Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo , 29 de Agosto de 2011, expediente 22.335/2009

Fecha de Resolución29 de Agosto de 2011

22335/09

SENTENCIA NRO. 92706 CAUSA Nro. 22335/2009 AUTOS

TABARES, JOSÉ LUIS C/ COUNTRY CLUB ATLÉTICO BANCO DE LA

PROVINCIA DE BUENOS AIRES Y OTROS S/ ACCIDENTE- ACCIÓN

CIVIL

. –JUZGADO Nro. 80.-

En la ciudad de Buenos Aires, capital de la República Argentina a 29/8/2011, reunidos en la sala de Acuerdos los señores miembros integrantes de este Tribunal, a fin de considerar el recurso deducido contra la sentencia apelada,

se procede a oír las opiniones de los presentes en el orden de sorteo practicado al efecto, resultando así la siguiente exposición de fundamentos y votación.

La doctora D.R.C. dijo:

I)Contra la sentencia de la instancia anterior, que rechazó la demanda interpuesta, se alza el actor a tenor del memorial obrante a fs. 715/719, el que mereció réplica a fs.

733/736, 740/741 y 743/747. Por su parte, los letrados de las tres codemandadas, y los peritos médico y contador, apelan sus honorarios por considerarlos reducidos.

II) Analizaré, por cuestiones de orden metodológico, la apelación del actor, en primer lugar.

La juez de grado rechazó la demanda por despido incoada,

porque consideró que la decisión rupturista del actor fue prematura, ya que intimó por la regularización del registro de la relación y por el pago de diferencias salariales y un día después, aludiendo a una supuesta contestación a sus telegramas (que no existió), se dio por despedido. Entendió

que el comportamiento del actor contraría las previsiones de los arts. 62 y 243 de la LCT. Analizó para ello, la totalidad del intercambio telegráfico habido entre las partes. Agregó

que, “aún de considerarse válido el confuso intercambio telegráfico planteado por la actora a los efectos de analizar el despido, de todos modos sus términos y los de la demanda interpuesta no sortean las previsiones del art. 65 de la LO.

Es que la actora siquiera identifica a quién considera su empleador, cuál es el vínculo entre ambos codemandados, en qué norma pretende encuadrar la actuación conjunta de éstos y cual es la responsabilidad de cada una

(ver fs. 696).

Rechazó, también, las diferencias salariales intentadas porque el actor “omitió indicar en qué categoría del CCT

18/75 pretende encuadrarse, limitándose a identificar el mismo sin ninguna otra precisión

, agregando que el perito contador informó, a fs. 549 que la categoría del actor “encargado de mantenimiento de áreas deportivas”, no se encuentra en el convenio de bancarios”. Igual tratamiento mereció la indemnización del 132 bis LCT, pues “el perito informó que al actor se le tributaron en tiempo y forma los aportes e ingresos de la Seguridad Social (ver fs. 551)”.

Finalmente, rechazó la pretensión de reparación integral por los daños psicofísicos que dijo padecer el actor a consecuencia del accidente de trabajo alegado. Analizó a tal efecto, la pericia médica y las declaraciones testimoniales,

y concluyó que no se pudo acreditar el “vínculo de 1

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causalidad adecuado entre los padecimientos columnarios del actor y las tareas desarrolladas

.

El apelante no se hace cargo de estas conclusiones, sino que transcribe los párrafos de la sentencia que intenta apelar, sin manifestar una crítica en concreto, máxime cuando en ésta se analizaron, en forma más que detallada, todas las pruebas colectadas.

El recurrente, para cuestionar el rechazo del despido alude, en forma confusa, a la existencia de una carta documento de fecha previa que no acompañó, ni mencionó en la demanda. Por lo tanto, la queja no resulta idónea para modificar lo resuelto en el fallo recurrido, pues el actor pretende introducir en esta instancia argumentos que no fueron oportunamente esgrimidos, por lo que consecuentemente,

su tratamiento en esta Alzada deviene improcedente, pues implicaría la clara vulneración del principio de congruencia (conf. arts. 34 inc. 4, 163 inc. 6 y 277 del CPCCN).

Igual tratamiento merecerán las quejas vertidas en los agravios segundo y tercero. Sólo alega que “la relación laboral se debía encontrar enmarcada bajo el convenio colectivo de los empleados bancarios” (sic), transcribiendo jurisprudencia, que no resulta aplicable al caso, y fragmentos de declaraciones testimoniales, de las cuales no surge las tareas por él realizadas, ni ningún otro dato de relevancia para el tratamiento de estos agravios. Para cuestionar la indemnización del 132 bis, alega que “percibía una remuneración de $5000 mensuales”, circunstancia que,

conforme lo analizado, carece de todo sustento probatorio,

máxime cuando el perito contador informó a fs. 551, que al señor T. se le tributaron en tiempo y forma los aportes de la Seguridad Social.

Tampoco controvierte el rechazo del...

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