Superar la cultura del asistencialismo

 
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La decisión del gobierno nacional de reconvertir planes sociales en puestos de trabajo formal es, en principio, un paso adelante, como también lo fue el precedente más próximo a esta propuesta: el programa implementado por el gobierno de Cambiemos denominado Plan Empalme, cuyo objetivo era que empleadores privados contrataran a beneficiarios de esas asignaciones y tomaran el monto del beneficio como parte del salario por pagar.En el caso de la actual iniciativa, se propicia que, a partir del mes próximo, quienes reciben planes sociales puedan llegar a cobrar el doble de la asignación, esto es hasta los 16.875 pesos que hoy se pagan mensualmente como salario mínimo vital y móvil, cuando realicen tareas en rubros como la construcción, la producción de alimentos, el reciclado y la industria textil, entre otras.Para ello, el Gobierno ha comenzado a establecer acuerdos con empresas, municipios y sindicatos, y avanzará en negociaciones con otros sectores, según expresó el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.Sin dudas, en una primera instancia, este tipo de programas constituyen una buena medida, por cuanto persiguen el sano interés de que sean cada vez más las personas que puedan vivir de su propio esfuerzo y no de planes, y perciban un salario por un trabajo en blanco.Pero hay cuestiones que no pueden soslayarse y que han sido las responsables de los fracasos de casi todos los intentos de reconvertir planes sociales en empleo formal. Una de esas razones es el carácter político y prebendario que confluyó en su origen y que aún hoy siguen teniendo muchos de estos programas, no tan solo por la oportunista y deleznable utilización electoral que de ellos acostumbra hacerse, sino también porque muchas veces no se controla que quienes realmente los necesitan sean efectivamente quienes los perciban.El actual gobierno está realizando un plan piloto en escuelas bonaerenses, en convenio con el gremio de la construcción, para capacitar a beneficiarios de planes de modo que puedan abocarse a la refacción y pintura de establecimientos educativos en varias provincias. La condición de empleabilidad se sostendrá por el tiempo que demande concluir la tarea asignada, finalizada la cual el beneficiario seguirá recibiendo la asistencia oficial hasta que aparezca una nueva labor.Las autoridades a cargo del proyecto sostienen que se encuentran estudiando la mejor mecánica para implementar el programa y que la aspiración de máxima es que la mayor cantidad...

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