Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo , 29 de Abril de 2011, expediente 14.916/2008

Fecha de Resolución29 de Abril de 2011

EXPTE. 14.916/2008

TS07D43518

SENTENCIA DEFINITIVA Nº 43518

CAUSA Nº 14.916/2008 - SALA VII - JUZGADO Nº 70

En la ciudad de Buenos Aires, a los 29 días del mes de abril de 2011, para dictar sentencia en los autos: “TERUEL, PEDRO C/ A.R.T.

PROVINCIA SEGUROS S.A. Y OTRO S/ INTERRUPCIÓN DE PRESCRIPCIÓN”, se procede a votar en el siguiente orden:

LA DOCTORA ESTELA MILAGROS FERREIRÓS DIJO:

I.- A fs. 2/3 se presenta el actor e inicia demanda interruptiva de prescripción contra ART PROVINCIA SEGUROS S.A. y contra BANCO NACION CASA CENTRAL y amplía demanda a fs. 11/14,

persiguiendo el cobro de unas sumas a las que se considera acreedor.-

Aduce que se desempeñó en relación de dependencia con el Banco, desde el 4 de agosto de 1955, cumpliendo diversas tareas y en diversos sectores de los que da detalles.-

Dice que a raíz del ambiente y condiciones en que prestó tareas durante años, padece en la actualidad incapacidad por lo que pretende un resarcimiento integral.-

A fs. 29/33 se presenta BANCO DE LA NACION ARGENTINA

y opone excepción de prescripción.-

A fs. 46/55 responde PROVINCIA ASEGURADORA DE

RIESGOS DEL TRABAJO y opone excepción de prescripción como defensa de fondo.-

A fs. 301/326 contesta demanda BANCO DE LA NACION

ARGENTINA y desconoce todos los extremos invocados por el actor;

realiza algunas consideraciones y pide el rechazo de la demanda.-

La sentencia de primera instancia obra a fs.

551/559, en la que la “a-quo”, luego de analizar los elementos de juicio obrantes en el expediente decide en sentido desfavorable a las pretensiones de la parte actora.-

Los recursos que analizaré llegan interpuestos por el actor (fs. 571/574); por la ART (fs. 566/567 vta.) y por el Sr.

perito contador, quien considera reducidos los honorarios que le fueron regulados (fs. 561).-

II.- No encuentro razones para apartarme de lo resuelto en cuanto a desestimar la excepción de prescripción.

Sostengo esto habida cuenta de que producido el cese con fecha 15 de diciembre de 2005, en principio la acción habría prescripto en 15 de diciembre de 2007. Sin embargo, el actor inició el trámite ante el SECLO con fecha 18 de diciembre de 2006,

lo que en virtud del P. Nº 312 de esta Cámara, produjo la suspensión de la prescripción hasta el 18 de junio de 2008 (6

meses), y el actor interpuso demanda interruptiva el día 10 de junio de 2008 (v. cargo fs. 3), es decir antes de vencer aquél plazo.-

Por lo demás, no me cabe dudas de que la presentación realizada por el actor con fecha 10 de junio de 2008

operó como acto interruptivo. Se trata del supuesto que prevé

el artículo 3986 del CC, en su primer apartado, cuando se refiere a la demanda contra el deudor, aunque sea interpuesta ante juez incompetente o fuere defectuosa y aunque el demandante no haya tenido capacidad legal para presentarse en juicio.

Se trata no sólo de la "demanda" como concepto técnico, sino de la expresión de la voluntad del acreedor de mantener su derecho, aunque no lo manifieste expresamente en referencia a la interrupción misma.

Cuando se hace referencia a la "demanda", en este caso, hay una referencia a toda actividad o diligencia judicial EXPTE. 14.916/2008

dirigida a la defensa del derecho; y es en ese sentido que se da por tierra con la presunción de abandono.

Por todo lo dicho, entiendo que al ampliar la demanda con fecha 29 de diciembre de 2008 lo hizo en tiempo y forma, por lo que cabe confirmar el fallo en este punto.-

III.- Ahora bien, previo a analizar las pruebas producidas respecto de las dolencias del actor, entiendo que debo avocarme al tema de la invalidez constitucional del art. 39 de la Ley de Riesgos del Trabajo.-

En relación a ello, ya en el año 1998 he tenido oportunidad de expresarme en ese sentido.-

En esa ocasión y en otras posteriores, tanto en el ejercicio de la magistratura como en la actividad académica,

destaqué que dicha disposición crea un territorio de exclusión de los trabajadores por su condición de tales, a la vez que se alza contra la igualdad garantizada en la Constitución Nacional,

olvidando además que el derecho del trabajo es una disciplina estructuradora de la sociedad y que la igualdad civil consiste en evitar discriminaciones arbitrarias debiendo importar razonabilidad y justicia.-

Resulta importante tener en cuenta que la Constitución Nacional posee el principio del “alterum non laedere”, en su artículo 19 (segunda regla de U., cuya concreción se encuentra en los artículos 1109 y 1113 y conc. del Código Civil.-

Estas normas aparecen vedadas dejando sólo abierto el camino que brinda el art. 1072 de dicho cuerpo, permitiendo al legislador imponer a los trabajadores lo que ha prohibido a los particulares: tal es; la dispensa de culpa, estando en juego la integridad psicofísica o la vida de personas.-

Así, lo prohibido contractualmente a los ciudadanos pretendió ser legal por obra del legislador (ver, Ferreirós Estela M. en “Es inconstitucional la ley sobre riesgos del Trabajo?”;

Ediciones La Rocca, 1998).-

Lo expuesto no significa en modo alguno negar la legalidad de la tarifa, sino señalar la irrazonabilidad y consecuente inconstitucionalidad del art. 39 de la L.R.T., que impide al trabajador acceder a una reparación integral.-

A lo expuesto debe sumarse el dictado de recientes fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Así, en “Castillo c/ Cerámica Alberdi”, el Tribunal destaca que ya en 1917

dijo que la responsabilidad de los accidentes de trabajo es de derecho común y agrega que, la L.R.T. no dispone la federalización del régimen reparatorio en estas relaciones entre particulares.-

Señala también que la competencia no es una cuestión librada al mero arbitrio del legislador.-

En el fallo del Supremo Tribunal “Aquino c/ Cargo Servicios Industriales” (A. 2652 XXXVIII) al tratar la cuestión del art. 39 inc. 1º se hace hincapié en el art. 19 de la Constitución Nacional, entrañablemente vinculado a los artículos 1109 y 1113 del Código Civil.

Se añade a ello, la necesidad de valorar la vida humana sin atender a una concepción materialista y recordando, en ese andarivel, que el hombre no es esclavo sino señor de todas las cosas. La pluma de los Ministros ha recordado principios señeros que habían quedado en el desván de las cosas olvidadas.-

Refiere así la posibilidad que debe tener el trabajador de obtener no sólo una reparación menguada que contenga una parte de la integridad, tal como le brinda la L.R.T., sino una EXPTE. 14.916/2008

que contemple el daño material, lucro cesante, daño moral y daño al proyecto de vida.-

Así alude el Tribunal a la moderna doctrina del Derecho de Daños que habla del daño biológico y el daño a la salud, al bienestar de la persona.-

Después de todo hay que tener en cuenta el derecho a la chance, dado que como se suele señalar, “la vida es una autobiografía que se escribe todos los días”.

El fallo, recuerda, cuando reivindica los principios humanísticos, la dignificación de la persona humana y tal vez haya rememorado a Séneca, en su concepto de que “la...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR