Sentecia definitiva Nº 99 de Secretaría Penal STJ N2, 11-07-2008

Fecha de Resolución:11 de Julio de 2008
Emisor:Secretaría Penal STJ nº2
 
EXTRACTO GRATUITO
PROVINCIA: RÍO NEGRO
LOCALIDAD: VIEDMA
FUERO: PENAL
EXPTE.Nº: 22924/08 STJ
SENTENCIA Nº: 99
PROCESADO: R.G.N.
DELITO: ROBO EN GRADO DE TENTATIVA
OBJETO: RECURSO DE CASACIÓN
VOCES:
FECHA: 11-07-08
FIRMANTES: S.N. – LUTZ – BALLADINI EN ABSTENCIÓN
///MA, de julio de 2008.
VISTO: Las presentes actuaciones caratuladas: “ROZADA, G.N. s/Robo en grado de tentativa s/Casación” (Expte.Nº 22924/08 STJ), puestas a despacho para resolver, y
CONSIDERANDO:

Que la deliberación previa a la resolución (cuya constancia obra a fs. 128) ha concluido con el acuerdo de los señores Jueces que se transcribe a continuación.
El señor J. doctor V.H.S.N. dijo:

1.- Mediante sentencia Nº 36, de fecha 27 de marzo de 2008, el Juzgado en lo Correccional Nº 10 de la localidad de San Carlos de Bariloche resolvió -en lo pertinente- declarar a G.N.R. autor penalmente responsable del delito de robo en grado de tentativa y condenarlo a la pena de seis meses de prisión de ejecución condicional, con costas (arts. 26, 29 inc. 3°, 40, 41, 42, 45, 164 C.P. y 370, 380, 498 y 501 C.P.P.). Asimismo, le impuso pautas de conducta a tenor del art. 27 bis del Código Penal, por el plazo de dos años.

2.- Contra lo así decidido, el señor Defensor General doctor M.O.Á.M. interpuso recurso de casación, que fue concedido por el tribunal de grado inferior.

3.- El señor Defensor General sostiene que, a su entender, la sentencia violenta el art. 200 de la Constitución Provincial porque no está fundada y porque el a quo no analizó las pruebas siguiendo el sistema de la sana crítica. Afirma además que el sentenciante ha incurrido en ///2.- arbitrariedad en virtud de la interpretación errónea de los hechos y de haber recortado medios de prueba. Agrega que el a quo no ha efectuado una exposición de los motivos en que su convicción encuentra fundamento y que no ha dado razón suficiente para justificar la resolución condenatoria (fs. 115). En tal sentido, señala que la merituación de las pruebas debe observar las reglas de la lógica, la psicología y la experiencia y sostiene que no existe elemento de juicio alguno que permita dar por tierra con las afirmaciones brindadas en declaración indagatoria por su asistido. Estima que éstas no han sido desvirtuadas por ningún elemento objetivo e independiente, tal como requiere un fallo condenatorio. Afirma que la declaración del testigo M.M., incorporado por lectura, confirma que R. nunca se bajó del taxi, lo que se corrobora con las actuaciones policiales que dieron inicio a la presente causa y el croquis de fs. 3. Hace notar asimismo las contradicciones en las que habría incurrido la víctima de autos, B.E.A., en sus anteriores declaraciones –en lo fundamental, respecto del lugar que ocupaba R. dentro del taxi y el rol que le cupo a éste-, y alega que el sentenciante da preponderancia a los dichos de A., quien le propinó los golpes que le produjeron las lesiones sufridas por el imputado esa noche, aunque dio muchas vueltas para admitirlo. Además, refiere que este testigo señaló en debate que no podía precisar si el imputado estaba borracho o drogado, lo que constituye “arbitrariedad manifiesta al recortarse el testimonio claramente en contra” de su asistido (fs. 119). Finalmente, concluye que no hay certeza ///3.- alguna -tal como pretende señalar la sentencia- que permita acreditar que G.N.R. se haya bajado del taxi y que se encontrara reducido por el taxista a pocos metros del vehículo, pues nunca se ubicó el barril de doscientos litros en el que habría estado escondido el imputado. En virtud de ello, estima que A. no ha sido veraz ni objetivo y que su asistido, como afirmó en la declaración indagatoria, no participó en el ilícito en cuestión. Hace reserva de caso federal y cita doctrina y jurisprudencia que entiende acorde con el tema bajo estudio.

4.- Previo a todo, he de señalar que el recurso de casación es la vía adecuada para impugnar las decisiones del J. en lo Correccional conforme la doctrina legal que he sostenido en reiterados precedentes de este Cuerpo, a los que me remito para no extender este voto y en honor a la brevedad (fundamentos dados in re “REGUERA”, Se. 246/04, del 01-12-04 y sus citas; “MUÑOZ”, Se. 246/06; “BUSTAMANTE”, Se. 100/07, y recientemente “DÍAZ”, Se. 215/07, por nombrar sólo algunos de ellos).

5.- Para una mejor comprensión de la temática en estudio, entiendo pertinente hacer una breve referencia a los hechos imputados a G.N.R. y la prueba valorada por el a quo. Así, se le reprocha a éste que, en la ciudad de San Carlos de Bariloche, el día 6 de julio de 2004, en un horario cercano a las 03:00 hs., mientras se encontraba junto a dos personas no identificadas hasta el presente, ascendieron al taxi interno 092 de la empresa Radiotaxi Bariloche en la parada ubicada en Moreno y Urquiza ///4.- y le solicitaron al chofer que los condujera hasta Rivadavia y A.B.; luego, en la mitad del trayecto, cambiaron el destino del viaje y le pidieron al conductor que los acercara a B. y S.P. y, ante la negativa del taxista, uno de los sujetos le puso a la víctima el cinturón en el cuello, lo que le produjo lesiones en la región anterior –equimosis leves-, mientras que otro integrante del grupo decía que le entregara el equipo de comunicaciones y la billetera y que si no lo hacía “le metía fierro”. El taxista detuvo entonces el vehículo en la intersección de las calles Rivadavia y P.D.R. y allí le sustrajeron la billetera. En esas circunstancias se acercó al lugar un vehículo particular y también dos personas que prestaron ayuda al chofer, oportunidad en que el imputado y quienes lo acompañaban se dieron a la fuga. R. intentó huir por la calle Rivadavia en dirección Sur, pero fue perseguido, reducido y luego detenido por la víctima con ayuda de terceras personas, mientras intentaba esconderse en...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA