Sinceramente, no doy más: hasta la vuelta

 
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Había previsto una semana tranqui, una columna de despedida tranqui antes de mis vacaciones, un fin de año pletórico de paz y armonía..., y resulta que se pudrió todo. Me lo sacan a Alfonso Prat-Gay, me la procesan a Cristina por asociación ilícita para enriquecerse y apedrean el auto de Macri en el Sur. Es una lástima porque tenía pensado hablar de cosas lindas -por ejemplo, que gracias a Dios se termina el segundo semestre- y me obligan a convertirme en un cronista de crisis. Si me vieran la cara, parezco ese emoticón que está rojo de furia. Como Cristina y Milagro Sala, voy a denunciar que soy víctima de una persecución política, chicana que casi nunca es cierta, pero que suena bien y te garantiza un título en los diarios. En el caso de Cris, es entendible. Explicar una persecución le resulta fácil. En cambio, la fortuna que hicieron con Néstor es inexplicable.

El primer sacudón fue lo de Prat-Gay, que en un sentido me vino bien. El sábado pasado escribí acá que su foto era la única que Macri había colgado en el arbolito de Navidad de Olivos mirando hacia la pared. Me llovieron whatsapps en los que me preguntaban a qué se debía ese gesto del Presidente. El lunes dejé de contestarlos. Ya no hacía falta. En lo personal, su salida me dejó triste. Lo considero recontra sólido y honesto, y además a todas las mujeres de mi casa, y sospecho que del país, las apariciones en televisión del ministro se les habían vuelto amigables. Creo que hizo un gran trabajo: cepo, holdouts, reinserción financiera en el mundo, blanqueo. Salvo la economía, el resto funcionó muy bien. Pero ojo que no es el único responsable de los fracasos: el área tiene -ya no me acuerdo bien- 15 o 16 patrones. Lo reemplazaron con otro tipo que quiero y admiro, Nico Dujovne. Le escribí para felicitarlo y me contestó al toque. Un caballero. Les garantizo: sabe una bocha. El problema es ese loteo de lo que alguna vez fue un ministerio y hoy viene a ser un puzzle. Cuando Macri quiere hablar con su equipo económico se reúnen en River.

El procesamiento de Cristina, De Vido, Lázaro Báez, Josecito López, Carlos Kirchner (como si no fuera suficiente con tener que llevar ese apellido) y unos cuantos patriotas más en la causa por direccionamiento de la obra pública fue sorpresivo no por la decisión, sino por el momento. Al juez Ercolini se le vivía cayendo el sistema y entonces redactar la resolución le llevó 8 años. Cuando vio que tenía más pruebas del delito que de la existencia de la...

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