hizo un buen trabajo", dijo, apenas se conoció su renuncia-, brindó una muestra de respaldo en Twitter a los hombres.

"Las vidas de personas están siendo destrozadas y destruidas por una simple acusación", dijo el mandatario, al inicio de su mensaje. "Algunos son verdaderos y otros son falsos. Algunos son viejos y otros son nuevos. No hay recuperación para alguien acusado falsamente: la vida y la carrera están terminadas. ¿Ya no existe el debido proceso?", cerró el mandatario.

La reacción de Trump, quien nunca se solidarizó con las víctimas, marcó un fuerte contraste con otras figuras del arco político, incluido su vicepresidente, Mike Pence, quien desde Corea del Sur, adonde viajó para participar de la apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno en Pyeongchang, dijo, sin medias tintas: "No existe tolerancia en...

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