Sentencia de Tribunal Superior de Justicia de 11-07-2014

Fecha de Resolución:11 de Julio de 2014
Emisor:Tribunal Superior de Justicia
 
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Provincia: Santa Cruz
Localidad: Río Gallegos
Fuero: T.unal S.erior de Justicia -Secretaría Civil-
Instancia: Extraordinaria Provincial E.. N°: M-1.819/11-TSJ
Sentencia N°: 576
Actor: M.C.F.
Demandado: SCHLUMBERGER ARGENTINA S.A
Objeto: LABORAL – COBRO DE PESOS
Fecha: 11-07-14
Texto: TOMO XVII – SENTENCIA – T.S.J..-
REGISTRO Nº 576.-
FOLIO Nº 3.279/3.288.-
PROT. ELECT. TSS1 015 S.141
Río Gallegos, 11 de julio de 2014.-
Y VISTOS:
Los presentes autos caratulados: “M.C.F. c/ SCHLUMBERGER ARGENTINA S.A. s/ LABORAL – COBRO DE PESOS”, E.. M-10.300/06 (M-1.819/11-TSJ), venidos al Acuerdo para dictar sentencia y;
CONSIDERANDO:
I.- Que llegan los presentes autos a tratamiento de este Excmo. T.unal S.erior de Justicia en virtud del recurso de casación interpuesto por la parte actora a fs. 584/597 vta., contra la sentencia dictada por la Excma. Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, L. y de Minería de la Segunda Circunscripción Judicial, obrante a fs. 571/576 vta., la cual revoca la sentencia de Primera Instancia dictada a fs. 527/537 vta. que había admitido la demanda laboral por despido incausado condenando a la demandada a abonar la indemnización de los artículos 232, 233 y 245 de la LCT y la indemnización agravada prevista en el artículo 16 de la ley 25561.-
El recurrente solicita se declare la nulidad de la sentencia por quebrantamiento de la forma y violación de la ley e inaplicabilidad incurriendo en absurdo.-
Bajo el título “NULIDAD POR QUEBRANTAMIENTO DE FORMAS” expresa el recurrente que “…el fallo excede el encuadre formal previsto, violando el principio de congruencia…” (confr. fs. 592). Asimismo, en el acápite titulado “ARBITRARIEDAD MANIFIESTA – VIOLACIÓN E INAPLICABILIDAD DE LA LEY – EL ABSURDO” agrega que “…la sentencia atacada es arbitraria en cuanto desarrolla una consideración fragmentaria, parcializada de las pruebas, indicios y presunciones, incurriendo a esos fines en una flagrante violación de la ley vigente, modificando las cargas probatorias, y arribando a conclusiones que constituyen un análisis parcial y aislado de los elementos de la causa…” (confr. fs. cit.). Al ingresar en el desarrollo en particular de los agravios explica que la sentencia impugnada incurre en errores de interpretación y valoración de las pruebas producidas en el proceso, al no haber “…ponderado suficientemente uno de los ejes medulares de la cuestión llevada a análisis, cual fuera, la falta de capacitación formal del Sr. MURUA para hacer las complejas tareas encomendadas… el Ad quem se limitó a interpretar que la experiencia de hecho que pudo haber tenido el actor para desarrollar las tareas de cementación eran suficientes y no entró en el análisis de las consecuencias de falta de capacitación formal para desarrollar tareas de cementación de capas. De hecho, se basa en el supuesto reconocimiento por parte de M., tanto en la demanda, como en la prueba confesional…” (confr. fs. 592 vta./593). Dice, al respecto, que “…De la lectura de la demanda, en modo alguno puede interpretarse que el Sr. MURUA reconozca culpa en el hecho que se adhiera por parte de la demandada como causal de despido. Al contrario, el Sr,. M., actuó siguiendo su buen criterio, dentro de sus facultades y limitaciones…” (confr. fs. 593). En cuanto a la prueba confesional, señala que el actor “…hace referencia, a que había realizado operaciones similares, pero siempre dentro de un marco informal, sin haber recibido capacitación en el área. Ello fue puntualizado con precisión…” (confr. fs. 593). De tal modo, el recurrente argumenta que la Excma. Cámara no valoró “…la falta de capacitación en una tarea específica… [por lo que] ha de advertirse que se ha violado el Principio de prudencia judicial, a fin de valorar la causa de despido…” (confr. fs. 593). Estima también, que la Excma. Cámara razona dogmáticamente “…en cuanto a darles efectos de confesión lisa y llana a M., al momento de absolver posiciones…” (confr. fs. cit.). Impugna el argumento, afirmando que “…De ningún modo puede considerarse que el actor reconoció que por su culpa la herramienta quedó trabada. El actor hace un relato de los hechos, diciendo que la herramienta quedó trabada aparentemente por errores en los cálculos. De ningún modo reconoce que fue por culpa de él, pues esa carga pesa sobre el que produce el despido…” (confr. fs. cit.). Asimismo, dice que “…El empleador refiere que en todos los casos daba un programa con el procedimiento a seguir, pero no lo ha presentado a esta causa, por lo que no puede advertirse donde está la violación a los procedimientos que en forma dolosa el actor, según los dichos de la accionada, incumplió…” (confr. fs. cit.). Y agrega que “…lo medular es si la empresa lo capacitó para el trabajo que le encomendó…” (confr. fs. 593 vta.), destacando que la demandada “…no aportó ningún tipo de prueba que acredite la capacitación. Ello, pese a considerar absurdo, según los propios dichos de la