La tierra del azúcar exhibe el amargo presente del NOA

 
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SAN MIGUEL DE TUCUMÁN. Distancias interminables; fletes caros; clima adverso; presión impositiva que no distingue escalas ni regiones, y falta de rentabilidad es lo que explica que las economías regionales sean decididamente inviables, como la que sufre el NOA. En esta región hay cerca de 30.000 productores y muchos de ellos han desaparecido en los últimos años, informan en la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), aunque sin precisar cifras.

Un caso testigo es Tucumán, donde la caña de azúcar, su cultivo emblemático, no es rentable por el precio; los limones, de cuya producción y exportación la provincia ostenta ser líder mundial, tiene problemas de calidad por lluvias tardías para salir al exterior, y los cultivos de granos, sólo en soja y en campo propio llega a cubrir costos.

Termómetro de esa realidad fue el Congreso Regional CREA del NOA, realizado recientemente en Yerba Buena, muy cerca de la capital provincial, donde muchos referentes hablaron de la crisis con La Nacion.

"En Tucumán hay 6500 cañeros de distintas escalas y más de la mitad está en situación de quebranto", dijo Fernando Vidal, productor del departamento Burruyacú, al nordeste de la capital provincial. "Desgraciadamente, hay muchos cañeros que entre la cosecha y el flete, literalmente no les queda nada por cobrar. En los últimos dos años los costos operativos aumentaron un 30 por ciento", señaló.

Muchos productores se diversifican para que los números les cierren. Es el caso de Luis González, que produce caña de azúcar en un campo del sur de la provincia; soja en el este tucumano y oeste de Santiago del Estero, y arándanos en un predio propio en el oeste de Tucumán.

Explicó que con la caña de azúcar, como usa maquinaria propia "cambia" la plata. "Al haber sobreproducción cae el precio. Hace tres años, la bolsa de azúcar (de 50 kilos) valía $ 200; hoy cuesta 195, con un costo de producción de casi el 60 %", explicó.

Con el dinero que ganó cuando la soja era rentable, González armó su explotación de arándanos que hoy, gracias la exportación, le está devolviendo la inversión. Pero el costo de implantación es altísimo. "Cuesta 45.000 dólares la hectárea para instalar riego por goteo, cámara de frío, sistema antihelada y otros insumos y se tarda 10 años en recuperar esa inversión", advierte.

En cuanto a los granos, Daniel Rossi, coordinador CREA del NOA, dijo que la crisis es terminal. "Hoy no hay renta, salvo en campo propio y con buenos rindes de...

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