Sentencia Nº 6471/19 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2019

Fecha de Resolución: 1 de Octubre de 2005
 
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En la ciudad de General Pico, provincia de La Pampa, a los veintitrés días del mes de octubre del año dos mil diecinueve, se reúne en ACUERDO la SALA A de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de la Segunda Circunscripción Judicial para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados "GOÑI, Alejandra Graciela C/ CLAUZURE Luis A. S/ DESPIDO INDIRECTO" (expte. Nº 6471/19 r.CA), venidos del Juzgado de Primera Instancia en lo Laboral N°1 de esta Circunscripción


El Dr. Alejandro PÉREZ BALLESTER, sorteado para emitir el primer voto, dijo
I. Antecedentes del caso: a) Alejandra GOÑI promovió demanda laboral contra Luis Alberto CLAUZURE por la suma de $1.519.327,33 (que comprende un reclamo en concepto de daño moral). Dijo, entre otras cosas, que ingresó a trabajar en la imprenta gráfica del demandado en diciembre del año 2001. Que años atrás, la patronal mantenía un personal de alrededor de seis empleados entre contratados y auxiliares, a los cuales comenzó a despedir de a poco. Que probablemente a ella no la despidió debido al alto rendimiento, y conociendo su carácter de sindicalista, dado que actualmente se desempeña como Secretaria del Sindicato Gráfico Patagónico de la Imprenta Diarios y Afines, y como Secretaria de Capacitación, Cultura y Difusión. Refirió que su trabajo consistía desde la atención al público, pago a proveedores, diseño de los distintos trabajos, administración, gestión bancaria, confección y cobro de trabajos. Dijo que en ciertas ocasiones, la patronal la obligaba también a portar el dinero de la empresa, porque el local no era seguro, otras veces cuando la patronal se iba de vacaciones por varios días, se quedaba a cargo de la imprenta llevándola adelante en su ausencia, rindiendo las correspondientes cuentas a su llegada. Quedando hace algún tiempo como única empleada
En la demanda (fs. 54 vta.) señaló que las injurias laborales que motivaron el despido indirecto fueron dos (2), ambas con autonomía suficiente como poner fin a la relación laboral y que además afectaron su salud. A saber: 1. Falta de pago de los haberes: dijo que el demandado no le abonó los sueldos correspondientes a los meses marzo (en ese mes recibió un pago parcial de $8.000,00), abril y mayo de 2016; y 2. Acoso laboral "mobbing": dijo que durante los últimos años el empleador la acosó motivando ello que se viese afectada su salud. Hizo referencia a ofensas varias, insultos, maltratos, descalificaciones, humillaciones, acoso manifestado por tocamientos, etc., haciendo referencia a algunos hechos. Con respecto al acoso sexual, por ejemplo, dijo que cuando en la imprenta eran tres los empleados, le tenía que rendir el dinero en efectivo a la oficina y en ese momento el patrón aprovechaba para realizar el acoso; que salía de allí y se iba al baño a llorar, manifestando que sus compañeros de trabajo minimizaban la cuestión haciendo chistes o bromas para que dejara de llorar. Incluso llegó a señalar que, mientras trabajaba con una máquina, el patrón le levantó la falda con intento de acoso delante de sus compañeros de trabajo. Que con el transcurso del tiempo despidió a todos sus compañeros de trabajo, quedando como única empleada, agravándose la cuestión del acoso (demanda fs. 53/60)
b) Luis Alberto CLAUZURE contestó la demanda a fs. 84/91 solicitando el rechazo de la misma. Dijo que la actora ingresó a trabajar el 1 de octubre de 2005 y no en el mes de diciembre de 2001. Que faltó al trabajo sin previo aviso y sin justificar sus inasistencias el día 4 a partir del horario de la tarde, los días 5, 6, 9 y 10 de mayo de 2016 (el 7 y 8 fueron sábado y domingo). Que la intimó para que se presente a trabajar, comenzando allí un intercambio epistolar que describió. Dijo que ante la intimación del pago de haberes adeudados, inmediatamente puso a disposición de la trabajadora el saldo adeudado por el mes marzo y abril, también abonó mayo y SAC proporcional, sumas que el día 2/6/2016 depositó a disposición de la actora en la Secretaría de Relaciones Laborales del Ministerio de Trabajo. Negó haber incurrido en malos tratos y en acoso sexual. Por las razones que expuso afirmó que no existió injuria laboral para justificar el despido indirecto, y con relación al "mobbing" invocado en la demanda como causal, dijo que por el principio de la invariabilidad de la causa de despido afirmó que dicha causal en modo alguno puede justificar el despido indirecto. Impugnó la liquidación practicada y afirmó que el daño moral resultaba improcedente (fs. 84/91)
c) La sentencia de fs. 346/354 rechazó la demanda con costas a la actora.


