Sentencia Nº 74486/1 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2020

Emisor:Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de la Pampa (Argentina)
Estatus:Publicado
Número de sentencia:74486/1

FALLO Nº 45/20 -SALA A- P.A: En la ciudad de Santa Rosa, capital de la Provincia de La Pampa, a los cuatro días del mes de junio del año dos mil veinte, se reúne la Sala B del Tribunal de Impugnación Penal, integrada por los Sres. Jueces Fernando G. Rivarola y Mauricio F. Piombi, a los efectos de resolver el recurso de impugnación interpuesto en el legajo Nº 74486/1, caratulada: "G., D. E. s/ Recurso de Impugnación”, del que
RESULTA:
Que la Jueza Alejandra F. Ongaro en carácter de juez unipersonal de Audiencia de Juicio de la Primera Circunscripción Judicial, con fecha veinticinco de julio próximo pasado, mediante Sentencia Nº 133/19, condenó a D. E. G., D.N.I. Nº
, como autor material y penalmente responsable del delito de amenazas agravadas por la utilización de arma ( art. 149 bis, primer párrafo, segundo supuesto del C.P.), hecho valorado en el marco de la Ley nº 26.485 de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que se desarrollen sus relaciones interpersonales, a la pena de UN AÑO DE PRISIÓN DE EJECUCIÓN CONDICIONAL ( arts. 26, 40 y 41 del C.P.), CON COSTAS ( arts. 355, 474 y 475 del C.P.P.).
Que, contra la resolución antes mencionada el abogado Hernán Jorge Danzi, defensor técnico del condenado G., presentó recurso de impugnación al considerar que existió por parte de la sentenciante errónea valoración de la prueba, resultando la sentencia con falta de fundamentación, lo que determina una violación al derecho de defensa en juicio de su pupilo procesal, acarreando un gravamen irreparable.
Así, el recurrente se agravia porque la a quo utilizó para fundar la sentencia el registro de audio de grabaciones telefónicas tendenciosas y clandestinas realizadas por la denunciante, cuya incorporación al debate fue resistida por la defensa, ya desde la oportunidad de la audiencia del art. 308, esa parte hizo reserva de recurrir ante esta alzada y las consecuentes, por lo que considera que esas grabaciones deben ser excluidas del plexo probatorio. Entonces, al haber fundamentado la sentencia utilizando ese material, que sostiene ‘ilegal’, a su juicio, se produce una errónea apreciación de la prueba producida. También se inobservó la ley procesal en el Art. 159, que establece como principio general que: “…No podrán ser valorados para fundar una decisión judicial ni utilizados como presupuesto de ella, los actos cumplidos con inobservancia de las formas y condiciones previstas en este Código, salvo que el defecto haya sido subsanado o no se hubiere protestado oportunamente por él"
También, dentro del agravio de la errónea valoración de la prueba, la defensa crítica y cuestiona la interpretación de la prueba testimonial realizada por la sentenciante. Analiza la prueba que desagrega una a una, los testimonios utilizados para acreditar la versión de la víctima.
En este sentido, cuestiona en primer lugar el testimonio de D. I. A., quien depuso: "que al presenciar el hecho, no pudo hacer mucho porque fue en un segundo, se sintió en estado de sorpresa, por el episodio y porque no se lo esperaba de G., no pudo hacer nada quedó perplejo, fue un instante, además le tenía respeto porque era su superior, él se quedó y después salieron a correr con S. y con G.."
Manifiesta que puede oírse mediante la reproducción de la pista pertinente, el testigo A. ha testificado en contra de funcionarios policiales en respaldo a la damnificada en variadas ocasiones y por diversos motivos diferentes al aquí juzgado. Para la defensa resulta llamativo, y así lo expuso en el alegato defensista que luego de presenciar tan cruenta escena (ver como un compañero amenaza con una escopeta a otra compañera) y quedar en un estado de shock, “salió voluntariamente a correr con el imputado; por deporte.”
Todos los testigos fueron contestes en que salió a correr con el imputado. Y eso sucedió porque sencillamente el hecho endilgado nunca ocurrió. De lo contrario, y estupefacto como relató; el Sr. A. no habría salido voluntariamente a correr con el agresor.
En segundo lugar depuso, María Julia Georgevich, empleada policial, y dijo entre otras cosas que, "antes de guardar las armas se comprueban". En ese momento escuchó que G. manifestaba algo así como “…tenés miedo… tenés miedo…”; que M. se encontraba cumpliendo sanción, sin embargo, la vio tomar su campera y mochila, e irse. Que no vio el hecho, pero escuchó la chimaseada de la escopeta, y a G. que decía “tenés miedo, tenés miedo”.
Respecto a este punto, la defensa manifiesta que si el procedimiento de comprobación de las armas era algo normal –para el caso de que allí las hubiera- entonces no debería sorprenderse por escuchar la chimasa de una de ellas, dado que, como dijo, es el procedimiento de comprobación normal. Ella no vio que el imputado la haya apuntado a la denunciante al momento en que supuestamente chimaseo la escopeta. Fácilmente pudo integrar su relato con lo que le contaron, lo cual, no necesariamente tiene porque ser cierto.
Luego atiende el testimonio del Sr. B. E. E.– empleado policial, pareja de M. desde hace 19 años-, manifestando que esta persona no presenció el hecho y se solo se limitó a relatar lo que su pareja le habría contado que sucedió.
El recurrente aduce que todos los nombrados hasta aquí no fueron testigos presenciales del hecho, y que por el contrario los testigos presentados por esa parte, si lo fueron y además todos ellos aseguran que el hecho no solo que no ocurrió, sino que también, todas las armas se encontraban guardadas en el armario correspondiente.
En esa línea argumentativa realizó una síntesis de lo manifestado por cada uno de los testigos presentado por su parte, como antes lo había hecho, con los del Ministerio Público Fiscal.
En primer turno atiende el testimonio de Cesar Luis Ernesto Santander, empleado policial, quién dijo bajo juramento que: “…aquel día estaba programada una instrucción en La...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba