A Tomás Eloy Martínez.In memoriam

AutorTiburcio López Guzmán

Y no se interrumpió porque nos valorábamos en lo profundo del ser : argentinos del interior , tucumanos , conocedores de las coordenadas del acontecer y del pensar mundial , y comprometidos a volcar desde la palabra nuestro aporte para servir , desde la limitada condición humana , al ideal de una Argentina civilizada , tolerante , orientada hacia el progreso social y el cumplimiento de su rol en el bien común internacional . No nos conocíamos físicamente , aunque sí de mentas y de relaciones provincianas , cuando una noche de la feliz época de los 60 me llamó y me dijo : sé todo sobre vos , venite a Buenos Aires en el primer avión . Dando muestras de una calidad humana excepcional , me esperó , me acompañó a cenar y rápidamente me invitó a incorporarme a Primera Plana , que por entonces inauguraba en el país una nueva clase de periodismo audaz , exigente , totalmente volcado a reflejarnos y punzarnos para levantar la mira y el propósito . Al día siguiente me presentó al director , Vittorio Dalle Nogare , figura paternal que recuerdo con enorme afecto , y luego a los monstruos , que allí abundaban : Osiris Troiani , Ramiro de Casasbellas , Ernesto Schóo , el primero bonachón y penetrante , el segundo cascarra bias e invariablemente genial , el tercero distinguido y conocedor como pocos de los arcanos del arte y las bellas letras . Tomás sería el jefe de los corresponsales , y con él los nuevos aprenderíamos a trabajar hasta la extenuación , sin horarios ni fatiga , en cualquier tipo de nota o tema , en cualquier lugar : el periodismo así sí que era el segundero de la historia . Yo venía de otras prácticas del oficio , más individualistas , y me sorprendió que en esa cumbre cada ejemplar se discutiera entre todos , a veces ásperamente : con semejante elenco , había que crecer o renunciar . El primer día , Casasbellas me dijo : dejá de estar ahí como un pavote y escribí esta nota . La quiero en una hora . Yo lo miré desorbitado , y entonces él apretó más aún : no te creas que sólo para La Gaceta vas a...

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