accionada, que ello no sea así. Es decir, se valoró dogmáticamente los dichos de MURUA, pero no el reconocimiento de la demandada, y menos aún la TOTAL falta de pruebas. Debido a esta ausencia y manifiesta orfandad probatoria, el Juez de PRIMERA Instancia, hizo lugar a la demanda…” (confr. fs. 594), estimando que en razón de “…La interpretación parcial en la valoración de los antecedentes de autos, y la consecuente falta de soporte lógico en la actividad intelectiva, merece la modificación de la sentencia de CÁMARA… En consecuencia, el fallo en crisis quebranta las formas dispuestas por los arts. 34 inc. 4 (principio de congruencia), 170 a 175 del CPCC (nulidad) 419, 420 y 425 del CPCC…” (confr. fs. 594). Pone de manifiesto también que “…la Cámara ha invertido el principio de la carga de la prueba, pues al haber el empleador cometido un despido sin causa, pesaba sobre él demostrar que procedimiento incumplió MURUA. Claro está que, tratándose de un juicio laboral por un despido fundado en causa, la violación del art. 355 deviene del hecho que incumbe al empleador probar el hecho del despido. En el caso presente, el ad quem invirtió este principio derivado del principio protectorio del trabajo, plasmado en el art. 14 bis de la C.N….” (confr. fs. 595). Seguidamente, emprende el tratamiento de los agravios referidos a la invocada causal de violación de la ley (art. 3°, inc. a) de la ley 1687), indicando que “…La Cámara de Apelaciones ha violado el principio del art. 242 de la LCT, pese a que lo ha invocado… pues de la[s] piezas obrantes en el expediente, no surge la prueba del incumplimiento por parte de MURUA. En el caso presente, ya destacamos que las operaciones encomendadas a MURUA merecían un grado de capacitación que la empresa no impartió… no acompañó el programa ni acreditó que hubieran al momento de realizarse la operación superiores dependientes de la EMPRESA SCHLUMBERGER, por lo que el razonamiento es ilógico y extraño a las constancias de la causa. Entonces, mal puede hablarse que en todo caso debió consultar con los superiores jerárquicos de la empresa demandada, a quienes debía responder. Claro está que una operación en el campo, donde las distancias y los tiempos son tiranos, indican que debe efectuarse con las personas presentes en el lugar, donde en su caso intervendrá el inspector del pozo… Si la empresa hubiera acreditado, con la presencia del inspector, o de un superior presente en la operación, que MURUA no consultó, cuando debió hacerlo, quizás el razonamiento fuera atendible. Lo cierto es que MURUA estaba sólo (sic), sin superiores al momento de realizar la operación, y la empresa no acompañó ni probó que el actor violó el procedimiento o el programa, que por otra parte, recordemos, no acompañó…” (confr. fs. 595 vta.). Por último, pone énfasis en resaltar que la decisión asumida por la Excma. Cámara “…ha violado el deber de juzgar con prudencia la causa de despido invocada, y se ha efectuado una absurda valoración de la prueba, con lo cual se ha llegado a una solución y un razonamiento carentes de lógica y sentido común…” (confr. fs. 596 vta.). Y que “…si existía una duda acerca de un posible incumplimiento del trabajador, debió aplicarse el principio in dubio pro operario, principio, que claro está también ha sido vulnerado en la sentencia de Cámara en crisis. Constituye, el caso presente, un claro quebrantamiento del art. 364 del CPCC que impone a los jueces apreciar la prueba según las reglas de la ‘sana crítica’, lo que indudablemente no ha sucedido en el decisorio que motiva la presente casación…” (confr. fs. 597).-
Que, a fs. 600 y vta. la Excma. Cámara de Apelaciones declara formalmente admisible el recurso impetrado. Declarado bien concedido el recurso de casación (confr. fs. 611 y vta.) y puestos los autos a disposición de las partes de conformidad con el artículo 8º de la ley 1687 -Recurso de Casación-, únicamente la demandada hace uso de su derecho, solicitando el rechazo del recurso articulado por la contraria (confr. fs. 614/620).-
A fs. 623/624 vta., contesta la vista conferida el señor A.F. ante este T.unal S.erior de Justicia, a los fines de dar cumplimiento con lo establecido en el artículo 8° de la ley 1687. En su dictamen, el señor Agente F. afirma que “…en la sentencia impugnada de fs. 571/576/vta., se ha incurrido en franca Violación de la Ley y Quebrantamiento de Forma tal como lo preven los Arts. 2 y 3 inc. a) de la Ley Provincial 1687 como condiciones de viabilidad de tal canal recursivo, siendo opinión de ésta F.ía que el Recurso de Casación articulado por la actora es procedente…” (confr. fs. 624). Arriba a esa conclusión luego de considerar que “…en el caso de marras ha evidenciado la misma accionada la falta de capacitación que alega, fundamento del despido, del Sr. M. pues, claro está que no hubo de instruirlo ni prepararlo para ello.- El Sr. M. ostentaba una de las categorías más bajas dentro de las comprendidas en el escalafón de los trabajadores petroleros, pues tan sólo se desempeñaba como S.ervisor de Servicios (tal se desprende de la
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