Sentencia Nº 6437/19 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2019

Fecha de Resolución: 1 de Enero de 2019
 
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En la ciudad de General Pico, provincia de La Pampa, a un día del mes de agosto del año dos mil diecinueve, se reúne en ACUERDO la SALA A de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, L. y de Minería de la Segunda Circunscripción Judicial para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados "PÉREZ, R.C.O.C.M., N.E. y Otro S/DAÑOS Y PERJUICIOS" (expte. Nº 6437/19 r.C.A.), venidos del Juzgado Civil de Primera Instancia N° 2 de esta Circunscripción


El Dr. M.C.M., sorteado para emitir el primer voto, dijo
1. Antecedentes: en virtud del accidente de tránsito ocurrido el día 11/12/2015 en la intersección que forman las calles 26 y 27 de esta ciudad, R.C.O.P. promovió demanda por daños y perjuicios contra N.E.M. por la suma de $ 693.973,00 con más intereses y costas (fs. 24/33 vta.). Peticionó la citación al juicio de la compañía aseguradora Integrity Seguros Argentina S.A
A fs. 49/51 vta. compareció M., contestó la demanda instaurada en su contra y solicitó su total rechazo, con costas. También requirió la citación en garantía de la aseguradora antes mencionada, la que se presentó a la causa a fs. 65
La audiencia preliminar se celebró a fs. 76/78. Las partes produjeron las probanzas que consigna el certificado actuarial de fs. 83/83 vta. y la clausura del período probatorio se decretó a fs. 234.- - -

El juez de grado en la sentencia de fs. 254/263 atribuyó íntegramente la responsabilidad en la ocurrencia del accidente a M. y lo condenó haciendo lugar parcialmente a la demanda por la suma de $ 318.145,00 (de la que debería deducirse previamente lo percibido por el actor de parte de Experta ART) con más intereses y costas. Hizo extensiva dicha condena a la compañía aseguradora citada al juicio
El decisorio fue objeto de las siguientes apelaciones: a fs. 274 por el demandado y su aseguradora conjuntamente (expresión de agravios de fs. 279/282 vta. y contestación de fs. 284/289 vta.) y a fs. 275 por el demandante (expresión de agravios de fs. 291/296 vta. y contestación de fs. 298/299 vta.)


