Solidaridad y Subsidiariedad

Autor:Benedicto XVI
RESUMEN

Me alegra tener la ocasión de encontraros durante vuestra 14ª Sesión Plenaria de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales (...)

 
EXTRACTO GRATUITO

CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 5 mayo 2008 (ZENIT.org).- Publicamos el discurso que Benedicto XVI dirigió el sábado a los participantes de la 14ª Sesión Plenaria (Vaticano, 2-6 mayo) de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales, al recibirles en audiencia.

Queridos hermanos en el episcopado y en el sacerdocio, señoras y señores:

Me alegra tener la ocasión de encontraros durante vuestra 14ª Sesión Plenaria de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales. En los últimos veinte años, la Academia ha ofrecido una preciosa contribución en la profundización y en el desarrollo de la doctrina social de la Iglesia y en su aplicación en las áreas del derecho, de la economía, de la política y de otras ciencias sociales. Agradezco a la profesora Margaret Archer las amables palabras de saludo que me ha dirigido y os expreso mi sincero aprecio por el profuso compromiso en la investigación, en el diálogo y en la enseñanza para que el Evangelio de Jesucristo pueda seguir iluminando situaciones complejas de este mundo en veloz cambio.

En la elección del tema «Perseguir el bien común: cómo solidaridad y subsidiariedad pueden trabajar juntas», habéis decidido examinar la interrelación de cuatro principios fundamentales de la doctrina social católica: la dignidad de la persona humana, el bien común, la subsidiariedad y la solidaridad (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 160-163). Estas realidades clave, que emergen del contacto directo entre el Evangelio y las circunstancias sociales concretas, constituyen una base para identificar y afrontar los imperativos de la humanidad al alba del siglo XXI, como la reducción de las desigualdades en la distribución de los bienes, la extensión de las oportunidades de educación, la promoción de un crecimiento y de un desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente.

¿Cómo pueden trabajar juntas la solidaridad y la subsidiariedad en la búsqueda del bien común de un modo que no sólo respete la dignidad humana, sino que le permita también prosperar? Éste es el punto principal que os interesa. Como ya han demostrado vuestros debates preliminares, una respuesta satisfactoria podrá surgir sólo después de un atento examen del significado de los términos (cfr. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, capítulo 4). La dignidad humana es un valor intrínseco de la persona creada a imagen y semejanza de Dios y redimida en Cristo. El conjunto de las condiciones sociales que permiten a las personas...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA