Sistema inquisitivo y sistema acusatorio

Autor:Florencia Vilardo
 
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Vilardo, Sistema inquisitivo y sistema acusatorio
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Sistema inquisitivo y sistema acusatorio*
Por Florencia Vilardo
1. El sistema penal según Locke
Según Locke, en su Segundo tratado sobre el gobierno civil, el hombre en es-
tado natural posee libertad, propiedad y poder de juzgar, ese poder de juzgar es ce-
dido por el hombre para evitar la incertidumbre y gozar de su libertad y propiedad,
para evitar la parcialidad y la injusticia delegando en un ente superior, el Estado, el
ius puniendi en cabeza del Estado y esto justifica su mera existencia.
Para dicho autor, la mejor forma de hacer esta cesión de poder que el hombre
en estado natural tiene, es a un cuerpo colegiado, para evitar así arbitrariedades, y
estima que deben existir límites a este poder político, de lo contrario el hombre se
encontraría en una situación peor que en el estado natural en el cual ha delegado
ese poder punitivo. Por ello también destaca la importancia de la división de poderes
como eje central de la organización política.
A través de la historia han existido diversos sistemas para que se sustancie el
fin del Estado, el cual es ni más ni menos que proveer justicia, el sistema romano, el
sistema griego, el sistema germano, el sistema inquisitivo, el sistema acusatorio en-
tre otros, en este artículo nos referiremos a las diferencias entre el sistema acusato-
rio y el sistema inquisitivo que tanto han afectado a occidente durante ni más ni me-
nos que los últimos dos milenios y medio.
2. Sistema inquisitivo
El proceso inquisitivo marca el apogeo de la idea y valoración de la autoridad
que se entiende legítima por derivación divina, ya sea de autoridad eclesial o secu-
lar, el delito es lesión a esa autoridad que, a través de la pena repara el quebranta-
miento del orden y, mediante la persecución indaga, no sólo al autor sino también a
sus allegados para conocer todo lo posible de aquello que se ve como una espina en
el cuerpo social. En este sistema el delito es considerado un pecado.
Para lograr este cometido es necesario un aparato de persecución y juzga-
miento oficial que actúe por sí mismo y sin necesidad de instancias extrañas, apro-
piándose así el Estado de los individuos el conflicto penal, no como un sujeto de de-
recho titular de garantías frente al poder penal del Estado, se hace prevalecer
ampliamente el interés estatal en desmedro de las garantías del imputado, dado que
el Estado busca la averiguación de la verdad sin importar los medios en que las
pruebas sean obtenidas.
El basamento en esta postura se encuentra explicado en la idea de que el pro-
cedimiento inquisitivo se corresponde histórica e ideológicamente con el Estado ab-
soluto, que se caracteriza precisamente por no reconocer límites a su poder funda-
* Bibliografía recomendada.

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