Sentencia nº 579 de Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial (Sala III) - Santa Fe, 13 de Febrero de 2019 (caso TONEATTI, MARIA DE LUJAN Y OTROS c/ MACHUCA, JAVIER Y OTROS S/ DAÑOS Y PERJUICIOS Y SU ACUMULADO ACOSTA Y OTRO c/ AGUIRRE s/ POBREZA Y DAÑOS Y PERJUICIOS)

Presidente:216/19
Actor:TONEATTI, MARIA DE LUJAN Y OTROS
Demandado:MACHUCA, JAVIER Y OTROS S/ DAÑOS Y PERJUICIOS Y SU ACUMULADO ACOSTA Y OTRO
Fecha de Resolución:13 de Febrero de 2019
Emisor:Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial (Sala III) - Santa Fe
 
ÍNDICE
EXTRACTO GRATUITO

21-12076466-4

TONEATTI, MARIA DE LUJAN Y OTROS C/ MACHUCA, JAVIER Y OTROS S/ DAÑOS Y PERJUICIOS Y SU ACUMULADO ACOSTA Y OTRO C/ AGUIRRE, S/ POB Y DYP (579/09)

CAMARA APELACION CIVIL Y COMERCIAL (SALA III).

En la ciudad de Santa Fe, a los 13 días del mes de Febrero del año dos mil diecinueve se reúnen en acuerdo ordinario los señores jueces de la Sala Tercera de la Cámara de Apelación en lo Civil y C.R.H.D., S.J.B. y C.E.D., para resolver los recursos de apelación extraordinarios interpuestos por la citada en garantía Protección Mutual de Seguros del Transporte Público de Pasajeros a fs. 866/871, y por la codemandada Espiga de Oro S.A. -en su carácter de continuadora de A. y Cía. S.C.- a fs. 872/875 de estos caratulados: "TONEATTI MARÍA DEL LUJÁN Y OTROS C/ MACHUCA JAVIER Y OTROS S/ DAÑOS Y PERJUICIOS" Y SU ACUMULADO "ACOSTA Y OTRO C/ AGUIRRE S/ POBREZA Y DAÑOS Y PERJUICIOS" (CUIJ N° 21-12076466-4), contra la sentencia pronunciada en fecha 05 de septiembre de 2017 (fs. 835/857) por los señores jueces del Tribunal Colegiado N° 1, Segunda Secretaría de esta ciudad. Dispuesto el orden de votación en coincidencia con el de estudio de la causa, resulta: primero D., segundo Dellamónica y tercero B..

Acto seguido el Tribunal se plantea las siguientes cuestiones:

Primera

¿son formalmente admisibles los recursos de apelación extraordinarios?

Segunda

en su caso, ¿son procedentes?

Tercera

¿qué pronunciamiento corresponde?

A la primera cuestión el juez D. dice:

Mediante la resolución de fecha 07 de mayo de 2018, el Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual N° 1 de la ciudad de Santa Fe concedió los recursos de apelación extraordinarios (RAE) deducidos por la citada en garantía Protección Mutual de Seguros del Transporte Público de Pasajeros y por la codemandada Espiga de Oro S.A. -en su carácter de continuadora de A. y Cía. S.C.-, contra la sentencia de ese Tribunal de fecha 05/09/17. Entre las razones para así decidir expuso: (i) que en lo que concierne al recurso interpuesto por la citada en garantía, habiéndose invocado la configuración de los supuestos que prevé el art 42 inc. 3) de la LOPJ por prescindirse de lo normado en los arts. 1102 y 1103 del CC., y violación de cosa juzgada (inc. 5 de la LOPJ), el recurrente, en su oportunidad, argumentó que se habría modificado el "hecho principal" juzgado en sede penal que concluyera con la sentencia absolutoria de Machuca, basada en la culpa de la víctima y en un obrar diligente por parte del imputado, sin culpa; (ii) que no obstante se ha interpretado en doctrina y jurisprudencia que la absolución en sede penal por falta de culpa del imputado, no impide al juez civil declarar su culpabilidad en orden a la reparación de los daños causados, existen otros criterios jurisprudenciales que sostienen que las conclusiones alcanzadas en sede penal sobre el hecho principal no son discutibles en el juicio civil, de modo que si en aquélla se efectuó la descripción de las circunstancias fácticas en que se fundó la absolución del imputado, dicha conclusión no puede reverse en jurisdicción civil; (iii) que ante un fundamento de potencial aptitud decisoria precisa y concretamente en relación con la causal prevista por el art. 42 inc. 3° de la Ley Orgánica, corresponde auspiciar se franquee el recurso de apelación extraordinario deducido por la aseguradora; (iv) que en lo que concierne al recurso interpuesto por la demandada Espiga de Oro S.A., existiendo una absoluta coincidencia con las causales invocadas por la citada en garantía, cabe la misma solución.

El nuevo examen de admisibilidad que corresponde realizar a este Organo arroja como resultado que aquella conclusión deba ser mantenida, sin perjuicio de algunas salvedades que se formularán seguidamente.

No se pierden de vista en el análisis las alegaciones formuladas por la actora en su memorial de fs. 966-979 en pos de fundar su planteo de nulidad de la sentencia que concediera la apelación extraordinaria. Planteo que no puede sino equipararse a la reclamación de inadmisibilidad del recurso, similar a la prevista por el artículo 356 CPCC. Los argumentos que sostienen la petición no logran desvirtuar el hecho de que si asistiese razón a las recurrentes en punto a la imputada desaplicación de los artículos 1103 y cc. del Código Civil, y si la sentencia impugnada hubiera omitido considerar elementos de prueba relevantes que podrían haber conducido a otra solución, incurriendo en una hipótesis de sentencia arbitraria -cuestiones éstas que serán objeto de análisis posterior-, se configurarían en el caso causales previstas en el artículo 42 L.O.P.J., lo que habilita la apertura del remedio intentado.

