Sentencia Nº 60 de Secretaría Penal STJ N2, 03-06-2013

Fecha de Resolución: 3 de Junio de 2013
 
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PROVINCIA: RÍO NEGRO
LOCALIDAD: VIEDMA
FUERO: PENAL
EXPTE.Nº: 26373/13 STJ
SENTENCIA Nº: 60
PROCESADO: B.R.H.
DELITO: DEFRAUDACIÓN POR MUTILACIÓN DE PROCESO, EXPEDIENTE, DOCUMENTO U OTRO PAPEL IMPORTANTE EN CONCURSO IDEAL CON FALSIFICACIÓN POR SUPRESIÓN O DESTRUCCIÓN
OBJETO: RECURSO DE QUEJA
VOCES:
FECHA: 03/06/13
FIRMANTES: BAROTTO (NO FIRMA POR COMISIÓN DE SERVICIOS) MANSILLA ROUMEC (SUBROGANTE)
///MA, de junio de 2013.
VISTO: Las presentes actuaciones caratuladas: “BERDINI, H.R. s/Queja en: \'BERDINI, H.R.s.ón\'” (Expte.Nº 26373/13 STJ), puestas a despacho para resolver, y
CONSIDERANDO:

Que la deliberación previa a la resolución (cf. Res.Nº 315/13 Presidencia STJ) ha concluido con el acuerdo de los señores Jueces que se transcribe a continuación.
El señor J. doctor S.M.B. dijo:

1.- Antecedentes de la causa:

1.1.- Mediante Sentencia Nº 98, del 19 de diciembre de 2012, la Sala B de la Cámara en lo C. de Viedma resolvió condenar a R.H.B. como autor penalmente responsable del delito de defraudación por mutilación de proceso, expediente, documento u otro papel importante en concurso ideal con falsificación por supresión o destrucción (arts. 173 inc. 8º en función del 172, 294 y 54, todos del C., y le impuso la pena de tres años de prisión en suspenso, además de la obligación de fijar domicilio y presentarse mensualmente ante el Patronato de Presos y Liberados por el término de la condena (art. 27 bis inc. 1º C., con costas.

1.2.- Contra esa decisión interpuso recurso de casación el defensor particular de B., doctor M.M., remedio que fue denegado por la Cámara, lo que motiva la presentación de esta queja.

2.- Fundamentos de la inadmisibilidad:

Al declarar la inadmisibilidad del recurso de casación
///2.- presentado por la defensa, el a quo entendió que en tal remedio solo se trasuntaban divergencias con la valoración de las pruebas, a la vez que consideró que la sentencia atacada no carecía de motivación congruente, sino que esta resultaba diferente de la pretendida por la defensa.

Señaló que de la lectura de tal decisión surgía que la valoración de la prueba se había fundado suficientemente y acorde a derecho, a doctrina y a jurisprudencia, principalmente la testimonial y pericial, de cuyo mérito se desprende que existían suficientes elementos de convicción para sostener una sentencia condenatoria de certeza apodíctica, más allá de la disconformidad de la parte.

Por último, entendió que resultaban inconsistentes los argumentos casatorios de la defensa que alegaba que el imputado no había cometido el delito por el que fue condenado-, los cuales no constituían una real crítica a la sentencia dictada.

3.- Argumentos de la queja y del recurso de casación:-
La defensa señala que había cumplimentado los requisitos formales de admisibilidad, por lo que el recurso de casación debió concederse ante este Superior Tribunal.

Refiere que había recurrido en casación por tratarse de una sentencia definitiva y por considerar que existe una clara violación de la ley (art. 18 C.Nac.), una absurda valoración de la prueba y una marcada violación a su contundencia conviccional -duda razonable-. Estima que se ha incurrido en arbitrariedad y graves desvíos lógicos, por la absurda interpretación de los hechos de la causa y el
///3.- derecho aplicable, por lo que la fundamentación de la decisión resultaba solo aparente.

Agrega que, al desestimarse el recurso, se violó lisa y llanamente el debido proceso legal y la defensa en juicio, en tanto se ha impedido la doble instancia o doble conforme, principio de raigambre constitucional, con cita de jurisprudencia al respecto.

Luego reitera en la queja los agravios casatorios, con el fin de demostrar su admisibilidad.

Así, refiere en primer término que se condenó a su asistido sin elementos cargosos suficientes. En tal sentido, reseña los antecedentes de la causa y recuerda que B. fue inicialmente sobreseído y luego fue la Cámara C.
Sala A- la que revocó lo resuelto y mandó continuar la investigación, “ordenando” ciertas medidas probatorias que luego fueron producidas, por lo que entiende que tal proceder resulta nulo de nulidad absoluta, puesto que la Cámara se arrogó facultades que no le eran propias.

Añade que posteriormente se dictó el procesamiento de B., sin que se hubieran agregado elementos que permitieran tener por acreditado el hecho endilgado.

Cuestiona seguidamente la prueba valorada por el juzgador (el testimonio del único testigo, el de la víctima incorporado por lectura, las llamadas entre denunciante e imputado y los peritajes producidos), la que a su entender no alcanza para constituir el grado de certeza necesario para condenar.

En cuanto al testimonio del denunciante, cuestiona su validez por ser testigo único, a lo que agrega que la
///4.- jurisprudencia de este Cuerpo invocada por la Cámara no sería aplicable, en un supuesto por no tratarse de un hecho de contenido sexual y en todos ellos por aludir a la existencia de otras pruebas o indicios que deben respaldar el testimonio único.

Alega que en este caso no existen indicios graves, precisos y concordantes vinculados con esa prueba que le den contundencia, además de recordar que se exige certeza para condenar.

Respecto del testimonio de la víctima brindado en la instrucción e incorporado por lectura por haber fallecido antes del debate, sostiene que solo hace referencia a la existencia de una relación jurídica y comercial entre dicho testigo y el imputado, pero no acredita el hecho denunciado ni su autor.

Con respecto a las llamadas entre denunciante e imputado, además de reiterar que se trata de una prueba producida de oficio, señala que “el número telefónico que se atribuye como de propiedad de BERDINI, esto es 2920604104, no solo que no pertenece a mi pupilo, sino que no se encuentra ello acreditado en autos” (fs. 45 y vta.), a lo que luego añade que, aun en la hipótesis de que ese extremo resultara veraz, solo probaría una conversación telefónica, no la mutilación de elementos cartulares.

En relación con las periciales caligráficas producidas, que según la defensa también se realizaron por indicación de los jueces del recurso de apelación, alega que tampoco acreditan que B. haya destruido los pagarés, sino solamente que los suscribió.

///5.
Cuestiona la valoración efectuada por la Cámara respecto de los trozos de los pagarés hallados en el estudio del abogado denunciante, e incluso ensaya una hipótesis: afirma que el imputado pudo haber efectuado una cancelación anticipada de todos los pagarés y por ello proceder a romperlos. Sostiene que nada hace presumir que ello no pudiera haber ocurrido.

Por otra parte, la defensa aduce que la deuda original se encontraba prescripta, habiéndose tornado una obligación natural y como tal inexigible judicialmente, y que la suscripción de la nueva documentación no equivalía a la novación de tal obligación, por lo que entiende que no existía perjuicio patrimonial alguno y ello, a su vez, habría tornado de imposible concreción la defraudación.

Afirma que se viola la...

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