El principal argumento vertido por la jueza de grado para decidir del modo en que lo hizo es que en el telegrama remitido por la trabajadora el día 19/05/2016 la única intimación efectuada bajo apercibimiento de darse por injuriada y despedida, se refiere al reclamo del pago de los haberes correspondientes a los meses marzo y abril, haberes que el empleador puso a su disposición, entendiendo que la actora se condujo con una actitud rupturista. Es decir, determinó que la causa del despido en el que se coloca la trabajadora se debía principalmente a la deuda salarial pendiente de pago, en tanto que el resto de los hechos invocados en el telegrama refieren a advertencias que hace la trabajadora y que en caso de reiteración procedería a efectuar la denuncia ante la autoridad correspondiente. Resaltó que de forma extemporánea, más precisamente al tiempo de la demanda, introduce otros agravios tales como los de la errónea categorización y lo relacionado a la real fecha de ingreso, cuestiones que no fueron introducidas en la comunicación telegráfica fechada 19/05/2016, violentando los principios de oportunidad y contemporaneidad. A modo de conclusión dijo que la actora dejó de asistir a su trabajo, no acreditó haber comunicado al empleador las razones de sus inasistencias a partir del día 04/05/2016, que el empleador la intimó a que las justifique bajo apercibimiento de considerarla incursa en abandono del trabajo, que la respuesta a la misma fue eludiendo lo referido a la intimación, reclamando los haberes impagos bajo apercibimiento de considerarse agraviada. Efectuó una advertencia al empleador de no tolerar más conductas injuriantes bajo apercibimiento de denuncia ante las autoridades que correspondan. Denunció licencia médica que el empleador responde poniendo a disposición las sumas reclamadas, aceptó la licencia médica comunicada e intimó a retomar tareas una vez concluida aquélla. La accionante decidió dar por extinguido el vínculo, y sin acreditar haber concurrido a percibir los haberes puestos a disposición y la negativa del empleador a abonarlos, además dijo que en ningún momento intimó el cese de los malos tratos, humillaciones, etc., los que tampoco logró acreditar, considerando que la actora actuó con animus abdicativo y el reclamo perpetrado por la misma no puede prosperar. Por ello resolvió rechazar la demanda con costas.
d) Apeló la parte actora (fs. 361), expresando agravios a fs. 363/370, los que fueron contestados por la demandada a fs. 374/375.
II. El recurso:


1. En su 1° agravio afirma que la a quo interpretó erróneamente el intercambio epistolar que existió entre las partes, afirmando que el mismo se inició el día 19/5/2016 cuando la actora cursó su telegrama, puesto que la carta documento por medio de la cual el empleador la intimó a retomar tareas, si bien fue despachada el día 10/5/2016 la empleada la recibió recién el día 24/5/2016 (fs. 72). Dijo que el demandado sabía que la trabajadora se encontraba enferma. Manifiesta que por ese error al interpretar el intercambio epistolar todos los fundamentos expuestos en la sentencia para rechazar la demanda quedaron desvirtuados. Reitera que fue la actora quien en primer término intimó a la patronal para que cese en los incumplimientos, reclamando el pago de los salarios adeudados por tres meses dentro del plazo de 48 hs. y el cese de los acosos y hostigamientos. Que pasado dicho plazo la patronal no abonó los salarios adeudados. Se agravia (2° agravio) porque en el expediente quedó acreditado que la actora en realidad comenzó a trabajar en la imprenta del accionado en el año 2002, y no durante el año 2005 como figura inscripta, circunstancia que fue ignorada por la jueza. Se agravia (3° agravio) por la falta de pago de los haberes en tiempo y forma. Considera erróneo el criterio del...

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