Sentencia Nº 6392/18 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2019

Fecha de Resolución: 1 de Enero de 2019
 
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En la ciudad de G.P., provincia de La Pampa, a los veintiséis días del mes de julio del año dos mil diecinueve, se reúne en ACUERDO la SALA B de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, L. y de Minería de la Segunda Circunscripción Judicial para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados "GENARO, P.D. C/ AGROFUM S.A. S/ SUMARÍSIMO" (expte. Nº 6392/18 r.C.A.), venidos del Juzgado de Primera Instancia en lo L. N° 1 de esta Circunscripción
El Dr. A.P.B., sorteado para emitir el primer voto, dijo
I.A.: a) P.D.G. comenzó a trabajar el día 02/11/2006 en la fábrica que la firma A.S. posee en la Zona Franca de la ciudad de G.P., La Pampa. En la planta se produce una pastilla fumígena que se utiliza para la fumigación y conservación de productos alimenticios. G. se desempeñó como "Encargado de Primera" de la planta, dedicándose a tareas propias de producción y mantenimiento. Su superior inmediato y jerárquico dentro de la planta en todo lo que hace a tareas de producción y mantenimiento era el Sr. J.J., que no vivía en la ciudad de G.P., adonde viajaba cada tanto para verificar el estado de funcionamiento de la planta
b) El día 03/06/2015 G. recibió una carta documento por la cual la patronal le comunicó el despido en razón de que el día 02/06/2015 le había faltado el respeto frente a todos los empleados de la fábrica al Sr. J.J.. En virtud de ello y atendiendo sanciones e incumplimientos anteriores lo procedió a despedir con causa. G. rechazó la causal de despido y sostuvo que en verdad se lo despidió por la actividad sindical que de hecho ejerció en fábrica (no era delegado gremial), logrando que intervenga el Sindicato Empleados Centro de Comercio, todo para conseguir mejorar las condiciones de trabajo en lo atinente a cuestiones de salubridad, higiene y seguridad laboral. La empresa negó la existencia de despido discriminatorio y mantuvo el despido con causa
c) En base a los antecedentes referidos P.D.G., aduciendo la existencia de un despido discriminatorio por haber ejercido actividad sindical en la planta, con fundamento en lo dispuesto por el art. 1° de la ley 23.592 promovió juicio sumarísimo contra A.S., solicitando se declare la nulidad del despido y se proceda a su inmediata reinstalación en su puesto de trabajo. Además pidió que le abonen los haberes que le dejaron de pagar a partir del despido nulo y hasta la fecha de la reinstalación, más una indemnización en concepto de daño moral. En forma subsidiaria, y para el supuesto en que se entendiere que no existió despido discriminatorio, solicitó se le abone la indemnización por despido sin causa, afirmando que no existió justa causa para ser despedido (indemnización por antigüedad, preaviso, SAC s/ preaviso, integración mes de despido, y multa art. 2° de la ley 23.525) (ver demanda fs. 97/114)
A.S. solicitó el rechazo de la pretensión. Negó que haya existido despido discriminatorio, afirmando que existió justa causa para despedirlo (ver contestación de demanda a fs. 246/261)


d) La sentencia de fs. 527/545 admitió la demanda. Afirmó que las causales de despido no se acreditaron. Entendiendo que se trató de un despido discriminatorio por haber desempeñado el actor actividad sindical, declaró la nulidad del despido y condenó a A.S. a reinstalar en su puesto de trabajo a P.D.G. dentro del plazo diez días de notificada la sentencia. Además condenó a pagar los haberes caídos devengados desde el acto nulo hasta la fecha de la reinstalación, disponiendo que el perito contador actuante en autos calcule dichos haberes devengados teniendo en cuenta la categoría laboral de "Encargado" del CCT 130/75, "aplicando sobre cada haber mensual devengado y hasta la fecha de la sentencia la tasa de interés activa del Banco de La Pampa". En concepto de daño moral condenó a pagar la suma de $ 50.000,00, monto estimado a la fecha de la sentencia (26/7/2016).


