Sentecia definitiva Nº 65 de Secretaría Laboral y Contencioso Administrativo STJ N3, 15-08-2011

Fecha de Resolución:15 de Agosto de 2011
Emisor:Secretaría Laboral y Contencioso Administrativo nº3
 
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///MA, 15 de agosto de 2011.-
VISTO: Las presentes actuaciones caratuladas: “LOPEZ, EDUARDO HUGO Y OTRO C/ CONSOLIDAR A.R.T. S.A. S/ ACCIDENTE DE TRABAJO S/ INAPLICABILIDAD DE LEY” (Expte. N° 23462/08-STJ), puestas a despacho para resolver, y
CONSIDERANDO:
El señor Juez doctor Víctor Hugo SODERO NIEVAS dijo:


1.- Mediante la sentencia obrante a fs. 185/192, la Cámara del Trabajo de la IIIa. Circunscripción Judicial con asiento de funciones en la ciudad de San Carlos de Bariloche -por mayoría- rechazó la demanda oportunamente incoada en representación de Eduardo Hugo LÓPEZ y los menores Santiago LÓPEZ y Lucas PAIZ ROQUE, por la cual se pretendía que se declarara in itinere -art. 6.1, Ley 24557- al accidente en el que perdió la vida Pamela PORCO FISCHER y, en consecuencia, se condenara a CONSOLIDAR A.R.T. S.A. a otorgar las prestaciones previstas por la ley para el caso.

Para así decidir, la mayoría -integrada por los Dres. Salaberry y Asuad- determinó el marco conceptual del “accidente in itinere”; así, estableció que la expresión “accidente en ocasión” hace referencia al que ocurre cuando se está llevando a cabo alguna tarea relacionada con el trabajo, dentro de la jornada laboral y estando a disposición del empleador, es decir, cuando el trabajador no puede disponer del tiempo en su beneficio propio. Agregó que, en estos casos, la relación de causalidad entre el accidente y el trabajo debe apreciarse con criterio estricto.

En cuanto al caso concreto, sostuvo que la reunión que tuvo lugar el día 15 de septiembre de 2007 fue una cena de camaradería y, por tanto, la asistencia por parte de los trabajadores no era obligatoria. Expresó además que, para poder tener al infortunio como producido en ocasión del trabajo, “el siniestro debe ocurrir mientras se satisfaga de algún modo el / ///-2- débito típicamente laboral”.

Por su parte, la minoría -Dr. Lagomarsino- sostuvo que Pamela PORCO FISCHER falleció en un accidente de tránsito, cuando el automóvil que la transportaba de regreso a su domicilio desde un evento organizado por la empresa en la que trabajaba, de propiedad de sus empleadores y conducido por uno de ellos, se desbarrancó de la ruta, lo que le provocó la muerte. Destacó que, a pesar de que dichos extremos quedaron acreditados en la causa, la aseguradora de riesgos del trabajo no reconoció el carácter laboral del accidente por entender que la concurrencia al evento no era obligatoria. Sostuvo así que la obligatoriedad o no de la reunión no tenía trascendencia jurídica, toda vez que ella no es un requisito exigido por la norma. Además, aseveró que el contrato de trabajo se rige por un principio de colaboración y buena fe que permite inferir que la tarea del trabajador no siempre resulta obligatoria. No obstante ello, destacó que de las declaraciones testimoniales obrantes en la causa surgía que la concurrencia a la reunión sí fue obligatoria. En relación con ello, recalcó que, si bien el informe realizado por la Compañía IVS S.A. estableció lo contrario, quienes afirmaron dicho extremo no fueron citados en autos como testigos.–

2.- Contra lo así decidido, la actora interpuso recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley a fs. 197/218, el cual fue declarado admisible por la Cámara de grado a fs. 225/226.-
En sustento de su pretensión recursiva, la actora sostiene que no pretende impugnar la plataforma fáctica con base en la cual el grado resolvió como lo hizo, sino que la crítica se halla referida al encuadramiento y la interpretación de las normas jurídicas aplicables al caso. Expresa que la sentencia no constituye una derivación razonada del derecho vigente y que además es arbitraria porque atribuye valor de prueba a constancias que no tienen ese carácter y/o eficacia, y /// ///-3- desestima otras con fundamento en meras conjeturas o en el eventual conocimiento privado del juez sobre los hechos.

Asimismo, manifiesta que la sentencia incurre en violación de los arts. 20 y 43 de la Ley 24557 y 6 del Dcto. Reglamentario Nº 717/96. Ello así toda vez que la Cámara de grado entendió que el pago de los gastos de sepelio efectuado por la ART no podía interpretarse como un reconocimiento tácito del carácter laboral del accidente, pese a que el pago tuvo lugar con posterioridad al rechazo de la cobertura –por tanto, no estaba pendiente la resolución respecto de si la ART la aceptaba o no, ni estaba obligada a brindar la prestación prevista en el art. 20 de la Ley 24557-. Al respecto, afirma que el pago de las prestaciones de la LRT implicó la asunción de responsabilidad por parte de la ART y, en línea con ello, solicita la aplicación de la teoría de los actos propios. Sostiene además que, al negar que el pago de los gastos de sepelio pudiera significar un reconocimiento del carácter laboral del accidente -teniendo en cuenta que la Ley 24557 estableció un mecanismo de asistencia inmediata al trabajador a cargo de las ART, supeditado a lo que se resolviera en definitiva y habilitando a sus efectos las acciones de repetición que correspondieren-, el fallo impugnado aplicó erróneamente el art. 6, apart. 2 c) y d), toda vez que tales disposiciones se aplican únicamente a los supuestos de enfermedades profesionales no incluidas en el listado del apartado 2-a del mismo artículo, y no así a los casos de accidentes de trabajo, como el de autos.

Por otro lado señala que, partiendo de los hechos que tuvo por probados, la Cámara de grado realizó una errónea aplicación e interpretación del art. 6.1 de la Ley 24557 y contrarió los fines que la norma intenta proteger. Al respecto, entiende que la Cámara interpretó erróneamente el alcance de la expresión “en ocasión del trabajo”, pues -según lo dicho por el /// ///-4- impugnante- la norma no hace referencia a que el accidente deba ocurrir “cuando se esté realizando algo relacionado con las tareas” ni “mientras se satisfaga de algún modo el débito laboral”, como tampoco refiere que la tarea realizada deba ser obligatoria ni guardar directa vinculación con el concepto de jornada laboral. Afirma que Pamela Porco Fischer asistió a esa reunión organizada por su empleadora por razones laborales; de no haber asistido, no habría estado en el vehículo -propiedad de la empleadora- que, cuando volvía de dicha reunión, desabarrancó y terminó con su vida. Al respecto, expresa que la norma debe ser interpretada a la luz del principio protectorio (arts...

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