Sentencia de Tribunal Superior de Justicia de 04-06-2015

Emisor:Tribunal Superior de Justicia de Santa Cruz (Argentina)
Provincia: Santa Cruz
Localidad: Río Gallegos
Fuero: Tribunal Superior de Justicia -Secretaría Civil-
Instancia: Extraordinaria Provincial Expte. N°: O-1.917/13-TSJ
Sentencia N°: 586.-
Actor: OLMOS MARIANA ESTELA
Demandado: CASAS CLAUDIO ESTEBAN Y OTRO
Objeto: DESALOJO
Fecha: 4-6-15
Texto: TOMO XVII – SENTENCIA – T.S.J..-
REGISTRO Nº 586
FOLIO Nº 3.354/3.359
PROT. ELECT. TSS1 002 S.151
Río Gallegos, 4 de junio de 2015.-
Y VISTOS:
Los presentes autos caratulados: “OLMOS MARIANA ESTELA c/ CASAS CLAUDIO ESTEBAN y OTRO s/ DESALOJO”, Expte. Nº O-14.444/10 (O-1.917/13-TSJ), venidos al Acuerdo para dictar sentencia; y
CONSIDERANDO:
I.- Que llegan los presentes autos a conocimiento de este Excmo. Tribunal Superior de Justicia a fin de dar tratamiento al recurso de casación interpuesto por la parte demandada a fs. 447/464 vta., contra la sentencia dictada por la Excma. Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de la Segunda Circunscripción Judicial obrante a fs. 439/445 por cuanto revoca el punto 3º de la parte dispositiva de la sentencia dictada en Primera Instancia declarando procedente la acción de desalojo promovida por Mariana Estela Olmos contra Claudio Esteban Casas.-
Ante esta solución, el demandado recurre el fallo acusando “…VIOLACION DE LA LEY POR ERRÓNEA APLICACIÓN, AUSENCIA DE FUNDAMENTACIÓN SUFICIENTE DE LA SENTENCIA CON VIOLACIÓN A LA DOCTRINA LEGAL…” prevista en el artículo 3º inc. a) de la ley 1687 -Recurso de Casación-; y “SENTENCIA ARBITRARIA” (conf. fs. 447).-.
Expresa, respecto de la alegada “violación de la ley”, que se ha incurrido en la misma “…en orden a lo expresamente establecido por el art. 270 y 355 del C.P.C.C., aplicable al caso de autos, y a lo establecido por el art. 18 de Nuestra Carta Magna. En efecto agravia a mi parte la sentencia dictada por la Excma. Cámara en cuanto no trata cuestiones de hecho y derecho que hubieron sido (sic) materia de agravios…” (cfr. fs. 448). Agrega, que la Excma. Cámara desconoció la calidad de poseedor animus domini reconocida por el Juez de Primera Instancia, cuestión que no ha sido introducida en los agravios por la actora (conf. fs. cit. y vta.). Respecto de este punto, afirma: “…Que analizada la sentencia de la Excma. Cámara de Apelaciones considero que la misma incurre más allá de una indebida apreciación de la prueba que ha tenido a la vista, en un exceso en su jurisdicción pues se ha introducido en una cuestión que no fue materia de agravios por la actora. En efecto, este error sentencial aquí descripto, es sustancial para la concesión del presente recurso de Casación, toda vez que introduciéndose en una cuestión no materia de agravios, revoca la sentencia dictada por el Sr. Juez de Primera Instancia, violando el principio de congruencia, como así también el derecho de defensa de ésta parte demandada, quebrantando el art. 34 inc. 4 y el art. 270 del C.P.C.C….” (cfr. fs. 449 vta.). Asimismo, sostiene: “… más allá de que la actora nunca ejerció actos efectivos de posesión, en la hipótesis más que improbable que VE considere la presentación de planos y pago de impuestos como actos posesorios, los cuales fueron efectuados posteriormente a la efectiva posesión animus domini del Sr. Claudio Casas, dicha supuesta posesión por parte de la actora se perdió por imperio del art. 2456 del Código Civil…” (cfr. fs. 450). Afirma que en la sentencia en crisis se ha omitido aplicar el principio de la carga de la prueba establecido en el artículo 355 del C.P.C.C., pues “…la parte actora no acompañó prueba alguna que acredite haber ejercido en alguna ocasión la posesión del inmueble. Posesión