Ahora bien, la sentencia que concedió los RAE ha omitido considerar que los mismos, además de sustentarse en la causales previstas en los incisos 3) y 5) de la L.O.P.J., hacen lo propio imputando arbitrariedad fáctica a la decisión principal (v. fs. 868 vta. y 873) por prescindir de circunstancias tales como la ingesta de alcohol por parte de la víctima, la velocidad superior a la del micro con la que circulaba la moto y la falta de uso del casco reglamentario, que a su juicio hubieran conducido a una decisión distinta, el rechazo de la demanda. No hay en sus considerandos alusión específica a esta causal (que cabría encuadrar en el inc. 1] de la L.O.P.J., v. CCCRos., sala 4ta., 15/02/05, JS, t. 64, p. 137) ni pronunciamiento concreto sobre su admisión o rechazo.

La razón por la que no hubo tratamiento de tal planteo puede residir en que los recurrentes no hicieron mención expresa del inciso 1) del art. 42 L.O.P.J., y sí en cambio inicialmente de los incisos 3) y 5) del mismo artículo, y entonces tal vez bajo el prisma de estrictez que campea en este tipo de recursos extraordinarios tal omisión llevó a pensar al Tribunal que no cabía pronunciarse sobre la cuestión o que podía válidamente desentenderse de la misma. Hay consenso en jurisprudencia y doctrina respecto a que dado el carácter extraordinario de la impugnación y de la interpretación restrictiva de su procedencia, pesa sobre el recurrente a título de carga efectuar una formulación adecuada de los agravios en orden a que queden correctamente subsumidos en las causales que establece la ley, bajo riesgo de que la impugnación sea denegada, y de allí que se juzgue que el tribunal no puede encuadrar los agravios en una causal diferente, al margen de la invocada por el recurrente (v. SERRA, M.M. y GENERA, C., su comentario al art. 570 CPCC en PEYRANO, J.W. (Dir.), Explicaciones del Código Procesal Civil y Comercial de la Provincia de Santa Fe, T. III, Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, 2016, pp. 240 y 241).

No obstante, juzgo que en el caso no hubo un "encuadre de los agravios en una causal diferente", sino que existen agravios concretos explicitados a fs. 868 vta. y s.s., y su réplica de fs. 873 y s.s., que dan cuenta a las claras de una denuncia de arbitrariedad fáctica de la sentencia, aunque no mencionan específicamente al inciso 1) del artículo 42. Por lo que más allá de la interpretación restrictiva que procede en este ámbito, desatender las objeciones bajo el pretexto de la falta de mención expresa de la norma en que se subsumen constituiría un exceso ritual manifiesto incompatible con el ejercicio del derecho de defensa en juicio tutelado por el artículo 18 de la Constitución Nacional. Ha dicho con insistencia la Corte Nacional que el proceso civil no puede ser conducido en términos estrictamente formales porque no se trata ciertamente del cumplimiento de ritos caprichosos sino del desarrollo de procedimientos destinados al establecimiento de la verdad jurídica objetiva, que es su norte (por todos, v. "F.", 16/06/15, Fallos: 338:484).

En consecuencia, al abordar la segunda cuestión propuesta ingresaré al análisis del planteo de arbitrariedad a pesar, insisto, de la omisión que al respecto incurriera el Tribunal a quo.

No sobra recordar que el juicio de admisibilidad del recurso de apelación extraordinario dado por el TCJO no vincula al superior, quien puede modificarlo aun de oficio (CCCRos., sala 4ta., diciembre de 2003, "Leguizamón", JS t. 58, p. 157), facultad de cambio que incluye, a mi juicio, la de "ampliación" en supuestos donde no hubo tratamiento de alguna de las causales invocadas como ocurre en el sub lite.

Ello así, más allá de coincidirse con el criterio según el cual abriéndose la alzada por una de las causales de procedencia del RAE, el tribunal de grado superior puede entrar al conocimiento y juzgamiento de otras causales que haya invocado el recurrente (CCCSFe, en pleno, 10/09/99, "R. c.B."; esta Sala, 23/04/01, JS, t. 44, p. 99; v. esta Sala, 27/09/17, "Recurso directo en autos Cialoni", T. 17, F. 481, Res. N° 267).

Por lo que, con las aclaraciones que anteceden, a esta primera cuestión propuesta voto por la afirmativa.

A la misma cuestión los jueces Dellamónica y B. expresan análogas razones a las vertidas por el juez preopinante y votan en el mismo sentido.

A la segunda cuestión el juez D. continúa diciendo:

  1. - La resolución del Tribunal Colegiado de fecha 05 de septiembre de 2017 resolvió en los caratulados "Toneatti" y "A.", acoger la demanda y condenar a J.H.M. y Espiga de Oro S.A., in solidum, lo que alcanza a la Compañía de Seguros en los términos del art. 118 Ley 17.418, a abonar a los actores en el plazo de diez días las sumas y rubros detallados en los considerandos precedentes, con más los intereses establecidos y las costas. Para fundar su decisión el Tribunal, sintetizando sus principales razonamientos, sostuvo: (i) que no obstante en el fuero penal se resolvió sobreseer a J.H.M. del delito de homicidio culposo agravado por la conducción de un vehículo automotor, dicho decisorio en modo alguno impidió abordar la responsabilidad de los participantes del siniestro en sede civil, quedando el Tribunal en plena libertad para decidir respecto de la existencia del hecho y la culpa del demandado...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA