Sentencia Nº 730 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2017

Fecha de Resolución:18 de Febrero de 1994
 
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General Pico, mayo 17 de 2017

VISTO, OÍDO Y CONSIDERANDO:

  1. Los días 8, 9 y 10 del corriente mes y año, en la sede de la Audiencia de Juicio de la Segunda Circunscripción Judicial, con la actuación unipersonal del suscripto, se celebraron las audiencias de debate de la causa del rubro, seguida a E.A.O., D.N.I. nº 38.038.551, nacido el 18 de febrero de 1994, en esta ciudad, hijo de R. y de G.N.A., domiciliado en calle 327 bis nº 374, de esta ciudad.

Intervinieron, en representación del Ministerio Público Fiscal el fiscal Dr. D.C., como querellante particular LMA en representación de sus hijos menores de edad YJ y MLA , patrocinado por el Dr. G.A. y, como defensora del imputado, la Dra. D.D..

2. La existencia del hecho y la autoría

La prueba debatida permite tener por cierto que el día 8 de julio de 2015, E.A.O., circulaba por la calle 33 de esta ciudad, en sentido oeste-este, por su carril, conduciendo el automotor Renault 9, dominio SZX 251, sin habilitación para ello y alcoholizado, cuando siendo aproximadamente las 19:10 horas luego de trasponer la calle 32 bis, a una velocidad de 50 km/h, embistió a V.N.S., cuando caminando junto a un niño, estaban por finalizar el cruce de la calle 33, emprendido desde la esquina noreste hacia la esquina sureste de dicha intersección por zona destinada al cruce de peatones. Como consecuencia de la colisión, S. sufrió graves lesiones en la cabeza que fueron la causa de su fallecimiento ocurrido a las 04:00 horas del día siguiente. Como lo sostuvieron el fiscal y el querellante particular, el choque se produjo por la imprudencia de O., quien no estaba habilitado para conducir automotores, además lo hacía alcoholizado y excediendo la velocidad máxima permitida para trasponer encrucijadas urbanas, lo que le impidió advertir oportunamente la presencia de la víctima, y maniobrar adecuadamente para evitar embestirla. Por último, O. no obstante la obligación que impone el artículo 86 de la Ley Nacional de Tránsito huyó del lugar del accidente. Los siguientes elementos de convicción permiten constatar el hecho enunciado:

La materialidad de hecho se acredita en principio con la declaración del funcionario policial que previno, oficial ayudante F.S.B., quien ratificó el acta de constatación e inspección ocular y el croquis demostrativo del lugar del accidente y reconoció las tomas fotográficas obtenidas allí. Surge de la misma que al llegar al lugar constató que una mujer, se encontraba tendida, inconsciente, sobre la cinta asfáltica, próxima a la ochava suroeste de la intersección de las calles 33 y 32 bis y el cordón cuneta sur de la calle 33, la cual fue trasladada por el S.E.M al hospital local, donde posteriormente B. procedió a su identificación, tratándose de V.N.S.. También dejó constancia que J.A., le manifestó que cuando la mujer se hallaba cruzando caminando en forma horizontal la calle 33 fue embestida por un automotor posiblemente marca Renault 9 o similar, que lo hacía por la misma arteria y el cual luego de embestirla se retiró del lugar doblando en calle 36 hacía el sur. También se dejó constancia del hallazgo de un charco posiblemente de sangre y al lado tirado un espejo retrovisor de un automotor marca Renault. La ubicación de la mancha y del espejo retrovisor fueron señalados en el croquis. Complementan la inspección ocular las fotografías obtenidas en el lugar del accidente.

B. declaró que O. se presentó en la Comisaría manifestando ser quien había colisionado a S. y como le sintió olor a aliento etílico se le extrajo sangre para el análisis de alcoholemia. Ratificó las actas realizadas: en la que dejó constancia que O. se presentó en la Comisaría a las 20:50 horas del día del accidente; el acta de la declaración prestada por O., donde consta que expresó que siendo las 20:00 horas aproximadamente, se desplazaba a bordo del automotor Renault 9, dominio SZX 251, por la calle 33, este oeste, al encontrarse entre las calle 34 y 32 bis, a raíz de la oscuridad del lugar, no se percató de la presencia de una mujer que era acompañada de una nena, quienes se encontraban cruzando la calle 33, motivo por el cual las colisiona con la parte frontal del lado derecho de su rodado; el acta del secuestro del vehículo con las tomas fotográficas del mismo y; el acta de conformidad y anuencia para la extracción de sangre para el análisis de alcoholemia.

Además afirmó B. que el espejo retrovisor hallado en el lugar del accidente es el del vehículo secuestrado.

Según el Informe de Estado de Dominio e Histórico de Titularidad, O. es el titular del Renault 9, dominio SZX 251.

Todo esto me lleva a la convicción de que O. es el autor del hecho que se le imputa en la presente causa.

La defensa argumentó que no se ha podido probar quién era el que conducía el vehículo protagonista del accidente, que en ese momento O. se encontraba en su casa con su familia y que su presentación ante la Comisaría era para encubrir al verdadero autor. En primer lugar no es admisible desde la psicología ni de la razón, que alguien se sacrifique de tal modo, haciéndose cargo de semejante hecho, afrontando las consecuencias del mismo para encubrir a otro por más familiar que fuera, poniendo en juego hasta eventualmente su propia libertad, y en segundo lugar nadie de la familia con los que supuestamente O. habría estado al momento del accidente se presentó a declarar, es más, su pareja A.H., acogiéndose al derecho de abstenerse de declarar, no lo hizo, ni aún sobre esto que indudablemente resultaba decisorio en cuanto a la vinculación de O. con el accidente. Por lo tanto no puede ser acogida esa pretensión de la defensa.

El médico forense Dr. G.M. ratificó el informe de autopsia, del que surge que constató múltiples lesiones de distinta gravedad con franco predominio del lado derecho, que...

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