Sentencia Definitiva de SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA PROVINCIA, 6 de Abril de 2016, expediente L 117549

Presidente:Kogan-de Lázzari-Hitters-Negri-Pettigiani
Fecha de Resolución: 6 de Abril de 2016
Emisor:SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA PROVINCIA

Dictamen de la Procuración General:

Con arreglo a las conclusiones fácticas mayoritariamente sentadas en el fallo de los hechos, el Tribunal del Trabajo n° 3 con asiento en la ciudad de Tres Arroyos perteneciente al Departamento Judicial de Bahía Blanca dispuso rechazar íntegramente la demanda promovida por L.P.S. contra P.E.L. y “Farmacia Tres Arroyos S.C.S.”, en concepto de diferencias de salarios, sueldo anual complementario, indemnizaciones por antigüedad, sustitutiva de preaviso e integración, vacaciones no gozadas, así como los reclamos fundados en los arts. 1 y 2 de la ley 25.323; 80 del ordenamiento laboral sustantivo y entrega de certificación de servicios (fs. 1058/1065 vta.).

Contra dicho modo de resolver el pleito se alzó el letrado apoderado de la parte actora mediante recursos extraordinarios de nulidad y de inaplicabilidad de ley (v. escritos de fs. 1080/1092 vta. y fs. 1093/1110 y vta.), cuya concesión fue dispuesta por el tribunal de origen en fs. 1113/1114.

Recibidas las actuaciones en esta Procuración General en virtud de la vista conferida por VE respecto del primero de los embates deducidos (v. fs. 1131), principiaré por enunciar, en breve síntesis, los agravios esgrimidos por su autor para fundar su procedencia a la luz de los arts. 44, inc. “d” y 47 de la ley 11.653; 168 y 171 de la Constitución provincial; 14 de la ley 10.606; 136 de la ley 19.950; 21, 22, 23, 25 y 37 de la Ley de Contrato de Trabajo, así como del convenio colectivo de trabajo 556/09, que reputa violados en la sentencia en crítica.

Objeta, en suma, el quejoso, los términos empleados por los sentenciantes de mérito para plantear la primera cuestión propuesta en el fallo de los hechos, con el argumento de considerar que su sola formulación parte por tener por acreditado el extremo fáctico controvertido desde el inicio por su parte para sustentar el progreso de la acción impetrada al amparo del derecho del trabajo y que, por ello, debieron prioritariamente esclarecer. Tal: la existencia de la sociedad “Farmacia Tres Arroyos SCS” en cuya integración figura en apariencia su mandante, de profesión farmacéutica, como socia comanditada, siendo que en el escrito introductorio del proceso se denunció la presencia de fraude a la ley 10.606 y al ordenamiento laboral sustantivo.

Afirma, en ese sentido, que el interrogante referido a “...cómo estaba conformada la Farmacia Tres Arroyos S.C.S. en el período del reclamo de autos” encierra en sí la afirmación de la existencia misma de la sociedad lo cual basta para reflejar, según su parecer, que el tribunal de grado omitió abordar y resolver el tema central de la litis al limitarse a encarar la cuestión desde el aspecto meramente formal eludiendo desentrañar la verdad material que subyace y que puso al descubierto la serie de elementos probatorios que enuncia y acusa preteridos en el decisorio recurrido.

El remedio procesal que tengo en vista no admite procedencia según mi opinión.

Más allá de la disconformidad que exhibe el autor de la protesta con la forma en que los jueces de grado encararon la cuestión visceral sometida a discusión en la demanda cual es, en esencia, la existencia de la relación de linaje laboral invocada por la accionante como presupuesto determinante del progreso de los reclamos de esa naturaleza formulados al demandar, es lo cierto que el mismo fue abordado y resuelto en la sentencia de grado si bien en sentido adverso al postulado por la demandante aquí recurrente.

Así es. Tras acometer el examen de los elementos de juicio colectados en el proceso, la mayoría de los jueces integrantes del tribunal de origen concluyó en que la actora no logró acreditar la concurrencia de las notas de dependencia y subordinación tipificantes del vínculo de naturaleza laboral que invocara encubierto detrás de la sociedad constituida fraudulentamente a esos fines.

Siendo ello así, no cabe más que descartar la consumación, en la especie, del vicio omisivo denunciado al abrigo del art. 168 de la Carta provincial desde que la temática central del pleito fue objeto de tratamiento por los magistrados actuantes cualquiera fuere el mérito o acierto de la decisión recaída a su respecto, aspecto que sólo puede constituir materia de revisión por la vía del recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley y no por el presente.

Sobre el tópico tiene dicho ese Alto Tribunal que las denuncias referidas a errores de juzgamiento así como los planteos relativos al deficiente análisis de la prueba o a la forma de encarar la misma -tales los contenidos en la presentación recursiva-, constituyen temas ajenos al recurso extraordinario de nulidad y su reparación debe buscarse por el carril de la inaplicabilidad de ley (conf. causas, L. 47.581, sent. del 22-IX-1992; L. 76.261, sent. del 29-VIII-2001; L. 81.162, sent. del 19-III-2003; L. 84.044, sent. del 10-VIII-2005, entre muchas más).

