Sentecia definitiva Nº 66 de Secretaría Penal STJ N2, 17-04-2012

Fecha de Resolución:17 de Abril de 2012
Emisor:Secretaría Penal STJ nº2
 
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PROVINCIA: RÍO NEGRO
LOCALIDAD: VIEDMA
FUERO: PENAL
EXPTE.Nº: 25755/12 STJ
SENTENCIA Nº: 66
PROCESADOS: H.P.–.H.C.
DELITO: ABUSO DE ARMA DE FUEGO – PORTACIÓN NO AUTORIZADA DE ARMA DE FUEGO DE USO CIVIL – EN CONCURSO REAL
OBJETO: RECURSO DE CASACIÓN
VOCES:
FECHA: 17/04/12
FIRMANTES: S.N. – CERDERA (SUBROGANTE) – ESTRABOU (SUBROGANTE) EN ABSTENCIÓN
///MA, de abril de 2012.
VISTO: Las presentes actuaciones caratuladas: “H. P.A. y C.H. (mp) s/Homicidio en grado de tentativa agravado s/Casación” (Expte.Nº 25755/12 STJ), puestas a despacho para resolver, y
CONSIDERANDO:

Que la deliberación previa a la resolución (cuya constancia obra a fs. 892) ha concluido con el acuerdo de los señores Jueces que se transcribe a continuación.
El señor J. doctor V.H.S.N. dijo:

1.- Antecedentes del caso:

1.1.- Mediante Sentencia Nº 57, dictada el 30 de noviembre de 2011, la Cámara Segunda en lo Criminal de Cipolletti resolvió –en lo pertinente- condenar a P.A.H. a la pena de dos años y seis meses de prisión en suspenso y costas –además de imponerle determinadas pautas de conducta por el término de dos años-, por considerarlo partícipe necesario del delito de abuso de arma de fuego (art. 104 primer párrafo C.P.), así como también declaró penalmente responsable a C.G.H. como autor del delito mencionado en concurso real con el delito de portación no autorizada de arma de fuego de uso civil (art. 189 bis sexto párrafo C.P.), y difirió la imposición de pena o su absolución al cumplimiento del año del tratamiento tutelar que se le sigue.

1.2.- Contra lo decidido el señor F. de Cámara doctor A.S. y el abogado J.L.V. –este en carácter de defensor de confianza de P.A.H.- presentaron recursos de casación, que fueron
///2.- declarados admisibles por el a quo.

2.- Agravios esgrimidos por la F.ía de Cámara:

En lo sustancial, el señor F. de Cámara plantea su discrepancia respecto de lo afirmado por el a quo cuando considera que no se había probado que existiera un plan homicida previo, circunstancia que estima acreditada a partir de los dichos de la víctima M.O., en concordancia con lo declarado por los policías S., F. y L..

Menciona que el conflicto previo con la víctima existía y existe, en relación con la condena de un primo de los hermanos H. por el homicidio del hijo de O., y refiere un episodio anterior al hecho en que los imputados habrían amenazado a este y a su esposa. Así, sostiene la posibilidad de que aquellos pudieran tomar represalias, máxime cuando su madre habría sido agredida momentos previos al hecho que nos ocupa.

También aduce que la aceleración repentina de la motocicleta fue la circunstancia ajena a la voluntad de los nombrados que impidió que se consumara el homicidio de O., “objetivo central de los condenados”.

Afirma que el componente volitivo de tipo subjetivo en algunos casos resulta de imposible aprehensión para el juzgador, por lo que “será la exteriorización de las acciones lo que permita objetivar en el caso, cuál fue el propósito que motivó al sujeto a actuar de determinada manera”, por lo que concluye que en el sub exámine existe certeza respecto de la finalidad homicida de los imputados.-
Así, sostiene que se está en presencia de una conducta
///3.- dirigida a provocar la muerte, que a su entender debió ser calificada como homicidio en grado de tentativa, lo que estima probado a partir de las amenazas proferidas
–tanto inmediatamente antes de los disparos como antes de ese día, según ya se refirió-, la cantidad de disparos –a su entender fueron cuatro- y la utilización de un arma de guerra –según señala, calibre 11,25 o 45 mm-, así como la dirección, persistencia y forma en que se realizaron –“a corta distancia orientados a zonas vitales del cuerpo de la víctima”-.

Afirma a continuación que el homicidio no se consumó por la brusca aceleración de la moto, sumada a que O. se les fue encima, con lo que imposibilitó que quien efectuó los disparos hiciera un blanco fijo.

Como segundo agravio cuestiona y tacha de arbitraria la calificación seleccionada por el a quo –por aplicación del principio favor rei- respecto del delito de portación no autorizada del arma de fuego, por considerar que la utilizada no era de uso civil sino de guerra, en virtud del hallazgo y secuestro –a su entender de modo legal, contrariamente a lo establecido por la Cámara- de una vaina servida calibre 11,25 en el lugar del hecho.

En virtud de los argumentos desarrollados, efectúa la reserva del caso federal y solicita que se haga lugar a sus planteos casatorios.

3.- Argumentos del recurso de casación interpuesto por la defensa particular de A.P.:

La defensa sostiene que, al condenar al nombrado como partícipe necesario del delito de abuso de armas, el
///4.- Tribunal ha realizado una hermenéutica extensiva del instituto de la participación criminal en relación con un delito de peligro abstracto y de propia mano, con lo que entiende vulnerados los principios de legalidad y culpabilidad derivados del art. 18 de la Constitución Nacional.

Cita jurisprudencia en abono de su postura, y cuestiona además el precedente “Queupán” de este Cuerpo citado por el a quo, por considerarlo inaplicable al presente caso en virtud de que –a diferencia del supuesto en examen- en esa causa se había acreditado la existencia de un acuerdo delictivo que precedió a la acción concreta desplegada.

Afirma que el abuso de armas no admite coautoría y menos aun participación...

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