Ciberdelitos sexuales en menores

Autor:Carlos A. Cornaglia
Páginas:217-238
 
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CAPÍTULO VII
CIBERDELITOS SEXUALES EN MENORES
PEDOFILIA POR INTERNET
El más importante de los factores que interviene en el auge mundial de la
pedofilia es, sin dudas, el desarrollo expansivo de esta actividad criminal a tra-
vés de Internet. Las modernas tecnologías informáticas y de comunicación
social, (N-TICS), dominando el ciberespacio, han ampliado el espectro de los
delitos sexuales con la aparición de nuevas modalidades delictuales cibernéticas,
entre las cuales resalta por su magnitud y crecimiento la pedofilia en Internet.
La ONG italiana “Teléfono arcobaleno”, orientada a la lucha contra la pe-
dofilia, ha denunciado en su último informe anual que el fenómeno se ha incre-
mentado en un 143% a partir de 2003. Sólo en 2008, la organización men-
cionada ha realizado 42.396 denuncias ante las autoridades de 45 países y los
proveedores de Internet. Alemania es el país que registró mayor cantidad de
denuncias. Según el mismo informe, Europa exhibe el mayor número de pedo-
filia en Internet, con el 86% de las denuncias radicadas.
Creando un ámbito proclive a la impunidad y el anonimato, los avances tec-
nológicos permiten, además, que la violencia sexual contra un niño se pueda
organizar en forma virtual y en tiempo real, posibilitando la participación múl-
tiple de pedófilos conectados desde distintos lugares del mundo (17).
El alerta de una ONG suiza en junio de 2009, permitió conocer que el día
27 de dicho mes se propiciaba el festejo del “Día mundial del o rgullo pedófilo”.
Celebración que ya había sido propuesta en EE. UU. en 1998 con la denomina-
ción de “Boy Love Day”. Organizaciones internacionales defensoras de los de-
rechos de los niños calificaron el hecho como un acontecimiento de extrema
gravedad, repudiando la conmemoración. El gobierno de Córdoba, a través de
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la Defensoría de los Derechos del Niño, calificó la invitación como un acto de
apología del delito. En rigor de verdad, los operadores de Internet no deberían
permitir este tipo de convocatoria reivindicativa y apologética.
Objetivos y modalidades
La violencia sexual contra menores en Internet incluye: A) la producción,
distribución y uso de materiales que muestran el Abuso Sexual de Menores,
(ASM), destinado a la comercialización de pornografía infantil o bien para con-
sumo personal; B) la incitación de menores, en línea, para desinhibirlos con la
finalidad de acosarlos sexualmente, (acoso sexual informático o Child Groo-
ming); C) la seducción de menores con la intención de corromperlos o para
obtener gratificación sexual, exponiéndolos a material obsceno que puede cau-
sarles daño psicológico o físico grave u otras perturbaciones sexuales, (parafilias,
comisión de delitos, etc.); D) el acoso intimidatorio, con la finalidad de avergon-
zar y humillar, (ciberacoso moral o Ciberbullying); E) el intercambio y difusión
de material pornográfico infantil entre ciberpedófilos, para ingresar a comuni-
dades o redes sociales de pedofilia.
La pedofilia en Internet se difunde de preferencia a través de los sitios
Web, que son grandes espacios cibernéticos documentales. Son colecciones de
páginas de pornografía infantil interrelacionadas que contienen fotonovelas eró-
ticas, relatos, comics, videos, contactos para contratar un tour sexual, venta de
juguetes sexuales alusivos, muñecos inflables, etcétera (16-17).
Se estima que el usuario adulto de pedofilia en Internet más tarde o más
temprano terminará abusando de un menor, ya que la pornografía infantil pro-
duce adicción y un elevado porcentaje, alrededor del 30 % de los consumido-
res, acaban poniendo en práctica lo que han visualizado en foros, canales o
páginas de Internet, intentando producir su propio material, para coleccionar,
acopiar o intercambiar. Las cámaras digitales y video grabadoras facilitan las
tareas de intercambio, difusión y distribución del material.
Para acceder al material, los pedófilos habitualmente necesitan disponer de
una aplicación específica y de una contraseña, claves que les son facilitadas en
foros utilizados por los usuarios.
Cazadores de niños y organizaciones pedófilas
A los pedófilos que navegan por Internet, al asecho de sus víctimas, se los
identifica con la denominación de “Boy lowers”, cazadores o amantes de niños.
También son conocidos como “pedoboys”, “childlowers”; “fetishboys” o
“feetboys”, entre otros equivalentes. Son pedófilos o hebéfilos primarios, co-
múnmente varones, que se sienten irresistiblemente atraídos por niños de su

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