Sólo me resta decir, para finalizar, que la eventual transgresión de normas legales sustanciales o procesales resulta también materia detraída del limitado ámbito de actuación propio de la vía de nulidad escogida (conf. S.C.B.A., causas L. 72.313, sent. del 23-VI-1999; L. 83.623, sent. del 22-VIII-2007).

Por lo brevemente expuesto es mi criterio que V.E. debe proceder sin más a rechazar el recurso extraordinario de nulidad que dejo examinado.

La P., 24 de febrero de 2014 -C.A.A.

A C U E R D O

En la ciudad de La Plata, a 6 de abril de 2016, habiéndose establecido, de conformidad con lo dispuesto en el Acuerdo 2078, que deberá observarse el siguiente orden de votación: doctoresK.,de L., Hitters, N., P.,se reúnen los señores jueces de la Suprema Corte de Justicia en acuerdo ordinario para pronunciar sentencia definitiva en la causa L. 117.549 "Spoerle, L.P. contra L., P.E. y otra. I.. por antigüedad y otros".

A N T E C E D E N T E S

El Tribunal de Trabajo Nº 3 del Departamento Judicial Bahía Blanca, con asiento en la ciudad de Tres Arroyos, rechazó -por mayoría- la demanda, imponiendo las costas a la parte actora (fs. 1064/1065 vta.).

Ésta interpuso recursos extraordinarios de nulidad (fs. 1080/1092 vta.) e inaplicabilidad de ley (fs. 1093/1110 vta.), concedidos por el citado tribunal a fs. 1113/1114.

Oído el representante del Ministerio Público (fs. 1132/1134 vta.), dictada la providencia de autos (fs. 1135) y hallándose la causa en estado de pronunciar sentencia, la Suprema Corte resolvió plantear y votar las siguientes

C U E S T I O N E S

  1. ) ¿Es fundado el recurso extraordinario de nulidad?

    Caso negativo:

  2. ) ¿Lo es el de inaplicabilidad de ley?

    V O T A C I Ó N

    A la primera cuestión planteada, la señora J. doctora K. dijo:

    1. El tribunal de trabajo rechazó la demanda promovida por L.P.S. contra P.E.L. y Farmacia Tres Arroyos SCS, mediante la cual les había reclamado el pago de diferencias salariales, sueldos anuales complementarios, salarios por vacaciones, integración del mes de despido e indemnizaciones por falta de preaviso y despido injustificado, así como las previstas en los arts. 1 y 2 de la ley 25.323 y 80 de la Ley de Contrato de Trabajo.

      Lo hizo por entender que no resultó demostrada la existencia de la relación laboral invocada en el escrito de inicio.

      Puesto a definir sobre quien recaía la carga de probar el linaje del vínculo que ligó a las partes, precisó el tribunal -con cita del precedente de esta Corte identificado como L. 34.473 "M.", sent. de 26-III-1985- que, más allá de lo que prescribe el art. 23 de la Ley de Contrato de Trabajo, ese imperativo debió ser asumido por la actora, toda vez que"si bien es cierto que la prestación de servicios presume la existencia de un contrato de trabajo, no lo es menos que la citada norma se refiere a aquéllos en relación de dependencia",razón por la cual -concluyó-"la carga de la prueba de la relación no resulta alterada por la presunción, sino que de esa prueba depende que aquella se torne operativa"(vered., fs. 1061 vta.).

      Luego, tras apreciar la prueba producida en la causa, consideró ela quoque la actora no logró acreditar el carácter laboral del vínculo que la unió con las demandadas.

      Destacó, en ese sentido, que si bien no resultó controvertida la prestación de servicios (según surge del veredicto, la señora S. se desempeñó, en su condición de farmacéutica, como directora técnica de la Farmacia Tres Arroyos SCS, sociedad en comandita simple con un capital social de $ 35.000 que integraba en carácter de socia comanditada, ascendiendo el capital comanditado a $ 300 frente a los $ 34.700 del capital comanditario, de propiedad de la coaccionada L.; ver fs. 1058 vta.), de ninguna de las declaraciones testimoniales prestadas en la audiencia de vista de la causa -cuyo contenido reseñó el juzgador a fs. 1060 y vta.- surgía elemento alguno que permitiese inferir la existencia de los poderes de subordinación típicos de una relación de dependencia; máxime cuando -añadió- la prestación de servicios propios de una profesión con título habilitante"obliga a apreciar la prueba con una mayor rigurosidad en busca de las notas características del trabajo ejecutado bajo la subordinación jurídica, económica y técnica"(fs. 1061).

      Agregó –asimismo- el juez que orientó la mayoría que la ley provincial 10.606 establece que la dirección técnica de las farmacias debe ser ejercida por un farmacéutico, que debe hacerlo en forma personal, estando vedado el funcionamiento de la farmacia sin la presencia del director técnico y/o farmacéutico auxiliar, pudiendo el primero ausentarse solo momentáneamente dentro del horario de atención al público, por causas excepcionales; mientras que el decreto 147/97 veda que el farmacéutico trabaje más de ocho horas, lo que -a criterio del tribunal- impedía considerar demostrado que fuese la codemandada L. quien asignase los turnos y dirigiese el establecimiento, toda vez que la farmacéutica no podía legalmente consentir el funcionamiento de la farmacia sin su presencia habilitante.

      Desde otro ángulo, si bien lo consideró probado, el...

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