El tiempo de los premios

Temperamentales, apasionados por el glamour, el brillo y las apariencias, amantes de las novedades televisivas y algo más conservadores cuando se trata del cine, los Globo de Oro entregados anteanoche volvieron a demostrar que su mejor cualidad es la sorpresa.

Diseñados para repartir estatuillas para todos lados gracias a sus categorías divididas entre comedias y dramas y su espíritu unificador de las pantallas grande y chica, los galardones que entrega un grupo de poco más de 80 periodistas extranjeros afincados en Hollywood son una antesala de los Oscar sólo en términos de calendario. Y ésa es la mejor noticia para los espectadores. Porque llegado el 22 de febrero la mayoría de las categorías grandes estarán casi cantadas antes de que empiece la ceremonia y por ende las emociones estarán considerablemente más contenidas que anteanoche en el gran salón del hotel Beverly Hilton. Allí donde las declaraciones de amor, los reconocimientos familiares y lágrimas corrieron tan libremente como el champagne al que se suele hacer responsable por la mayoría de ellas. Sin embargo, teniendo a Boyhood como la gran ganadora de la noche no podría haber habido reacciones más apropiadas.

Los inevitables. Ya se dijo que los Globo de Oro suelen desconcertar. Desde el momento de las nominaciones hasta el de la entrega de estatuillas, ninguno de los candidatos puede darse por seguro ganador, pero, claro, cada año hay excepciones. Y éste, también. Aunque todo podía pasar entre los candidatos a mejor actor dramático (ganó Eddie Redmayne) y mejor comedia (cuando todos pensaban que era de Birdman, se lo llevó El gran hotel Budapest), había algunos rubros casi cantados. Como los triunfos de J. K. Simmons como actor de reparto por Whiplash: música y obsesión, Patricia Arquette por Boyhood y el de Julianne Moore, actriz principal en Siempre Alice. Un tríoque se la pasarádando discursos sentidos de acá hasta el 22 de febrero inclusive. Y en esta caso ni importa, aunque nunca está de mal repetirlo, que los votantes de los Globo de Oro no son los mismos de los Oscar que ya habían elegido a sus favoritos la semana pasada y por ende no fueron influenciados por los triunfos de anteanoche.

Las sorpresas. Entrelas campañas de promoción y las redes sociales, ya no queda mucho por descubrir de las ceremonias de premios en las ceremonias mismas. Días antes ya se sabe quiénes presentarán qué categoría y qué figuras festejarán a sus pares aunque no compitan por nada. Así se...

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