2. La sentencia apelada: en apretada síntesis puede decirse que sus principales conclusiones fueron las siguientes: * el día 11/12/2015 se produjo un accidente de tránsito en la intersección de las calles 26 y 27 de esta ciudad, cuando la motocicleta marca Motomel C 150, dominio 328DRX conducida por P. fue embestida por el automotor marca Fiat Punto, dominio KJF406 al mando de M.; * en los momentos previos a producirse la colisión la motocicleta transitaba por la calle 27 con sentido cardinal oeste a este y el automotor lo hacía por la calle 26 con sentido norte a sur; * el accionado debe responder íntegramente por los daños provocados como consecuencia del aludido siniestro, ya que no logró acreditar eximentes o limitantes de su responsabilidad; * resultan procedentes los siguientes rubros: reparación de la motocicleta ($ 9.645,00), privación de uso ($ 2.500,00), gastos terapéuticos y colaterales ($ 6.000,00), incapacidad sobreviniente ($ 220.00,00) y daño moral ($ 80.000,00).
3. Los recursos: el accionado y la aseguradora citada al juicio se agravian de la determinación del a quo en cuanto a la mecánica del accidente y a la atribución de responsabilidad, también en relación a la indemnización concedida en concepto de daño moral y al modo en que se impusieron las costas. Por su parte, el actor cuestiona el monto otorgado por el rubro incapacidad sobreviniente, el que considera afecta seriamente su derecho a la reparación integral del daño sufrido.
Por razones de índole metodológica, los recursos interpuestos serán tratados en el orden que convenientemente se irá consignando a continuación.
Antes de abocarme al análisis de los recursos, entiendo oportuno recordar que en reiteradas oportunidades la CSJN ha decidido que los jueces no están obligados a analizar todos los argumentos articulados por las partes o probanzas producidas en la causa, sino únicamente aquéllos que a su juicio resulten decisivos para la resolución de la contienda (Fallos 276:132, 280:320, 303:2088, 304:819, 305:537, 307:1121).
4. Los agravios:
4.1. Mecánica del accidente - Atribución de responsabilidad: el demandado y la tercera citada cuestionan que el juez de grado considerara responsable al conductor del automotor en la ocurrencia del siniestro, pues -según manifiestan- existirían pruebas que dan cuenta de la responsabilidad del actor que no habrían sido debidamente analizadas. Entienden que el fallo soslaya circunstancias de modo, tiempo y lugar en las que se produjo el accidente, que evidenciarían el incumplimiento de diversas normas de conducción establecidas en la ley nacional de tránsito y en el código de tránsito municipal y, por ende, determinarían la responsabilidad de P. a título de culpa.
Al atribuir íntegramente a M. la responsabilidad en el acaecimiento del siniestro vial que nos convoca, el magistrado de origen expuso que estaba a su cargo acreditar las circunstancias eximentes o limitantes de la responsabilidad civil (art. 1.734 del CCyC) que le fuera endilgada en el escrito de demanda y que en el caso concreto el accionado no había logrado cumplir con dicha demostración. Incluso, manifestó que el propio actor había probado la inexistencia de tal eximente.
Antes de arribar a esa significativa conclusión, el a quo efectuó una reseña probatoria que lo llevó a desestimar la versión del evento siniestral introducida por el demandado en su responde, según la cual fue “…el propio P. quien 'circulando a toda velocidad', y luego que otro vehículo blanco que circulaba delante suyo se detuviera cediendo el paso (entiéndase, al demandado), en una maniobra incomprensible … impactó de frente contra la punta del guardabarros derecho del Fiat Punto…” (fs. 255). Finalmente, el sentenciante concluyó que M., pese a observar que P. avanzaba desde la derecha de la intersección con la consiguiente prioridad de paso, continuó su marcha porque pensó que éste iba a frenar y terminó embistiéndolo.
Estimo oportuno indicar que esa adversa conclusión probatoria del decisorio de origen en cuanto a la mecánica del siniestro relatada por el accionado al contestar demanda, ha llegado firme a este tribunal de alzada (art. 257, Cód. P..). Es que, en ocasión de fundamentar su recurso, el demandado omitió intentar rebatir esa decisiva inferencia del juzgador. Incluso, en su memorial procedió a modificar la versión de los hechos que proporcionara al contestar demanda, pues novedosamente afirmó que antes de producirse el choque el vehículo Fiat Uno había ingresado a la calle 26 -con sentido cardinal sur-, sin prioridad para hacerlo al incorporarse a una arteria por la que venía circulando el recurrente. Es decir, ya no aseveró que el mencionado automotor se detuviera en la intersección cediéndole el paso y que, en esa situación de tráfico vehicular, el actor emprendiera el cruce adelantándose por la izquierda del auto detenido (fs. 49).
No puedo soslayar que lo antedicho resulta llamativo y contradictorio, toda vez que ante la autoridad policial y a escasos minutos de ocurrir el siniestro (cfme. fs. 6), M. expuso que antes de acontecer la colisión un automotor marca Fiat Uno -color blanco- que avanzaba por la calle 27 -en el mismo sentido de circulación y por delante de P.- le cedió el paso en la intersección de arterias, por lo que decidió continuar con la marcha y luego de ello se produjo el choque con la motocicleta, de cuya presencia dijo no haberse podido percatar. En cierto modo, esta exposición se condice con el relato de los hechos contenido en la obrante a fs. 48 que consigna como exponente a P., sin embargo, justo es indicar que esa documentación -copia simple- fue desconocida en su autenticidad por la parte actora (fs. 55), sin que su oferente produjera probanza alguna dirigida a esa dependencia policial con la finalidad de acreditar la concreción de esa presunta exposición.


Ahora, a esta altura del pleito el apelante -insisto- ya no dice que ese tercer rodado le cediera el paso en el cruce de calles, sino que refiere que efectivamente dobló para incorporarse a la calle 26 con sentido cardinal sur. Y cuestiona el pronunciamiento de origen señalando que el actor es responsable por ingresar a la encrucijada “casi pegado” al vehículo que lo precedía, lo que según su interpretación motivó que cuando éste giró hacia la arteria premencionada el motociclista se encontró sorpresivamente con la presencia del automotor conducido por el quejoso en medio de la bocacalle y avanzando. Refiere que la prioridad de paso por circular desde la derecha no le permitía a P. cruzar con el desparpajo que lo hizo, sin tener despejada la visión y a la excesiva velocidad de 30 kms/h.
Frente a ese contexto fáctico y desde luego dentro de los límites que el accionado recurrente le imprimiera a su vía impugnaticia, vale reseñar que no hay discrepancia en cuanto a que en el sitio de ocurrencia del evento dañoso confluyen dos arterias pavimentadas de doble vía de circulación. Desde esa perspectiva, en principio, la prioridad de paso le asistiría al motociclista que avanzaba por la calle 27 con sentido cardinal oeste a este, de modo que el conductor del automotor proveniente de la calle 26 con orientación norte a sur, debió cederle el paso. Ello, conforme lo establece el texto alojado en el art. 41 de la ley 24.449, al que nuestra provincia y el municipio local adhirieron por intermedio de la ley n° 1.713 y la ordenanza municipal n°14/98, respectivamente.
En consonancia con ese marco legal, diré que al observar en el cruce de arterias la presencia de P. que avanzaba desde su derecha, en lugar de “pensar” que el motociclista “iba a frenar” (fs. 132/132 vta., 1ra.) o de conjeturar acerca de la posible conducta o maniobra que en la intersección habría de adoptar el actor, lo que debió hacer M. era detener prontamente su vehículo y cederle el paso.
En relación al tema y con su particular agudeza, el recordado Dr. H.C.R. ha expresado que "... Las...

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