Sentencia Nº 6235/18 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2018

Fecha de Resolución: 5 de Noviembre de 2018
 
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En la ciudad de General Pico, provincia de La Pampa, a los cinco días del mes de noviembre del año dos mil dieciocho, se reúne en ACUERDO la SALA B de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, L. y de Minería de la Segunda Circunscripción Judicial para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados "BARRIENTOS, D.M.C.V., C. y otro S/ ORDINARIO" (expte. Nº 6235/18 r.C.A.), venidos del Juzgado Civil de Primera Instancia N° 3 de esta Circunscripción
El Dr. R.M.I., sorteado para emitir el primer voto, dijo
ANTECEDENTES: A fs. 172/177 se presenta la Sra. D.M.B., mediante apoderado, a iniciar proceso de daños y perjuicios contra C.D.V., citando en garantía a "Cooperación Mutual Patronal S.M.S.G.", por la suma de $ 2.419.775,40 con más intereses y costas
Dice que el día 12/03/14 sufrió un accidente de tránsito cuando fue embestida por el demandado en la intersección de las calles 10 y 7 de esta ciudad. Explica que ella circulaba por la calle 10 de Norte a Sur y el demandado lo hacía en sentido contrario y al llegar a la bocacalle intenta doblar a su izquierda de manera muy anticipada invadiendo el carril de circulación contrario y en ese momento la embiste en el lateral izquierdo de la motocicleta. Achaca la responsabilidad del evento dañoso a V
La actora reclama $ 2.179.775,40 por incapacidad sobreviniente por aplicación de la denominada fórmula "M., utilizando como parámetros de cálculo un 35% de incapacidad, un ingreso mensual de $ 7.223,65, una vida útil de 75 años y una tasa de interés del 4% anual. Asimismo reclama $ 120.000,00 por daño moral, $ 100.000,00 por daño estético y $ 20.000,00 en concepto de gastos
A fs. 191/198 se presenta "Cooperación Mutual Patronal S.M.S.G.", mediante apoderado, y contesta la demanda. Comienza negando los hechos relatados por la actora y luego indica que el accidente se produce únicamente por la conducta de la víctima ya que el Sr. V., al momento del siniestro, estaba detenido en la intersección de las calles 10 y 7 y es embestido por la Sra. BARRIENTOS, quien avanzaba a exceso de velocidad, sin registro de conducir, sin seguro y sin luces reglamentarias
Impugna todos los rubros reclamados por la actora. Específicamente en relación a la incapacidad física sobreviniente, además de negar la procedencia de los parámetros indicados en la demanda, dice que la incapacidad denunciada no se debe al siniestro sino a razones congénitas crónicas, agravadas por transgresiones alimentarias, alcohólicas y al consumo de marihuana. En referencia los restantes rubros expresa que rechaza la procedencia de los mismos.
A fs. 205/212 el demandado, C.D.V. contesta la demanda en los mismos términos que la compañía de seguros.
Luego de tramitado el proceso se dicta Sentencia de Primera Instancia, a fs. 529/540, en la cual se hace lugar -parcialmente- a la demanda, condenando al demandado (con la extensión a la citada en garantía) al pago de $ 690.000,00 con más intereses y costas. Asimismo se imponen las costas por el monto rechazado a la actora.
Para resolver del modo que lo hace, la Jueza de grado da por cierto que el accidente se produce cuando el Sr. V. intenta realizar una maniobra de giro a su izquierda, invadiendo de forma angular el carril de circulación opuesto, interponiéndose en la línea de desplazamiento de la motocicleta conducida por BARRIENTOS quien termina embistiendo al demandado. A partir de la mecánica indicada, le asigna el 100% de responsabilidad a V..
Con relación a los montos reclamados, la Sentenciante otorgó $ 500.000,00 por incapacidad sobreviniente, $ 180.000,00 por daño moral y estético y $ 10.000,00 en concepto de gastos. Impuso las costas sobre la condena a la demandada y citada en garantía y sobre el monto rechazado a la parte actora.
RECURSOS: La Sentencia de Primera Instancia fue apelada por el demandado y la citada en garantía en primer lugar, y luego por la actora.
Recurso de los demandados: Primer Agravio: Consideran desacertada la apreciación de las pruebas realizada por la Magistrada, que la lleva a determinar una mecánica del accidente que no es tal y también entienden que no es procedente la atribución de responsabilidad en un 100% al demandado.
El recurrente se funda en lo que indica el informe pericial de la división criminalística de la policía de la provincia de La Pampa para decir que se carecen de elementos para establecer la mecánica del hecho y que los móviles y sus conductores habían sido movidos del lugar. Además discute la credibilidad de los testigos y critica la actuación instructiva del legajo penal que no habría producido un informe de alcoholemia y toxicología.
Si bien es cierto que la pericia presentada en sede penal dice que no puede determinar las velocidades, la posible zona de impacto y la calidad de embistente y embestido de los involucrados en el hecho, no es cierto que indique que ambos vehículos se movieron del lugar del hecho. Lo que puede considerarse probado es que la motocicleta del demandado fue movida, pero no hay pruebas de que se haya corrido a la motocicleta DAX de la actora.
