Tratado de Derecho del Trabajo.RCF. Introducción

"El nacionalsocialismo supo aherrojar a sus seguidores, por una parte a los soldados y por otra a los juristas, mediante dos principios: órdenes son órdenes, la ley es la ley".

RADBRUCH , GUSTAVO, Arbitrariedad legal y derecho supralegal, en El Hombre en el Derecho, Depalma, Bs.As., 1980, pág.145.

Lo que necesita este siglo no son maestros, son testigos

Bergoglio, Jorge, Homilía por la muerte de Juan Pablo II, 02.04.2005.

"Nunca dejen de soñar, que las cosas se logran".

LUCIANA AYMAR, en Las vacaciones más largas, CL on line, 18.09.2010.

Introducción

1.En el atardecer de la vida, la persona puede sentarse a descansar y dejarse llevar por los acontecimientos como un camalote misionero empujado hacia el Río de la Plata por la creciente del Paraná o, subiéndose en él, avanzar hacia el mar construyendo lo que falta, ya sea una balsa o, con suerte, un rancho si el camalote roza la orilla.

Como el Viento sigue empujando mi barrilete vivencial, en estos días pascuales del 2013, aceptando la sugerencia de la Presidenta del Equipo Federal del Trabajo, Mónica Palomino Rocha, comienzo este Tratado de Derecho del Trabajo, dedicado a las nuevas generaciones, a la de mis nietos, tratando de explicarles en el lenguaje fuerte pero simple de la crecida, su contenido, invitándoles a que ellos también se suban al camalote y avancen sobre la propuesta.

Nuestra disciplina es una normativa viva, una lampalagua vigorosa, un yacaré atento al entorno: no es una pieza de museo y no anida en los innumerables sitios web a los que tienen acceso, ya que surge de la realidad y a ella vuelve. Como los jóvenes saben, la realidad no está en los libros ni en los sitios web.

Sentado ello, este Tratado es un desafío no sólo para el autor sino también para los lectores. Me cabe como hombre mayor entregar lo que aprendí, recordando a los jóvenes que el jabalí, en el monte pampeano, no se esconde detrás del caldén sino a su sombra, con lo cual la sorpresa, en nuestra disciplina, siempre está presente y nunca la respuesta está dada de antemano o se la puede cortar y pegar de una sentencia de la Corte Suprema sino hay que construirla, con inteligencia, con pasión y con respeto interactivo por los...

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