Sentencia Nº 6 de Tribunal Superior de Justicia, Sala Civil y Comercial, 14-02-2017

Fecha de Resolución:14 de Febrero de 2017
Emisor:Sala Civil y Comercial
 
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SENTENCIA NÚMERO: SEIS.-
En la ciudad de Córdoba, a los CATORCE días del mes de FEBRERO de dos mil diecisiete, siendo las ONCE Y QUINCE hs., se reúnen en audiencia pública, los Sres. Vocales de la Sala Civil y Comercial del Tribunal Superior de Justicia, Dres. María Marta Cáceres de Bollati, Carlos Francisco García Allocco y Domingo Juan Sesin, a fin de dictar sentencia en los autos caratulados: “SOCIEDAD DE SAN VICENTE DE PAUL DE LA REPUBLICA ARGENTINA C\/ INSTITUTO DEL BUEN PASTOR ORDINARIO RECURSO DE CASACION EXPTE. N° 496129”, procediendo en primer lugar a fijar las siguientes cuestiones a resolver:
PRIMERA CUESTIÓN: ¿Es procedente el recurso de casación?---------
SEGUNDA CUESTIÓN: ¿Qué pronunciamiento corresponde?------------
Conforme al sorteo que en este acto se realiza, los Señores Vocales votan en el siguiente orden: Dres. María Marta Cáceres de Bollati, Carlos Francisco García Allocco y Domingo Juan Sesín.--------------------------------------
A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA LA SEÑORA VOCAL DOCTORA MARIA MARTA CACERES DE BOLLATI, DIJO:
I.- El Dr. Rafael Nicolás Harrington, por la parte actora, y los Dres. Mario Ignacio Martínez Crespo y Dionisio Cendoya en representación de la parte demandada, articulan sendos recursos de casación en autos: “SOCIEDAD DE SAN VICENTE DE PAUL DE LA REPUBLICA ARGENTINA C\/ INSTITUTO DEL BUEN PASTOR ORDINARIO- RECURSO DE CASACIÓN” (Expte. N° 496129), contra la Sentencia Número diecinueve dictada por la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Contencioso Administrativo de Primera Nominación de la ciudad de Río Cuarto, con fecha veintiuno de abril de dos mil catorce (y su aclaratorio, Auto N° 136 del 4\/06\/14), con fundamento en la causal prevista por el inc. 1º del art. 383, C. de P.C.
En Sede de Grado se corrieron los traslados de ley, evacuándolo los Dres. Mario Ignacio Martínez Crespo y Dionisio Cendoya en representación de la demandada (fs. 1375\/1387) y el Dr. Rafael Nicolás Harrington en nombre y representación de la actora (fs. 1371\/1373).
Con fecha veinte de marzo de dos mil quince, la Cámara a quo dicta el Auto Interlocutorio número setenta, mediante el cual concede las impugnaciones extraordinarias planteadas. (fs. 1395\/1396).
Radicados los presentes en esta Sede, dictado y firme el decreto de autos (fs. 1402), quedan los recursos en condiciones de ser resueltos.
II. Cabe compendiar los escritos de casación en lo que atañe al asunto que se trae a conocimiento.
A.- Recurso de casación de la parte actora (fs. 1321\/1368).
Al amparo de la causal formal la recurrente se agravia del acogimiento de la excepción de prescripción sosteniendo en prieta síntesis- que lo decidido en la resolución en crisis:
1. Infringe el principio de razón suficiente al omitirse considerar argumentos dirimentes respecto del Reglamento 1900, en especial su art. 15, aducidos por su parte en la expresión de agravios, sin perjuicio de incurrirse también en error de percepción en la consulta de antecedentes de autos.
Recuerda que dicho dispositivo rige la relación entre el Estado Provincial y la Congregación del Buen Pastor a fin de funcionamiento de las casas correccionales y asilos donde, por un lado, se dispuso “La Congregación del Buen Pastor acepta del Excmo. Gobierno de la Provincia, el cuidado de la Cárcel Correccional de mujeres y de las menores de edad que fuesen remitidas por los Jueces, defensores de menores y la Policía.” (art. 1), y por el otro, que “Mientras la Congregación del Buen Pastor exista en Córdoba, no podrá negarse en ningún caso a prestar en su propio edificio: alojamiento, cuidados y educación a las penadas, procesadas y detenidas que fueran remitidas, en la forma que se establece en el presente reglamento” (art. 15).
Afirma que si bien al tiempo de expresar agravios su parte sostuvo la importancia del referido reglamento, ya que según entiende- establece la subsistencia y continuidad del destino del inmueble donado mientras la Congregación del Buen Pastor exista en la Provincia de Córdoba más allá del dictado del Decreto 2072\/82, la Cámara no trató ninguno de los agravios llevados a la Alzada.
Entiende que a pesar del Decreto 2072\/82 igualmente y en virtud del Reglamento 1900 que no ha sido derogado- el inmueble continuaba afectado y destinado a casa de corrección de mujeres y menores, justamente por la donación efectuada en 1912, donde se impuso como condición que el inmueble se destine a Cárcel Correccional de mujeres y asilo de mujeres menores.
En suma, entiende que la Cámara no explica las razones de por qué la vigencia del reglamento y en especial su art. 15, no obstan a la consideración del Decreto 2072\/82 como dies a quo.
Por otra parte, aduce que existe error en la percepción de las constancias de autos puesto que contrariamente a lo afirmado por la a quo- su parte negó que el inmueble donado haya dejado de ser destinado en 1982 a Cárcel Correccional de mujeres y asilo de mujeres menores, y que la condición no cesó con el dictado del Decreto 2072\/82.
