Trigo: un hongo ahora manda más que Moreno

 
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Ya dejó de ser un pronóstico agorero, pura mala onda o una especulación tirada de los pelos. Que camiones cargados con trigo uruguayo traspasen la frontera ya es visto como una solución al faltante de harina para una buena parte de la molinería. Y no piensan directamente en traer barcos por la simple razón que ni nuestros puertos, ni el país, fueron diseñados para importar grano, sino para exportarlo. Esta imposibilidad logística marca una medida del dislate que se vive. ¿Accederá entonces el Gobierno a tragarse el sapo y abrir las importaciones de trigo?Cuando faltan pocos meses para las elecciones legislativas sólo una crisis de desabastecimiento en las panaderías lo empujaría a tomar esta decisión. El costo político a pagar podría ser equivalente al desgaste que sufrió en el largo enfrentamiento con el campo por la resolución 125. ¿Dónde quedarían los argumentos y las políticas de la seguridad alimentaria por las que el Gobierno viene interviniendo el mercado de trigo desde hace seis años? A la peor área sembrada de los últimos 100 años se suma ahora lo que el dirigente panadero Gerardo Di Cosco definió como "una situación que nunca vivió nuestra industria", y la posibilidad de despedir o suspender personal.De todas formas, el Gobierno ya estaría pagando el costo social con una caída del consumo en las panaderías que va del 10 al 20% según los que se comenta en el Centro de Industriales Panaderos de Buenos Aires.Los 20 pesos a los que se fue el pan en los últimos días, la bolsa de 50 kilos de harina que trepó a 270 pesos, después de estar en diciembre del año pasado a 90 pesos y la cotización del trigo disponible, que hacía un mes rondaba los 300 dólares y que la semana pasada llegó hasta los 518 dólares no se explica por los números de stock oficiales. Hay un problema de olfato que los contradice. Esta semana, en una reunión de acopiadores en la que puntearon por enésima vez las toneladas producidas, las exportadas, las utilizadas para semilla y el consumo de la molienda en lo que va del año, se concluyó que el saldo debería ser de 3 millones de toneladas de trigo. Por lo que a priori no debería haber problemas de transitar los próximos cinco meses con un ritmo mensual de consumo interno de 400.000 toneladas. Y sobraría un millón de toneladas. "Sí, las cuentas dicen eso, pero no existe esa cantidad de trigo. No ves esa cantidad de trigo en el campo, ni en los acopios, ni en la exportación", no tenían problema en afirmar estos veteranos con varias...

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