Un testimonio clave probaría que Zampieri no se suicidó

De a poco, las piezas del rompecabezas que conformaba la investigación por la muerte del empresario italiano Mirco Zampieri se acomodaron y lo que, en principio, se presentó como un suicidio estaría a punto de convertirse en un caso de asesinato. Ayer, un testigo aportó un elemento clave que tiró abajo la hipótesis que indicaba que el ex socio del restaurante Harry Cipriani se había quitado la vida de un balazo en la cabeza que se disparó con su pistola austríaca Glock calibre 40.Cuando la policía encontró el cuerpo del hombre de negocios, de 61 años, dejó constancia de que el arma estaba en la mano izquierda. Lo mismo hicieron los testigos que firmaron el acta policial. Así dieron por sentado que Zampieri, que tenía una fábrica de pizzas y pastas gourmet, se había suicidado.Sin embargo, un amigo de la víctima aseguró a LA NACION que el empresario era diestro y que resultaba imposible que se hubiera disparado con la mano izquierda. Además, el testigo afirmó que la pistola Glock de su amigo contaba con la corredera por la que se eyectan las cápsulas de los proyectiles para diestros."Nunca me cerró la historia en la que se decía que Mirco se había suicidado porque no tenía motivos para quitarse la vida. Nadie hace planes para el día en el que se va a matar. Y el día que apareció muerto, mi amigo tenía una reunión con la abogada para revisar un poder que tenía sobre la propiedad de la fábrica. También pensaba viajar a Italia para visitar a su madre y conocer a su nieto. Pero existe algo más importante todavía que serviría para confirmar que no se mató. Cuando usted en el diario dijo que tenía el arma en la mano izquierda, me convencí de que no se suicidó. Fue imposible que se disparara con la mano izquierda porque Mirco era diestro", manifestó el testigo que solicitó mantener su nombre en reserva.El cuerpo de Zampieri fue hallado el 4 de enero pasado en el palier privado del segundo piso del departamento de Libertad 1637. Tenía el cráneo destrozado y, según la policía y los testigos, en la mano izquierda llevaba el arma con la que supuestamente se había disparado. Dos días después, el empresario fue sepultado en el cementerio Jardín de Paz, de Pilar."No entendía nada. En el sepelio la pareja de Mirco y madre de su hija, de 8 años, me dijo que mi amigo había muerto de un ataque cardíaco. El día que murió, me dijeron que sufrió un infarto irreversible durante un asalto. Cinco días después de la muerte, la mujer me confesó que, en realidad, se había suicidado...

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