En mi opinión, los testigos ESTRADA y AMIONE, más allá de conocer a la Sra. BARRIENTOS, son creíbles en sus declaraciones y hay elementos objetivos que los ubican en el lugar de los hechos (fotografías tomadas inmediatamente luego del accidente), cosa que no es habitual en este tipo de eventos. Como casi nunca, en este proceso tenemos constancias de que los testigos realmente estaban en el lugar y el hecho de que sean vecinos de la actora no puede desmercer sus declaraciones si no existen elementos ciertos que los contradigan.
Por último, considero que la pericia accidentológica agregada al expediente civil, con las limitaciones del caso, es útil para la resolución del litigio. El demandado ha reconocido que circulaba por la calle 10 y pretendía doblar a su izquierda a los efectos de tomar por la calle 7, los testigos indican que efectivamente el Sr. V. al intentar el giro a la izquierda ingresa en el carril de circulación de la actora y allí se produce el choque. La pericia confirma esta circunstancia.
No hay absolutamente ninguna prueba que avale la versión del demandado y por el contrario sí existen elementos que permiten determinar que fue el Sr. V. quien invadió el carril de circulación de la actora, al intentar doblar a la izquierda, tal como lo refiere la Sentenciante.
En lo que se refiere a la responsabilidad en el accidente de tránsito, en la resolución impugnada se indica que: "debe concluirse que el conductor de la motocicleta Brava Aquila 200cc. o bien giró a la izquierda sin haber visto la presencia de la motocicleta que provenía en sentido contrario, o en todo caso, lo advirtió pero igualmente dobló efectuando un erróneo cálculo de manejo. Lo cierto es que, en cualquier caso, su imprudencia es manifiesta y en nada cambia que la actora haya sido la embistente, pues ha sido el demandado quien se interpuso en su camino de una forma tal, que impidió a la actora evitar la colisión. ... Así pues, V. ha violado una trascendente disposición legal que recepta la Ley Nacional de Tránsito nº 24.449, pues en la emergencia omitió circular con cuidado y prevención, conservando en todo momento el dominio efectivo de su motocicleta, teniendo en cuenta las características de la arteria -doble mano- por la que transitaba y demás circunstancias del tránsito (art. 39 inc. "b"). Repárse que se encontraba circulando en horario de alto tránsito (20 hs.), que lo obligaba a conducirse con máximo cuidado y prudencia. Es de destacar que la pericia accidentológica revela que la velocidad de ambas motocicletas no era elevada, por lo cual puede concluirse que la actora no se dirigía a la elevada velocidad que declara el demandado (fs. 207 último renglón y declaración de fs. 338, respuesta 11), no advirtiéndose elementos probatorios que permitan endilgar a la Sra. B. algún grado de responsabilidad en el accidente motivo de la litis. En consecuencia, ha sido el accionado el exclusivo culpable del siniestro que nos ocupa, al conducirse de forma imprudente y no extremar las precauciones necesarias que la situación requería.".
Frente al análisis realizado por la Sentenciante, el recurrente se limita a decir que las prioridades normadas por la ley 24.449 no significan nada "in abstracto" sino que deben evaluarse con las circunstancias imperantes en el momento del siniestro, sin que se haya acreditado circunstancia alguna a la cual se pueda hacer referencia, y que la actora no podía andar ajena a las naturales contingencias de la circulación vehicular y que si hubiera circulado a velocidad reducida -cosa que quedó probada en autos- podía evitar cualquier maniobra desacertada.
En el caso, frente a las razones puntuales brindadas por la Jueza de grado para fundar la responsabilidad del demandado, no se observa que exista una crítica concreta y razonada por parte del recurrente que conmueva la decisión tomada en Primera Instancia.
"Por expresión de agravios, dice A., 'se entiende el escrito en el cual el apelante examina los fundamentos de la sentencia y concreta los errores que a su juicio ella contiene, de los cuales derivan los agravios de que reclama' (...) La jurisprudencia ha señalado que la crítica concreta y razonada del pronunciamiento en recurso que debe contener el memorial de agravios, ha de consistir en la indicación, punto por punto, de los pretendidos errores, omisiones y demás deficiencias que se le atribuyen; en ausencia de fundamentos especiales referidos a las consideraciones determinantes de la sentencia adversa a las aspiraciones del recurrente no hay agravios que atender en la alzada (...) La crítica concreta y razonada que debe contener el memorial de agravios debe consistir en la indicación, pormenorizada, de los pretendidos errores, omisiones y demás deficiencias que se le atribuyen a la sentencia, mediante el desarrollo analítico de las cuestiones en debate, con los argumentos jurídicos y fácticos...

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