La trastienda de un circo mágico

 
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Un grupo de hombres fornidos juega al vóley para entrar en calor antes de practicar su número de acrobacia en la pista. Al lado, un joven con cuerpo de atleta gira sin parar al ritmo de un aro gigante. Sentadas en el piso, dos chicas conversan en voz baja mientras estiran los músculos y hacen contorsiones. Sobre un pizarrón se destaca un cronograma en colores: son los horarios de ensayo, sesiones de kinesiología y de entrenamiento. De un panel de acrílico cuelgan cincuenta tazas de cerámica: cada una tiene el nombre de un artista. La trastienda del Cirque du Soleil es un espectáculo en sí mismo, que LA NACION pudo recorrer en Montevideo, la escala anterior a Buenos Aires de su gira latinoamericana. Kooza, un show en homenaje al circo tradicional, se estrena este jueves, a las 21, en Costanera Sur.

La carpa azul y amarilla, que ya está instalada en un enorme predio sobre Av. España al 2200, alberga la pista y la platea, por un lado, y también el sector de venta de comida y merchandising por donde circula el público durante el intervalo. Pero hay un área restringida para los espectadores: allí, los artistas se preparan antes de la función. Si la puesta en escena del Soleil es mágica, lo que sucede tras bambalinas es excepcional. La compañía funciona como una maquinaria perfecta que apuesta a la calidad de vida y de trabajo de los 110 integrantes del staff de Kooza: 50 son artistas y el resto se encarga de cuestiones técnicas y de producción, del vestuario, el maquillaje, la comida, entre otras tareas. Entre todos suman veinte nacionalidades, que están representadas en las banderas que flamean sobre la gran carpa, además de la de Canadá y la del país que visitan. Ésta es la sexta vez que el Soleil se presenta en Buenos Aires.

Todo el universo de Kooza viaja de ciudad en ciudad dentro de 76 containers: los trajes multicolores que usan los artistas; elementos como aros, básculas, rodados y hasta la rueda de la muerte que pesa 725 kilos; los instrumentos de la banda de música que toca en vivo durante todo el show; las luces; y también, objetos de uso cotidiano como los utensilios de cocina que utilizan los cuatro chefs para preparar las cuatro comidas diarias; máquinas para lavar y secar ropa; aparatos de gimnasia y pesas de hasta cien kilos que usan los acróbatas para entrenar, entre muchas otras cosas.

Creado y dirigido por David Shiner, que trabajó durante años como payaso y mimo en distintas ciudades europeas, Kooza es un homenaje al circo...

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