La tropa de Kicillof arría banderas y teme por el desalojo

 
EXTRACTO GRATUITO

Los gritos llegaban, a través de las ventanas, al pasillo de la planta baja. Era el mediodía de anteayer y un grupo de empleados de la Secretaría de Comercio, que conduce Augusto Costa, hacía catarsis en la oficina de call center, donde se atienden las quejas de los consumidores. Discutían. Ese sector del Ministerio de Economía, ubicado sobre Diagonal Sur, había sido en realidad un hervidero durante toda la mañana: acababan de trascender a la prensa varios de los movimientos de los casi 40 nuevos contratados de esa cartera que pertenecen a La Cámpora, muchos de los cuales no tienen siquiera escritorio y suelen agruparse en el piso 9° del edificio, convertido hace tres semanas en búnker de campaña sciolista, y esa filtración acabó por enfurecer a los antiguos empleados de planta. El ministerio que trabaja, podría decirse, en clave Indec. "Nos van a sacar a todos por culpa de éstos", advirtió alguien intuyendo que tal vez, en el futuro, si el nuevo presidente decidiera hacer una auditoría o una limpieza, será difícil separar la paja del trigo.

Habían tomado la precaución de tapar algunos vidrios con láminas. Pero esos pasillos son siempre indiscretos. Allí acude, por ejemplo, casi todo el personal que busca señal para comunicarse. Por teléfono móvil o incluso por mensajes de texto y WhatsApp, porque en esa sucursal del ministerio no hay Wi-Fi, salvo en el 9° piso, el sector recién refaccionado que alberga a los nuevos contratados.

Al reducto militante se accede tras bajar de un ascensor decorado con una pequeña calcomanía de "Scioli presidente" sobre las puertas metálicas, y luego de abrir a la izquierda una puerta de madera. Cuando anteayer se divulgó que los recién llegados lo usaban como base de operaciones, varios de ellos se reunieron en el salón Belgrano decididos a detectar la filtración. No se dejó entrar ni a los mozos que sirven café. Un clásico resguardo camporista en varios ministerios.

Casualidad o no, el 9° piso del ministerio estaba ayer casi vacío. Una perfecta pintura de la desolación que cunde en muchas áreas del Estado, como por ejemplo Aerolíneas Argentinas, en cuyas oficinas han empezado a preparar, ironías de la industria, las valijas. Sea quien sea el triunfador mañana, Scioli o Macri, todo adherente a La Cámpora sabe que deberá buscar trabajo en otro lado. Y es inevitable que esa certeza repercuta en el ánimo de empresarios que interactúan todos los días con esa agrupación, fundada por Dante Gullo y conducida por...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA