Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Vii, 10 de Octubre de 2017 (caso TORRES , ROBERTO ARIEL c/ SEGURIDAD INTEGRAL EMPRESARIA S.A. s/DESPIDO)

Fecha de Resolución:10 de Octubre de 2017
Emisor:Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Vii
 
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Causa N°: 325/2013 Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA VII SENTENCIA DEFINITIVA Nº 51483 CAUSA Nº 325/2013- SALA

VII- JUZGADO Nº 37 En la Ciudad de Buenos Aires, a los 10 días del mes de octubre de 2017, para dictar sentencia en los autos: “TORRES, R.A. C/ SEGURIDAD INTEGRAL EMPRESARIA S.A. S/ DESPIDO” se procede a votar en el siguiente orden:

EL DOCTOR N.M.R.B. DIJO:

  1. La sentencia de primera instancia que hizo lugar a la demanda, llega apelada por la accionada a tenor de la presentación de fs.198/201, que obtuvo réplica de la contraria a fs. 212/214.

  2. Afirma la accionada que el pronunciamiento le causa agravio en tanto consideró que el despido del actor dispuesto mediante comunicación del 12 de octubre de 2012 devino arbitrario. Sostiene que a fin de valorar el incumplimiento endilgado la magistrada debió ponderar especialmente la modalidad de la actividad y las propias tareas del accionante, que tenía a su cargo el resguardo de bienes puestos a su custodia. Con base en las consideraciones que realiza al respecto y las críticas que ensaya contra la sentencia de origen, pretende que se modifique lo actuado.

    Sin perjuicio del esfuerzo argumentativo que se advierte desplegado en el recurso en tratamiento, observo que las consideraciones vertidas no resultan suficientes para alterar la conclusión a la que ha arribado la sentenciante de origen.

    En el marco de la causa, habré de resaltar que el examen de la conducta observada por el trabajador en orden a la configuración de injuria laboral que torna procedente el despido, constituye una cuestión de hecho y de valoración de la prueba que compete exclusivamente a los jueces. Esta valoración debe ser hecha teniendo en cuenta los parámetros de causalidad, proporcionalidad y oportunidad.

    La pérdida de confianza, achacada por la accionada para decidir el despido, es una figura bajo la cual subyace un estado subjetivo del patrón y que por ello precisa de un elemento objetivo indicador de un apartamiento de los compromisos laborales. No es imprescindible una conducta dolosa si en el contexto que se produce, genera dudas razonables acerca de la buena o mala fe del dependiente.

    Tampoco lo es que su proceder ocasione un daño de magnitud a los intereses del empleador. Basta que se configure el hecho atribuido y se someta el aspecto subjetivo a la valoración prudencial de los jueces en el marco de las obligaciones que prescribe la Ley de Contrato de Trabajo...

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