Sentencia Nº 95/07 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2009

Fecha de Resolución:27 de Marzo de 2009
 
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SP-95.07-27.03.2009

En la ciudad de Santa Rosa, Capital de la Provincia de La Pampa, a los veintisiete días del mes de marzo del año dos mil nueve, se reúnen los señores Ministros, Dr. T.E.M. y Dr. V.L.M., integrantes de la S. B del Superior Tribunal de Justicia, de conformidad con el art. 439, segunda parte, del C.P.P. a los efectos de dictar sentencia en los autos: "A., J.C.–., L.S.–.N., L.R., en causa n.º 111/06 (reg. C.C. nº 1 de Sta. Rosa) s/recurso de casación”, registrados en esta S. como expte. n.º 95/07, con referencia a los recursos de casación interpuestos por el señor Defensor General, Dr. J.A.R.C. (fs. 1293/1300), el señor F. de Cámara, D.M.O.B. (fs. 1301/1307), y por la Sra. M.T.S., en su carácter de querellante particular, conjuntamente con sus abogados patrocinantes, D.. G.H.R. y M.S.B. (fs. 1308/1310vta.) contra la sentencia de fs. 1275/1284, en la que se falló: "...Absolviendo a J.C.A.... del delito de Homicidio en Ocasión de Robo (art. 165 del C.P.)... Absolviendo a L.R.N.... del delito de Homicidio en Ocasión de Robo (art. 165 del C.P.)... Declarando la Autoría y Responsabilidad Penal de L.S.G. ... por el delito de Homicidio en Ocasión de Robo como Co-Autor (arts. 165 y 45 del C.P.)..."; y

CONSIDERANDO:


I.- Que de la sentencia dictada por el Tribunal de juicio, cuyas impugnaciones motivaron la intervención de esta instancia, surge que el suceso que se investigó en estos autos “quedó absolutamente acreditado”. Se relató en los siguientes términos: “...pocos instantes antes de la hora 23:00 del día 11 de enero de 2006, por lo menos tres individuos se apersonan en la vivienda ubicada en calle F.D. Nº 2756 de este medio que habitaban C.R.G. y M.T.S., uno por la parte delantera y dos por la trasera de aquélla, con la intención de desapoderar a los mismos de dinero (en la parte delantera de dicha casa funciona una despensa comercial), portando para ello dos armas de fuego: una escopeta calibre 16 y un revólver plateado. Uno de aquellos actuó a cara descubierta y fue el primero que apareció en el lugar en la parte delantera, en la despensa y apuntó a la señora S. con el revólver al tiempo que la amenazaba. Inmediatamente otros dos, que tenían capuchas en sus rostros, trataron de ingresar a la vivienda, cosa que les impedía G. exhibiendo un cuchillo y empujándolos hacia fuera, pero uno de ellos, le disparó a 'quemarropa' con una escopeta calibre 16, impactando en el pecho... del citado C.R.G., a raíz de lo cual éste fallece. Los autores del hecho no materializaron el apoderamiento planeado pues de inmediato huyeron del lugar. Así queda recreado el hecho por parte de este Tribunal,...” (fs. 1281/vta.).-

El médico forense, Dr. J.C.T., en el informe de autopsia -ratificado en la audiencia de debate-, expresó que se constituyó en el lugar del hecho a las 24 horas aproximadamente y observó al occiso en el piso de la cocina, en un lago de sangre. Respecto a las heridas, constató que tenía orificio de entrada de proyectil de arma de fuego perdigonada de 4,5 x 3,6 cm en piel toráxica lado izquierdo, en cuadrante interno superior de mama izquierda a 3 cm de aureola, y otro orificio de 2,2 x 2 cm por debajo de éste. Los orificios presentaban bordes ligeramente desgarrados y con ausencia de tatuajes o ahumamiento. Asimismo señaló que no observó orificio de salida. El cuerpo estaba de cúbito dorsal con el torso desnudo, y debajo de su pie izquierdo se hallaba un cuchillo de gran tamaño con mango de madera. Destacó también que la puerta de acceso exterior posterior a la cocina, presentaba en su cortina un orificio de 6 cm con bordes quemados y vidrios rotos, que impresionaban como disparo a “quemarropa”. Agregó que las características del orificio de entrada determinan que el cañón del arma se hallaba a corta distancia (menos de 90 cm) al momento del disparo. Su trayectoria fue de derecha a izquierda, de adelante hacia atrás y levemente de arriba hacia abajo. En el interior del cuerpo de la víctima se encontraron perdigones y taco de proyectil de arma de fuego. En la conclusión final, afirmó que el occiso falleció por shock hemorrágico, por herida de proyectil de arma de fuego, que perforó el corazón.-

II.- Que en la motivación de la sentencia, se expresó que “El imputado L.S.G., reconoció expresamente,... su participación en el hecho”. Se consignó que el citado encartado dijo que otras tres personas le ofrecieron cometer el atraco. Brindó detalles coincidentes con lo declarado por la testigo S., específicamente en lo que respecta a que él y otro encapuchado fueron por el patio, y un tercero, sin capucha, por adelante, es decir, por la despensa. Destacó el encuentro con la víctima, quien portaba un cuchillo. Manifestó que él tiró un ladrillo y rompió los vidrios de la puerta de atrás de la casa. Afirmó que escuchó el disparo cuando salió corriendo y que conocía a la dueña del negocio. Aludió también al horario, que concuerda con el dato que proporcionó la señora S.. Además, dijo que vio a V. cerca del comercio en esa ocasión.

Por su parte, la testigo M.T.S. manifestó que reconoció a G. como uno de intervinientes en el hecho, en las circunstancias que el propio imputado narró. Agregó que lo conoció por la gorrita que llevaba y que siempre usaba cuando iba al negocio.-

La coincidencia de relatos se aprecia también en lo que respecta a que G. rompió el vidrio de la puerta con un ladrillo. Este imputado entonces –dijo el Tribunal- intervino como coautor, pero no fue quien disparó contra la víctima, sino que lo hizo el otro partícipe, que se encontraba encapuchado. Además se expresó que el testigo C.A.V. fue concluyente al sostener que vio a G., poco después de las 22:30 horas, junto a otras dos personas, muy cerca del lugar del hecho, precisamente al regresar el testigo luego de efectuar compras en la despensa de S. y G.. Por lo tanto, este testimonio también coincide con los dichos del mencionado imputado.-

El Tribunal concluyó en que la confesión de L.S.G., en cuanto a su intervención en el ilícito en calidad de coautor, adquiere verosimilitud, pues está confirmada con los testimonios de S. y V..-


1.- Que el Dr. J.R., subrogante de la Asesoría de Menores en el juicio que se le siguió a L.S.G., interpuso recurso de casación contra la sentencia en la que se lo declaró autor del delito de homicidio en ocasión de robo.-

Estimó que se verifica la violación a la garantía de la defensa en juicio, al no acreditarse la existencia de entrevista previa entre el encartado y el Ministerio Pupilar, a quien sólo se lo notificó de la cabeza del proceso, pero no se le dio a conocer la realización de otros actos procesales a los que se sometió al menor, a fin de que el ministerio pupilar pueda ejercer el control activo y la supervisión correspondientes por derecho. Aseveró que esta falta está sancionada con nulidad y citó el art. 493 del C.C.. Manifestó que su intervención no puede limitarse a estar a la expectativa de lo que suceda, sino a ejercer la representación promiscua para controlar la defensa de la persona del menor.-

Agregó que la intervención activa del Ministerio Pupilar se encuentra establecido como garantía en los pactos internacionales con rango constitucional. La Convención sobre los derechos del niño en el art. 40 número 2, punto b, letra ii, dice que “dispondrá de asistencia jurídica u otra asistencia apropiada en la preparación de su defensa”. Resulta evidente, entonces, que la asistencia jurídica debe ser previa a cada acto de defensa como lo es la indagatoria, pero ello no ocurrió en autos. En el punto iii, del art. 40, se establece que la audiencia en que se dirima el asunto debe ser en presencia de un asesor jurídico y u otro tipo de asesor adecuado, a menos que se considere que ello fuere contrario al interés superior del niño, teniendo en cuenta en particular su edad o su situación, y a sus padres o representantes legales. Ello debe interpretarse en el sentido de que además de contar con un asesor jurídico, debe contar con la presencia de sus padres o representantes legales. En el caso, el menor compareció a la indagatoria sin sus padres, ni con su representante legal, como el Ministerio Pupilar.-

En el art. 3 dispone que en todas las medidas concernientes a los niños que tomen los tribunales es condición primordial atender al interés superior del menor. Esta conclusión, dice el recurrente, da cuenta de que el derecho de defensa en juicio está contenido en el concepto de interés superior del niño.-

Acotó que el alcance de las normas y su práctica debe ser atendida según lo expresa el artículo seis, punto dos. Esa norma establece que los estados partes garantizarán en la máxima medida posible a su supervivencia y desarrollo. Por lo tanto, el recurrente interpretó que el ejercicio del derecho de defensa como a ser asistido legalmente, que incluye al ministerio pupilar, quedan comprendidos en el derecho a la supervivencia y desarrollo del niño. Agregó que el artículo cuarto dice que los estados partes adoptarán esas medidas hasta el máximo de los recursos que dispongan, refiriéndose a los derechos que otorga la Convención. Esto incluye, expresó, los recursos económicos, los de orden cultural y jurídico. En este caso, entonces, debe extremarse el recurso a los fines de establecer la necesidad de la entrevista previa entre el menor y el ministerio pupilar, antes de la indagatoria.-

Asimismo, el Dr. R. aludió al texto del artículo doce, que dispone que se dará al niño la oportunidad de ser escuchado en todo procedimiento judicial o administrativo que lo afecte, ya sea directamente o por medio de un representante o de un órgano apropiado, en consonancia con las normas de procedimiento de la ley nacional. Estimó que esta disposición no sólo da cuenta de la exigencia jurídica de que esté doblemente asistido, sino que además, asume las normas de procedimiento como propias...

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