Sentecia definitiva Nº 77 de Secretaría Penal STJ N2, 17-06-2014

EmisorSecretaría Penal STJ nº2
Número de sentencia77
Fecha17 Junio 2014
PROVINCIA: RÍO NEGRO
LOCALIDAD: VIEDMA
FUERO: PENAL
EXPTE.Nº: 26581/13 STJ
SENTENCIA Nº: 77
PROCESADOS: CRISTIAN ESPINOSA y NICOLÁS AGUSTÍN LEAL
DELITO: HOMICIDIO AGRAVADO POR ALEVOSÍA
OBJETO: RECURSO DE CASACIÓN
VOCES:
FECHA: 12/06/2014
FIRMANTES: PICCININI (POR SUS FUNDAMENTOS) - APCARIAN - BERNARDI (SUBROGANTE) - ROUMEC (SUBROGANTE) - ZARATIEGUI EN ABSTENCIÓN (NO FIRMA POR ENCONTRARSE DE LICENCIA POR COMPENSACIÓN DE FERIA)

///MA, 12 de junio de 2014.

Habiéndose reunido los señores miembros del Superior Tribunal de Justicia doctores Liliana L. Piccinini, Ricardo A. Apcarian, Juan A. Bernardi, Eduardo Roumec –ambos por subrogancia- y Adriana C. Zaratiegui, con la presidencia de esta última y la asistencia del señor Secretario doctor Wenceslao Arizcuren, en las presentes actuaciones caratuladas: “LEAL, Nicolás Agustín; ESPINOZA, Cristian s/ Homicidio agravado por alevosía s/Casación” (Expte.Nº 26581/13 STJ), y concluida la deliberación, se transcribe a continuación el acuerdo al que se ha arribado en atención a las prescripciones del art. 439 del Código Procesal Penal, con el planteo de la siguiente:

C U E S T I Ó N

¿Es procedente el recurso deducido?

V O T A C I Ó N
La señora Jueza doctora Liliana L. Piccinini dijo:

1.- Antecedentes de la causa:—

1.1.- Mediante Sentencia Nº 104, del 21 de mayo de 2013, la Cámara Primera en lo Criminal de General Roca resolvió –en lo pertinente- condenar a Nicolás Agustín Leal y a Cristian Espinoza a la pena de 11 (once) años de prisión, por ser co-autores de homicidio agravado por el uso de arma de fuego (arts. 41 bis y 79 C.P.).—

1.2.- Contra lo decidido, los abogados defensores de ambos imputados deducen sendos recursos de casación, que son declarados admisibles por este Superior Tribunal de Justicia, por lo que el expediente queda por diez (10) días en la Oficina para su examen por parte de los recurrentes y
///2.- se da intervención a la Fiscalía General. Habiéndose declarado la rebeldía de ambos, se paraliza el trámite de los recursos, el que se reanuda solo respecto de Cristian Espinoza, por lo que se fija audiencia para el día 20 de mayo de 2014. A fs. 721, el señor Fiscal General contesta el recurso de casación y, realizada la audiencia prevista por los arts. 435 y 438 del Código Procesal Penal sin la presencia de las partes, los autos quedan en condiciones para su tratamiento definitivo.

2.- Agravios del recurso de casación:

El doctor José Gabriel Pérez, defensor particular de Cristian Espinoza, sostiene que la sentencia incurre en arbitrariedad pues, pese a los esfuerzos de la acusación, no se pudo desvirtuar el principio de inocencia de ambos imputados, atento a la orfandad probatoria evidenciada. Alega que el testimonio de Ayala no era creíble, ni apto, pues no solo vendía drogas, sino que también las consumía. Añade que el motivo atribuido para la muerte de la víctima es inverosímil y que ninguno de los imputados tenía problemas con el mencionado Ayala, aunque este sí con otras personas por sus actividades ilegales.

Señala la prueba que favorece a los imputados y aduce que, de acuerdo con los croquis ilustrativos, era imposible que la víctima, a siete metros de distancia, en la oscuridad de la noche, con la luz prendida dentro de la casa, haya podido identificar a Nicolás Leal y a Cristian Espinoza. Agrega que es posible que a la víctima “pudo venirle a la mente que podían ser ellos dos”, “casi por intuición”, presumiendo que Leal podría tomar cartas en el asunto, o que
///3.- pudo haber pensado que podrían ser ellos dos, y se lo manifestó a su concubina y al policía que estaba en el hospital, pero la realidad demuestra que no había posibilidad de que viera al tirador.

Señala además los vicios de arbitrariedad en que incurre la sentencia y advierte que el propio juzgador dice que la argumentación en cuanto a la imposibilidad de visualización es atendible respecto de los disparos que fueron efectuados a través de la ventana delantera, lado Oeste (sector living), porque habrían sido efectuados desde la vereda y difícilmente Ayala hubiera podido observar al tirador desde ese lugar.

Por las razones dadas, solicita al Superior Tribunal que revoque el fallo, absuelva a su pupilo y ordene su inmediata libertad.

3.- Contestación del señor Fiscal General:

EL señor Fiscal General contesta que no advierte defectos de fundamentación en el fallo cuestionado. Hace una reseña de lo dicho por el juzgador respecto de los dichos de la víctima y las circunstancias en que estos fueron manifestados, y niega que su razonamiento sea contradictorio.

Sigue con la temática de la posibilidad de observación de la víctima, con el indicio de mala justificación de Cristian Espinoza en relación con unos llamados telefónicos que realizó, y con una mención de la Cámara en lo Criminal acerca de la prueba pericial e indiciaria. En este sentido, coincide en que no es verosímil que Ayala fuera a acusar falsamente a quienes no le habían disparado. Asimismo,
///4.- expresa que quien escuchó de este la identidad de los imputados no tenía afectada su capacidad para percibir los hechos y declarar sobre ellos.

Hace un nuevo repaso de los indicios y la doctrina legal, la jurisprudencia y la doctrina referida a prueba indiciaria. Estima que lo resuelto por el Tribunal queda en la esfera de lo opinable y que el recurrente no descalifica el fallo poniendo en evidencia su falta de motivación. Cita fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación relacionados con la tacha de la arbitrariedad de sentencia.-
4.- Naturaleza del motivo casatorio. Thema decidendum:-
Tal como ya expuse en otros precedentes (STJRNS2 Se. 61/14 in re “Llambay”, y STJRNS2 Se. 73/14, en causa “Avin”), me permito reiterar que, de lo expresado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en autos “Casal, Matías E. y otro s/robo simple en grado de tentativa”, que fue reiterado en “Recurso de hecho deducido por Martínez Areco, Ernesto” y a los que se remite en “Salto, Rufino Ismael s/abuso sexual”, ha quedado en claro que la letra ritual, en cuanto prevé como motivo casatorio la inobservancia de normas que el Código establece bajo pena de inadmisibilidad, caducidad o nulidad, es abarcativa de la inobservancia de las normas que rigen los recaudos sentenciales, entre ellas, la norma que dispone que será nula la sentencia a la que le faltare o fuere contradictoria su fundamentación. Así también, en el sistema procesal penal imperante, rige la valoración de las pruebas mediante la sana crítica, el que, de no ser respetado o de ser erróneamente aplicado, conllevaría falta o ausencia de
///5.- fundamentación de la sentencia. Preceptiva que permitió a la Corte sostener que no existe razón legal ni obstáculo alguno en el texto de la ley procesal para excluir de la casación el análisis de la aplicación de la sana crítica en la valoración de las pruebas en el caso concreto. O sea que nada obsta a que el Tribunal revise el fallo en pos de establecer si se aplicaron estas reglas y si la aplicación fue correcta.

En el marco de dicha revisión, nada impide que se lleve adelante la tarea aplicando la teoría del agotamiento de la capacidad de revisión o capacidad de rendimiento, agotando la revisión de lo revisable y dejando por sentado que lo único no revisable es aquello que surja directamente de la inmediación (limitaciones del conocimiento en el plano de las posibilidades reales). Esto último, porque no puede existir contradicción del plexo constitucional (un dispositivo no puede cancelar a otro) y, si los pactos y convenciones internacionales que forman el bloque de constitucionalidad (arts. 8.5 CADH y 14.1 PIDCyP) exigen la publicidad del juicio (oralidad), no puede concebirse que el art. 8.2 de la Convención y el art. 14.5 impongan un recaudo que la cancele. Por ello, corresponde interpretar que la exigencia alude a la revisión de todo aquello que no esté exclusivamente reservado a los Jueces que hayan estado presentes en el juicio; tal el límite real de conocimiento, derivado de limitación fáctica, impuesta por la naturaleza de las cosas. No existirá límite para revisar la prueba documental, pericial o informativa y aquel podrá surgir en la prueba testimonial; pero, aun así, el máximo esfuerzo
///6.- también conlleva el verificar si los sentenciantes han dado razón y fundamento respecto de todo aquello que han aprehendido de la prueba testimonial.

En palabras de la Corte, “… lo no controlable es la impresión personal que los testigos pueden causar en el Tribunal, pero de la cual el Tribunal debe dar cuenta circunstanciada, si pretende que se la tenga como elemento fundante válido…”.

La Corte también invita a reflexionar sobre la regla de la sana crítica y advierte que la doctrina en general rechaza la pretensión de que pueda ser válida una sentencia fundada en la íntima convicción (“juicio subjetivo de valor que no se funda racionalmente y respecto del cual no se puede seguir ni criticar”), y remarca el requisito de racionalidad del pronunciamiento, en el que debe ser reconocible el razonamiento del Juez, dado que la sana crítica no es más que el método racional en la reconstrucción de un hecho pasado. Método similar al que aplica el historiador (heurística, crítica interna, crítica externa, síntesis). Es ese camino del método de...

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