que fuera negada por nuestra parte en el escrito de contestación de demanda. Por otro lado, el Sr. Claudio CASAS ha probado ‘el presupuesto de hecho’ invocado en el escrito de contestación de demanda para enervar la acción de desalojo, el cual es la acreditación de poseedor animus domini del inmueble objeto del presente proceso…” (cfr. fs. 450 vta./451). En segundo término alega que la Excma. Cámara de Apelaciones, al rechazar la excepción de falta de legitimación activa interpuesta por su parte, vulneró palmariamente los artículos 577, 2351, 2456, 2468 y concordantes del Código Civil incurriendo en clara violación de ley. (cfr. fs. cit). Se agravia, pues la Excma. Cámara resuelve que la actora posee legitimación activa, cuando “… quedó cabalmente demostrado en el presente proceso, que la actora no es propietaria del inmueble objeto del presente desalojo, tampoco es poseedora, es más, nunca ejerció la posesión del inmueble. Igualmente el demandado de autos no es un tenedor precario ni existe una obligación de restituir de éste para con la actora…” (cfr. fs. 453). Con respecto a la violación de los artículos 577, 2351, 2456, 2468 y concordantes del Código Civil expresa “…el fallo dictado…incurre en VIOLACIÓN DE LA LEY…al fundamentarse en una jurisprudencia que claramente no es aplicable al caso de marras. La sentencia impugnada se fundamenta (solo en forma aparente) en una jurisprudencia dictada en un juicio de prescripción adquisitiva, cuya plataforma fáctica es totalmente disímil a los hechos ventilados en éste proceso de desalojo…” (cfr. fs. 453 y vta.). Respecto a su segundo agravio “arbitrariedad por falta total de motivación y violación del principio de razón suficiente”, afirma: “…La sentencia dictada por la Excma. Cámara de Apelaciones se desentiende clara y palmariamente de todas las pruebas producidas en el presente proceso, transgrediendo las reglas legales que controlan la apreciación de la prueba, lo cual convierte a la sentencia atacada en arbitraria por falta de fundamentación. Es claro que las consideraciones efectuadas por la Excma. Cámara de Apelaciones no resultan ser una derivación razonada del derecho vigente con aplicación a las circunstancias comprobadas de la causa, lo que habilita su tacha de arbitrariedad y consecuentemente su descalificación como acto jurisdiccional válido atento a que no se ha cumplimentado en la resolución atacada el deber constitucional de fundar su decisión por parte del tribunal, satisfaciendo tal obligación de manera aparente.” (cfr. fs. 455 y vta.). Agrega a ello: “… la Excma. Cámara de Apelaciones efectúa una valoración absurda de las pruebas testimoniales producidas en el proceso, sosteniendo que los testigos se limitaron a reconocer la ocupación del inmueble por el Sr. Claudio Casas y la instalación de una casilla, cuando en realidad de las declaraciones testimoniales quedó claramente comprobado que el Sr. Claudio Casas realizó actos posesorios en calidad de dueño, CONSTRUYENDO SU CASA SOBRE EL INMUEBLE OBJETO DEL PRESENTE DESALOJO, cuyos testimonios fueron brindados por vecinos del demandado y personas que viven en el Barrio donde se ubica el inmueble, los CUALES SON todos COINCIDENTES ENTRE SI, circunstancia no valorada por la Excma. Cámara de Apelaciones y que resulta esencial para resolver la presente cuestión conforme a derecho…” (cfr. fs. 456). A continuación, cita textualmente diversos testimonios que obran en el expediente (conf. fs. 456/458). En síntesis, expresa: “…Dichas pruebas testimoniales, acreditan en forma fehaciente que el Sr. Claudio Casas se encuentra ejerciendo la posesión a título de dueño del inmueble desde fines del año
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