2. Transgrede el principio lógico de no contradicción al considerar, por un lado, que el inmueble donado es desafectado de su destino de Cárcel correccional de mujeres y asilo de menores mujeres por Decreto 2072\/82 y, por el otro, entender que el inmueble donado continuaba afectado a ese destino al reconocer la vigencia del Reglamento de 1900, en especial su art. 15.
Aduce que el vicio se verifica cuando la Cámara sostiene que la desafectación que produce el Decreto 2072\/82 no alcanza a las disposiciones más amplias del Reglamento de 1900, en especial al art. 15.
Ello así, reitera, ya que por su intermedio el inmueble donado bajo la modalidad de ser destinado a Cárcel de mujeres, al ser propio de la Congregación, continuaba afectado a dicho Reglamento de 1900 y al destino que el mismo regula.
Agrega que el Decreto 2072\/82 no se refiere a la actividad de desafectar, menos aún que tal desafectación se refiera a inmueble alguno, que ni siquiera está indicado. Aduce que existe una argumentación ambigua al aludir a “Buen Pastor Río Cuarto” puesto que tal denominación puede referirse a la “Congregación o Instituto del Buen Pastor” o a la “Unidad N° 8- Buen Pastor Río Cuarto” o a cualquier otro ente que se denomine “Buen Pastor” y que esté en la ciudad de Río Cuarto.
Por ello arguye que lo decidido carece de razón suficiente al no explicar las razones por las cuales considera que existe una desafectación tal como lo determina.
3. Vulnera el principio lógico de no contradicción y tercero excluido al determinar como premisa que el objeto de la modalidad acordada en el contrato de donación refiere al “cambio de destino” impuesto al inmueble donado, y seguidamente, desarrollar el razonamiento motivacional considerando que tal objeto en realidad es la “prestación obligacional” de recibir, alojar o cuidar mujeres internas.
Encuentra claro que: “sea ´condición´ o ´cargo´, la modalidad impuesta en el contrato de donación, en todos los casos su objeto se refiere al cambio de destino del inmueble; en el primer caso, ´condición´, como hecho futuro e incierto; en el segundo, ´cargo´, como conducta violatoria de la obligación asumida de no mutar el destino impuesto” (fs. 1336).
Afirma a partir de transcripciones parciales de la sentencia de primera y segunda instancia- que la a quo no explicita cuál es el cargo que se considera incumplido, ni por qué resulta imposible su cumplimiento.
Señala que la Cámara asimila indebidamente contrariando el principio de no contradicción y razón suficiente- el destino “Cárcel correccional de mujeres y Asilo de mujeres menores” (condición o modalidad dispuesta en el contrato de donación) con la recepción “de mujeres y de las menores de edad que fueran remitidas por los jueces, defensores de menores y la Policía” (cargo o conducta que debe observar la donataria dispuesto en el reglamento de 1900).
En otros términos, entiende que, por un lado, el razonamiento sentencial sostiene que el objeto de la modalidad es el cambio de destino del inmueble donado y, por el otro, que el objeto de la modalidad consiste en recibir y alojar mujeres, mayores o menores, presas o procesadas, para su cuidado y educación.
Afirma, en definitiva, que la modalidad impuesta en el contrato de donación no refiere en absoluto a obligación alguna de recibir o no mujeres procesadas, penadas o menores, sino exclusivamente al destino del inmueble.
Arguye que entre el destino de cárcel de mujeres impuesto al inmueble en la escritura de donación y la obligación de alojar, cuidar y educar presas e internas asumida por la donataria mediante Reglamento de 1900 existe una relación de antecedente y consecuente que no es recíproca.
Se reciben y cuidan internas porque es un inmueble destinado a cárcel y asilo, pero según su visión- ello no significa que no recibir mujeres para su alojamiento y cuidado implique que el inmueble no ostente el destino de cárcel y asilo.
En base a ello denuncia que la Cámara ha incurrido en una falacia de afirmación del consecuente, al entender que porque no se recibieron internas a partir de 1982 el inmueble dejó de ser destinado a cárcel y asilo con el dictado del Decreto 2072\/82, que suprime una unidad penitenciaria.
Es decir, postula que el consecuente (cambio de destino del inmueble) no se deriva necesariamente del antecedente (no se recibieron internas para su alojamiento y cuidado por supresión de unidad penitenciaria), configurándose de este modo el vicio denunciado.
Agrega que el no recibir mujeres para su alojamiento y cuidado puede deberse a múltiples causas (entre ellas, ser una sociedad de tipo holandesa, donde no existirían presas para alojar o, haber alcanzado un desarrollo social suficiente donde no existan mujeres menores para ayudar), pero no por ello el inmueble deja de ser destinado a Cárcel y Asilo, máxime cuando el Reglamento de 1900 dispone tal...

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