La jueza de grado dispuso que si la reinstalación no fuere posible por cualquier causa y/o "...por decisión simple y llana de la patronal ... de no reincorporar al trabajador, voy a disponer una reparación subsidiaria" (sic fs. 543 vta.). En tal sentido dispuso como condena que la demandada debía abonar al trabajador la indemnización prevista en los arts. 245 (ind. por antigüedad) y 232 (ind. sustitutiva preaviso) LCT, más una indemnización especial con fundamento en la discriminación incurrida equivalente a la establecida por el art. 182 de la LCT, esto es, un año de remuneraciones. Dispuso que el perito contador actuante en autos calcule dicha indemnización con más la suma adicional referida aplicando la tasa de interés activa del Banco de La Pampa. Con costas a la accionada.
El perito contador presentó la planilla a fs. 558/559.
Apeló el actor (fs. 550), expresando agravios a fs. 563/566, los que fueron contestados por la accionada a fs. 574/578.
Apeló la demandada (fs. 554), expresando agravios a fs. 583/592, los que fueron contestados por el actor a fs. 594/603.
II. Los recursos:
Los agravios de la parte demandada son los siguientes: Primer agravio: La empleadora considera que se califica de manera errónea al despido como discriminatorio cuando no pudo probarse ningún hecho que resulte idóneo para inducir la existencia de discriminación. Según su posición el despido no se produjo por una persecución al actor sino por inconductas del mismo que impidieron la continuidad del vínculo. Indica que no existió una representación sindical por parte de G. de sus compañeros de trabajo ya que el gremio en todo momento actuó en representación de todos los empleados. Por otra parte, señala que está reconocido que el actor era el encargado de la planta de G.P. y en el ejercicio de su actividad laboral, además del control del correcto funcionamiento de la planta, era la persona que recibía las inquietudes de los demás empleados para transmitirlas a los superiores, es decir que el reclamo de readecuaciones edilicias no puede configurarse como un reclamo sindical sino como el cumplimiento de su labor habitual. Segundo agravio: La demandada se agravia porque, según su posición, sostuvo y probó la existencia de una justa causal de despido (falta de respeto a un superior) y la misma no fue considerada como tal por la Sentenciante. Tercer agravio: La recurrente manifiesta que, a pesar de no ser planteado oportunamente por el actor, la Sentenciante se aparta de la tasa mix que tiene jurisprudencialmente fijada este Tribunal de alzada y condena al pago de la tasa activa del Banco de la Pampa.
Los agravios de la parte actora son los siguientes: Primer agravio: G. manifiesta que la Sentencia reconoce la existencia de un despido discriminatorio y ordena la reinstalación del empleado en su puesto de trabajo, el pago de los salarios devengados hasta la reinstalación y el pago de daño moral. Asimismo se prevé que, en caso de no producirse la reinstalación, se le abone la indemnización prevista por los art. 245 y 232 LCT y una equivalente a la del art. 182 LCT, además del daño moral; no obstante lo cual, a criterio del apelante se hace una errónea interpretación de los efectos de la nulidad ya que al haberse calificado de nulo el despido, la relación laboral continúa vigente y sólo la decisión de incumplir con la orden judicial puede dar por finalizada la misma, debiendo declararse rescindido el vínculo laboral a los diez días de notificada la Sentencia por incumplimiento de la orden judicial. Segundo agravio: Éste es consecuencia del anterior ya que en la Sentencia nada dice del pago de los salarios devengados desde el momento del despido hasta el incumplimiento de la orden de reinstalación, debiendo condenarse a la demandada al pago de los mismos en tanto y en cuanto el vínculo laboral continuó vigente durante todo el tiempo. Tercer agravio: En la Sentencia de Primera Instancia la Jueza omite pronunciarse sobre el rubro SAC s/Preaviso e Integración del mes de despido. Cuarto agravio: Se agravia el actor porque la Sentencia nada dice en relación a la procedencia, o no, de la sanción contemplada en el art. 2 de la ley 25.323 que fuera oportunamente reclamada. Quinto agravio: El recurrente dice que en la Sentencia apelada, y en la planilla practicada por el perito contador, no se ha incluido en el cálculo de los haberes devengados a favor del trabajador el bono por productividad que fuera acordado en mayo de 2.015.
Ambos recursos y sus respectivos agravios serán tratados en conjunto en la medida que se lo estime pertinente.
Como el actor fundó su demanda en el art. 1° de la ley 23.592, entiendo conveniente referirme en primer término a la postura que adoptó la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre la aplicación de dicha normativa a las relaciones reguladas por la Ley de Contrato de Trabajo y sobre todo, lo afirmado sobre la apreciación y carga de la prueba, ello en virtud de la dificultad que por lo general tiene un trabajador para demostrar que en realidad fue despedido (aún en casos de despido sin causa) en virtud de un acto discriminatorio.
Luego de ello procederé a analizar los hechos acreditados en el proceso.


III. La Ley 23.592, de agosto de 1988, denominada "ley antidiscriminatoria", establece en su artículo 1° que "Quien arbitrariamente, impida, obstruya, restrinja o de algún modo menoscabe el pleno ejercicio sobre bases igualitarias de los derechos y garantías fundamentales reconocidos por la Constitución Nacional, será obligado, a pedido del damnificado, a dejar sin efecto el acto discriminatorio o cesar en su realización y a reparar el daño moral y material ocasionados. A los efectos de este artículo se considerarán particularmente los actos u omisiones discriminatorias determinados por motivos tales como raza, religión, opinión política o gremial".


Ante un despido en el cual el empleador invoca justa causa, y posteriormente detectado en proceso judicial que en realidad el mismo se produjo porque el trabajador ejerció de hecho -sin ser delegado gremial- actividad...

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