Silicon Valley: un despido dispara el debate sobre sexismo y libertad de opinión

Las firmas líderes de Silicon Valley celebran las conmociones, pero no los empleados que las provocan. se ha encontrado en el centro de una controversia luego de que un ingeniero de sistemas anónimo, que más tarde se supo es el joven graduado de Harvard James Damore, publicó un memo de diez páginas en dos redes internas de la compañía donde explicaba por qué hay tan pocas mujeres en los escalones superiores del sector tecnológico.

En vez de sexismo apuntó a factores "biológicos", tales como el supuesto mayor interés de las mujeres por la gente y su predisposición a la ansiedad y el estrés en el trabajo. Al promover la diversidad de género, acusó, Google silencia a la gente cuyos puntos de vista políticos difieren del liberalismo que es mayoritario en California.

La insinuación de Damore de que la pequeña porción de la fuerza laboral de Google que es femenina y trabaja en roles relacionados con tecnología puede no ser adecuada para esa tarea provocó una conmoción dentro y fuera de la compañía. Google estaba en un brete. Es campeona de la libre expresión y el acceso a la información, por lo que muchos se preguntaban cómo manejaría a un empleado que se había quejado de que Silicon Valley es intolerante a puntos de vista políticos diferentes.

La respuesta llegó el 7 del actual, cuando Google lo echó. Sundar Pichai, su patrón, dijo que partes del memo de Damore violan su código de conducta y hacían que el medio laboral fuera hostil para las mujeres. Actuar de manera rápida era importante para la firma, que ha estado bajo investigación del departamento de trabajo desde abril por discriminación contra las mujeres, según se dice, pagándoles menos que a los hombres.

Cuatro quintos de los roles relacionados con tecnología de Google siguen ocupados por hombres y el 91% de sus empleados son blancos o asiáticos. La firma probablemente sintió necesidad de asegurar a sus empleadas y trabajadores de grupos étnicos y sexuales minoritarios que toma en serio la diversidad. En los últimos meses, Silicon Valley ha estado asediada por casos probados de sexismo contra mujeres en el trabajo y el acoso sexual de empleadas. Hasta ahora Uber es la que ha llevado la peor parte: en los últimos meses perdió a la mayoría de sus ejecutivos, incluyendo su patrón, Travis Kalanick.

Aunque Google hubiese preferido retar a Damore en vez de echarlo, en la práctica hubiese sido difícil retenerlo. Mujeres u otros se hubiesen quejado de la incomodidad que les provocaría...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba