Sentencia Nº 84262/1 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2022

Número de sentencia84262/1
Año2022
Fecha17 Febrero 2022
EmisorSuperior Tribunal de Justicia de la Provincia de la Pampa (Argentina)
EstatusPublicado

FALLO Nº 02/22 -SALA “B”: En la ciudad de Santa Rosa, capital de la Provincia de La Pampa, a los diecisiete días del mes de febrero del año dos mil veintidós, se reúne la Sala B del Tribunal de Impugnación Penal, integrada por los Sres. Jueces F.G.R. y M.P., a los efectos de resolver el recurso de impugnación interpuesto en el presente legajo nº 84262/1, caratulado: "CH., S. A. s/ Recurso de Impugnación”, y

RESULTANDO:

Que la J.A.F.O., mediante sentencia 53-21, de fecha 10 de septiembre del corriente año, CONDENO a S. A. C.– titular del D.N.I. nº….., apellido materno R.- , como autor material y penalmente responsable del delito de abuso sexual coactivo e intimidatorio, gravemente ultrajante por las circunstancias de su realización, doblemente agravado por ser ascendiente de la víctima y por haberse aprovechado de la situación de convivencia preexistente con la misma (arts 45 y 119, primer y segundo párrafos, en relación con el cuarto párrafo, incs. b) y f) del C.P.), como delito continuado ( art. 54 “ a contrario sensu” del C.P., hechos valorados en el marco de la Ley nº 26.485 de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que se desarrollen sus relaciones interpersonales, ratificada en nuestra provincia mediante Ley Nº 2.250, y Ley Nacional Nº 26.061 de Protección Integral de los derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, ratificada en nuestra provincia mediante Ley Nº 2.574, a la pena de OCHO AÑOS DE PRISIÓN ( arts. 40 y 41del C.P.), SIN COSTAS ( arts. 346, 444 y 445 del C.P.P.).

Que, contra la resolución antes mencionada el Defensor Oficial J.J.H. defensor de S. A. C., presento recurso de impugnación, y

CONSIDERANDO:

Que, integrada la Sala en su conformación y pasada ésta a estudio, se fijó la audiencia establecida en el art. 397 del C.P.P., a fin de que las partes reproduzcan sus informes y el Tribunal tome conocimiento "de visu" del imputado, estando en condiciones de ser resuelta, habiéndose establecido que los jueces integrantes de la Sala emitirán el voto en forma conjunta.

Los Sres. Jueces F.G.R. y M.P. dijeron:

I) En primer lugar corresponde afirmar que el recurso de impugnación interpuesto por el Defensor de S. A. C. resulta admisible a tenor de lo preceptuado por los arts. 387 inc. 1 y 3; art. 392 del Cód. P.. Penal.

Que en la presentación interpuesta aparece debidamente explicitados los agravios que sustentan el recurso, surgiendo de los mismos, conforme la reseña señalada supra, el marco en que este Tribunal revisor debe realizar el máximo esfuerzo de contralor para garantizar a quien fuera condenado mediante sentencia aún no firme, el derecho que tiene a que su caso sea visto una vez más en forma integral, a los fines de legitimar el poder punitivo estatal, conforme lo dispuesto por la Convención Americana de Derecho Humanos (art. 8.2.h) y el Pacto Internacional de Derecho Civiles y Políticos (art. 14.5), a los que adhiriera nuestro país y por ende forman parte de nuestro derecho positivo vigente y ser integrativos al concepto de debido proceso constitucional, emergente del art. 18 de nuestra Constitución Nacional.

El agravio del impugnante deberá ser examinados a la luz de las constancias probatorias incorporadas legítimamente, prescindiendo de todas aquellas cuestiones que resultan propias de la inmediación, tal como fuera fijado por la jurisprudencia de nuestro Máximo Tribunal en el precedente "Casal".

Ello así, y teniendo en consideración que ese Alto Cuerpo en la jurisprudencia aludida señala que "la revisión así entendida implica la eliminación de las limitantes por cuestiones de hecho y de derecho, debiendo aplicarse en nuestro derecho la teoría que en la doctrina alemana se conoce como del agotamiento de la capacidad de revisión o de la capacidad de rendimiento", habré de ingresar al examen de la cuestión planteada con la amplitud de conocimiento y revisión expuesta.

II) Recurso del Defensor J.J.H.

Se agravia por una errónea aplicación de la ley y errónea valoración de la prueba producida (art. 387 inciso 3) del C.P.P., y por ultimo inobservancia de la ley sustantiva lo que acarrea en la sentenciante una errónea aplicación de la sana crítica racional

A. 1. Errónea aplicación de la ley.-

Expresa la defensa que en la resolución recurrida, la señora J. ha incurrido en una inobservancia del principio constitucional y convencional de Inocencia, que implica por un lado el aspecto penal y por otro el procesal. Este segundo implica que se debe tratar de no autor hasta que exista un régimen de pruebas suficientes, con los requisitos que estas conllevan, para que se traduzcan en una condena.

La ley 26485 de violencia contra la mujer; en su artículo 31 brinda un marco de amplia libertad probatoria. En primer lugar expresa que, la sentenciante ha incurrido en una errónea interpretación de la ley sustantiva, toda vez que la amplitud probatoria fue confundida con la prueba en sí. Claro está que de la naturaleza de esta gama de delitos, se deba tener en cuenta el estado de vulnerabilidad y desigualdad de la mujer, para con ello, arribar al principio de la amplia libertad probatoria, pero ello, no debe confundirse con la valoración de la prueba en sí, ya que nos encontramos con dos conceptos distintos en su ontología.

Expone que la amplitud probatoria implica que de acuerdo con las circunstancias del caso, puede usarse en cualquier medio que resulte pertinente, pero ello no implica que deba ser considerada como suficiente, teniendo en cuenta los requisitos propios de la prueba.

Agrega el recurrente que tal es así que en el mencionado artículo 31 de la presente ley se expresa que pueden tomarse estas presunciones siempre que sean indicios graves, precisos y concordantes; situación ésta que fue pasada por alto por el representante del Ministerio Público Fiscal, a la hora de probar la teoría del caso de la acusación, y menos aún advertida por la sentenciante.

Explica que tal como pudo concluir al finalizar el debate, la Fiscalía dio por probados los hechos imputados con solo los dichos de la denunciante, únicamente con un relato impreciso, tratando de respaldarlo con las escasas intervenciones de la Lic. C., quien intentó apuntalar las manifestaciones de A., (sin valorar la credibilidad del testimonio), pero expresando que no se evidenciaron signos de fabulación.

Coincide en que con la prueba producida no se acreditó con grado de certeza las secuelas en la persona de la víctima, pero frente a la psicóloga A. manifestó que tenía pesadillas, que le había costado en la intimidad con su pareja, y acá vemos una doble vara, por un lado para dar por probados parte de los hechos (situaciones de abuso, practicarle sexo oral al imputado) y por otro con la misma prueba no dar crédito a los padecimientos que configurarían las secuelas productos del accionar del imputado.

Expresa que una consecuencia necesaria del principio de inocencia, cuando no se llega a destruir esa presunción por la prueba rendida en la causa y con el grado de certeza necesaria, surge la regla o principio procesal, que es el in dubio pro reo, es decir, cuando haya duda sobre la culpabilidad del imputado, no puede estarse por la condena del mismo y deberá absolverse.

B) Inobservancia de las normas de este Código (art. 387 inc.2)

Centra este agravio en considerar que existe una falta de probanza de los dichos vertidos por la denunciante y que no fueron respaldados con prueba de cargo, por lo que caen por el peso de la duda.

Expresa que la sentencia atacada adolece de esenciales razonamientos que llevan a la correcta aplicación de la ley y por ello debería llevar a la absolución de su defendido en los términos del Art. 399 del C.P.P., toda vez que esta es dictada, dejando de lado la aplicación del art. 6 del código de rito. Esto nos lleva a la inobservancia de normas procesales, dado que el mencionado artículo es una norma del proceso, la presunción de inocencia, la cual se encuentra receptada en el art. 18 de la Constitución Nacional, art. 8. 2 del PSJCR y el 14.2 del PIDCP, principio básico del derecho que no pudo ser conculcado por la sola apreciación del a quo.

Esta defensa entiende que se ha vulnerado la presunción de inocencia que se encuentra expresamente plasmada en las normas convencionales y constitucionales que integran el bloque constitucional, toda vez que la prueba reunida en autos no resulta suficiente para traspasar el umbral mínimo por sobre el cual puede obtenerse la certeza que en este estadio procesal se requiere respecto a la culpabilidad.

Expresa que la presunción de inocencia produce diferentes efectos sobre el proceso penal sea entendido como un principio procesal penal que protege al justiciable contra el poder punitivo del estado; este no debe quedar en la formalidad, se impone como una regla probatoria dado que no es suficiente cualquier prueba para derribar dicha la presunción sino que se requiere un cúmulo probatorio que sobrepase la "duda razonable" y aquí yace el agravio de esta defensa.

Aprecia que en los considerandos 153 y 154 del Fallo “R.C. vs. Paraguay, Sentencia del 31/08/04” de la CIDH, que el derecho a la presunción de inocencia es un elemento esencial para la realización efectiva del derecho a la defensa e implica que el acusado no debe demostrar que no ha cometido el delito que se le atribuye, ya que el onus probandi ('carga de la prueba') corresponde a quien acusa.

Agrega que, en la inteligencia de la Corte, se puede afirmar que existe una prohibición de condenar sobre la exclusiva declaración de la víctima, sin ningún dato periférico que la avale, que den cuenta de las circunstancias por ella narradas y la sentencia de marras se basada exclusivamente en este elemento de prueba lo que deja un margen de error más que razonable.

Este agravio mencionado trasciende la credibilidad que puede guardar el testimonio de la víctima y se centra en el error de equiparar credibilidad con suficiencia probatoria, la condena requiere no sólo de la...

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