Como en los shoppings, pero en las calles porteñas

 
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Hace unos 20 años, un grupo de comerciantes de la Quinta Avenida comenzó a aportar fondos para agregar servicios en la vía pública. Los cestos de basura repletos quitaban encanto al entorno del paseo comercial, que necesitaba una limpieza más frecuente. También eran problemas los arrebatos de carteristas y la venta callejera. Para solucionarlo, desarrollaron un Business Improvement District (BID); una administración que logró, con un presupuesto propio, las mejoras necesarias para convertir a la avenida en el centro comercial a cielo abierto más glamoroso del mundo.Este modelo público-privado, relevado en un estudio de campo del especialista en comercio minorista Damián Di Pace, es un ejemplo emblemático de lo que algunas entidades del sector impulsan para la ciudad de Buenos Aires. Desde hace tiempo, la Federación de Comercio e Industria de Buenos Aires (Fecoba) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) pugnan por convertir en ley esta iniciativa, presentada en la Comisión de Desarrollo Económico de la Legislatura porteña.Los centros comerciales a cielo abierto intentan replicar las ventajas de un shopping, pero en los locales a la calle. "Son áreas geográficas que cuentan con comercios minoristas organizados mediante asociaciones de comerciantes que establecen una imagen unificada, una estrategia asociativa, infraestructura de servicios, embellecimiento de sus calles o avenidas, gerenciamiento urbano y recursos económicos y financieros para el desarrollo de actividades comerciales, culturales, sociales y urbanísticas", define Di Pace.La oportunidad existe en cada uno de los 53 ejes comerciales existentes en el territorio porteño, con un total de 15.852 locales, según datos de la Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad. En cada avenida, las mejoras en infraestructura, junto con una gestión estratégica que agrupe a los comerciantes, tendrían un efecto positivo en sus negocios, sin importar el rubro. "El producto bruto geográfico estimado en estas áreas comerciales es de unos $ 50.000 millones, aunque potencialmente la ciudad podría contar con unos 49 ejes comerciales más", detalla Di Pace. De aplicarse el plan en grandes avenidas, arterias principales y calles laterales en los barrios "el producto bruto geográfico potencial sería de unos $ 120.000 millones", estima el autor del libro El futuro del comercio minorista en la Argentina.Un informe sobre los principales ejes comerciales de la ciudad, publicado en abril por el...

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