Sin 'trapitos' ni limpiavidrios

En la última sesión del año, el gobierno porteño logró trabajosamente que la Legislatura apruebe la prohibición de la actividad de los cuidacoches, vulgarmente denominados "trapitos", y limpiavidrios, un viejo objetivo perseguido sin alcanzar el consenso necesario desde hace años. Para ello fue necesario reformar tanto el Código Contravencional de la ciudad de Buenos Aires como el de Procedimientos, que no incluían siquiera la figura del limpiavidrios. Como se recordará, la reglamentación hasta aquí vigente solo permitía castigar a los cuidacoches si se probaba fehacientemente, con declaraciones de testigos, filmaciones u otras pruebas, que habían exigido dinero, tornando casi imposible que alguna causa avanzara en esos términos.Con la reforma sancionada, la prohibición de la actividad es total: el solo hecho de ofrecerse para cuidar un coche será punible, con la salvedad de aquellas personas que cuenten con la tarjeta azul que otorga a personas con discapacidad y jubilados, entre otros expresamente autorizados.En el gobierno porteño estiman que a partir del 10 o 15 de este mes aproximadamente estará en vigencia la norma. Para entonces, quienes no cuenten con permiso serán sancionados, solo por ser detectados, con uno a dos días de trabajo de utilidad pública o multa de cincuenta a trescientas unidades fijas (UF), equivalente cada una de ellas a medio litro de nafta del mayor octanaje.Las penas serán más graves cuando se compruebe la participación de una agrupación, con 5 a 15 días de arresto, elevándose al cuádruple para los jefes o los coordinadores. En caso de que la falta ocurra en un radio de hasta 30 cuadras de donde esté programado un encuentro masivo, como un partido de fútbol o un recital, las sanciones se endurecen si se comprueba la participación directa o indirecta de personas vinculadas a un club, con multas de entre 5000 a 10.000 UF.Otro aspecto destacado es que las...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba