Sentencia Nº PE-19984/2023 de Superior Tribunal de Justicia, 19-12-2023

Fecha19 Diciembre 2023
Número de expedientePE-19984/2023
EmisorSuprema Corte de Justicia (S.T.J.) - Sala II-Vocalía 4
Tipo de documentoSentencias
MateriaHOMICIDIO CALIFICADO CON EL CONCURSO DE PERSONAS,ARMA DE FUEGO,PRISION PERPETUA

La Sala Penal de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Jujuy, integrada por los Sres. Jueces doctores L.N.L.G., M.F.L. por habilitación y F.F.O., bajo la presidencia de la primera de los nombrados y en conformidad con lo previsto en las Acordadas Nros. 86/2020, 111/2022 y 4/2023 vio el Expte. PE-19.984/23 caratulado: “Recurso de Inconstitucionalidad interpuesto en Expte. Nº 451/2022 (Cámara de Casación Penal - Vocalía 3) caratulado: S., J.A.O., J.G.A., F. A. y S., M.N.s.H. agravado por el número de participantes y por ser cometido con armas de fuego, Caimancito" (Expte. P.. 4286/2021)”.

La doctora L.G. dijo:

I. En lo que interesa a la presente causa, el 29 de Abril de 2022, el Tribunal en lo Criminal Nro. 1 condenó a J. A. S., J. G. O., F. A. A. y M. N. S. a la pena de Prisión Perpetua con más Inhabilitación Absoluta, por resultar coautores del delito de Homicidio Agravado por el número de participantes y por haber sido cometido con Arma de Fuego (Arts. 80 Inc. 6º y 41 bis C.Penal; E.. 4286/2021, hoy 451/2022).

El hecho que tuvo por probado es el siguiente: “En fecha 22 de junio del año 2019, a hs. 23:00 aproximadamente, en cercanías del club Leach del barrio Plan Fil de la localidad Caimancito, donde [los inculpados] interceptaron de forma sorpresiva a J. L., lo agredieron físicamente y le efectuaron disparos con armas de fuego, entre ellas una carabina marca M.M., calibre 22 y una escopeta marca Rubi calibre 32, impactándole en el pómulo izquierdo, abdomen y muslo derecho, ocasionándole heridas de suma gravedad que a posteriori devino en la muerte de J. L., hecho producido a hs. 02:00 del día 23 de junio del 2019 en el Hospital Oscar Orias de Libertador General San Martín”.

Meritó que el actuar disvalioso de los imputados se había enmarcado dentro de un contexto de enfrentamientos entre grupos de barrios vecinos (asentamiento “Evita” y Barrio Plan Fil) de la localidad C. y que, en el caso concreto, aquéllos habían actuado en represalia por un conflicto suscitado el día anterior.

Ponderó que el Informe de Autopsia -ratificado en el Debate por el experto- expuso que la causa del deceso resultaba “…compatible con shock hipovolémico con hemoperitoneo por heridas de arma de fuego en el abdomen”, observándose -a su vez- numerosas lesiones en el cuerpo de J. L. en su integridad física en la región del tórax, abdomen y miembros superiores e inferiores.

Refirió que se habían extraído tres proyectiles del cuerpo de la víctima que se encontraban alojados en las regiones de la articulación temporo maxilar izquierda, pedículo renal derecha y muslo derecho y que, del Informe Técnico Balístico, se desprendía que la muestra “a” examinada había sido disparada por una de las armas secuestradas -Carabina 174824 Mahely Minimax 22 L.R. PAT 115277)- habiendo sido ésta cautelada en el domicilio de M.J.(.padrastro de S.).

Sostuvo que la participación punible de los imputados surgía incuestionable de la prueba producida en el Debate, habiendo los testigos reconocido y ubicado a todos los acusados en el escenario delictivo.

Expuso que Á. J. L. y B. A. L. -habiendo depuesto este último en Cámara Gesell- habían observado cómo su hermano [víctima] recibía un impacto de bala tras haber sido abordado por un grupo numeroso de personas que portaban armas en sus manos, entre los que se encontraban los acusados. Tales declaraciones resultaban -en lo sustancial- coincidentes con lo depuesto por E. A. R. y por C. A. C., testigos oculares del hecho.

Añadió que O. fue identificado como parte del grupo agresor habiendo sido -incluso- aprehendido en el intento de huir, conforme surgía del Informe de la Prevención Policial y del testimonio de B. E. Z., quien refirió haber visto a O. con un arma en sus manos.

En relación a la calificación del hecho, consideró que la conducta atribuida a los inculpados -además de subsumirse en el Art. 80 Inc. 6º del C.Penal- debía agravarse en los términos del Art. 41 bis del citado código por haberse constatado la utilización de armas propias -rifle y escopeta- e impropias -“tumbera” de fabricación casera- y comprobado el funcionamiento del sistema de disparo y práctico del arma de fuego tipo rifle por el informe técnico balístico.

II. En contra de lo resuelto, las defensas técnicas de los imputados interpusieron sendos Recursos de Casación, alegando -en lo central- violación de las reglas de la sana crítica racional en la valoración y análisis de la prueba por parte del Tribunal de Juicio.

El 3 de Julio de 2023, la Alzada rechazó las aludidas impugnaciones.

Para decidir en el sentido expuesto, señaló que los aspectos examinados por los jueces de grado se edificaban sobre prueba autónoma y suficiente sin que se observe la arbitrariedad alegada por los recurrentes.

Expuso que el Tribunal -acertadamente- había conferido relevancia a las deposiciones de los hermanos de la víctima y demás testigos para ubicar a todos los encartados en el teatro del injusto, sin que pudiera advertirse incoherencias o interés espurio alguno en esas declaraciones. Agregó que, en definitiva, los testimonios de -al menos- cinco personas resultaban concordantes sobre puntos esenciales: haber observado a un grupo de jóvenes armados efectuar disparos contra L., entre los que se identificó a S., A., S. y O

Sostuvo que, si bien existía una rivalidad manifiesta entre los residentes de uno y otro barrio (asentamiento Evita y Barrio Plan Fil), no había podido acreditarse que el evento crimonoso hubiera tenido lugar durante “un enfrentamiento entre bandas”.

Por el contrario, consideró acreditado con certeza que los acusados, junto con otras personas, habían ingresado al Barrio Plan Fil con la intención de dar muerte a L., quedando descartado -así- que se hubiera tratado de un encuentro ocasional entre aquéllos y la víctima.

Con apoyo en las declaraciones de las partes, los testigos y las conclusiones del informe social debidamente incorporado al Plenario, aclaró que la entrada de alguno de los integrantes de las “bandas” en el “territorio” del grupo antagónico aseguraba una posible agresión, de allí que cobraba especial relevancia el ingreso armado de todos los inculpados pertenecientes al Asentamiento Evita en la zona teatro del injusto.

Considerando que la víctima se encontraba sola y desarmada, el Tribunal Revisor rechazó el cambio de calificación legal pretendido por los recurrentes en orden al delito de Homicidio en ocasión de Riña (Art. 95, C.Penal).

Sobre el agravio de los defensores invocando que la conducta de los inculpados había constituido Legítima Defensa con motivo de un enfrentamiento del día anterior, la Cámara -si bien reconoció que tal circunstancia no se encontraba probada en autos ni había resultado materia de Debate- juzgó que la causa de justificación resultaba improcedente porque los imputados habían utilizado un arma de fuego para dar muerte a una persona que no había efectuado simultáneamente ningún acto violento que provocara la agresión. En especial, refirió que no se presentaba en el caso contemporaneidad entre la presunta agresión inicial y la respuesta dada por los agredidos ni tampoco la necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla y la falta de provocación suficiente.

Desde otro aspecto, la Cámara de Casación Penal abordó los agravios de los recurrentes que giraron en torno al encuadramiento jurídico del hecho conforme la decisión del Tribunal y a la -invocada- falta de acreditación de los elementos típicos objetivos y subjetivos del injusto que se tuvo por probado.

En ese orden, aseveró que la figura prevista en el Art. 80 Inc. 6º del C.Penal exige la concurrencia de -al menos- 3 personas y la intervención de cada una de ellas a título de coautoría, debiendo evaluarse en el caso concreto el modo y naturaleza de la participación que aquéllos hayan tenido en la comisión delictiva, bastando que los mismos ‘hayan tenido la efectividad suficiente como para colocar a la víctima en un mayor estado de indefensión’.

Añadió que la norma requiere -también- la premeditación del concurso, esto es, de la concurrencia personal y efectiva del hecho, no exigiéndose un plan minucioso sino ‘cierta reflexión’, una convergencia intencional previa de todos los intervinientes en la faz subjetiva.

En ese sentido, afirmó -al igual que el Tribunal de Juicio- que había existido un plan en común del grupo del cual formaban parte los imputados consistente en agredir y causar la muerte de L., en represalia a los hechos que los propios defensores invocaban como acontecidos el día anterior. Los acusados estaban armados y persiguieron a la víctima con la intención de acabar con su vida, acreditándose -de esa manera- tanto el accionar doloso como la pluralidad de sujetos activos requeridos por la figura típica mencionada. En el punto, valoró que la víctima presentaba múltiples lesiones en el cuerpo producto de los golpes que le propinaron los encartados y que éstos -residentes del ‘Asentamiento Evita’- habían ingresado al territorio ‘vedado’ del ‘Plan Fil’ conforme la rivalidad existente entre bandas barriales, en un grupo de más de cinco personas y armados con el fin de ultimar a L.

Refirió que resultaba irrelevante determinar con precisión cuál de los imputados había efectuado el disparo que había ocasionado el deceso de L., puesto que cada uno de ellos había actuado conforme el plan previamente establecido, realizando un aporte indispensable para la concreción del mismo....

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