Sentecia definitiva Nº 59 de Secretaría Penal STJ N2, 03-06-2013

Fecha de Resolución: 3 de Junio de 2013
Emisor:Secretaría Penal STJ nº2
 
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PROVINCIA: RÍO NEGRO
LOCALIDAD: VIEDMA
FUERO: PENAL
EXPTE.Nº: 26234/12 STJ
SENTENCIA Nº: 59
PROCESADO: C.W.L.R.
DELITO: LESIONES LEVES ABUSO SEXUAL CON ACCESO CARNAL EN FORMA REITERADA DE UNA MENOR DE 13 AÑOS, AGRAVADO POR SER COMETIDO CONTRA UNA MENOR DE 18 AÑOS Y APROVECHANDO LA SITUACIÓN DE CONVIVENCIA PREEXISTENTE
OBJETO: RECURSO DE QUEJA
VOCES:
FECHA: 03/06/13
FIRMANTES: MANSILLA BAROTTO (NO FIRMA POR COMISIÓN DE SERVICIOS)
///MA, de junio de 2013.
VISTO: Las presentes actuaciones caratuladas: “L., S.L. s/Queja en: \'C., W.D. y L., R.M. s/Abuso sexual y lesiones\'” (Expte.Nº 26234/12 STJ), puestas a despacho para resolver, y
CONSIDERANDO:

Que la deliberación previa a la resolución (cf. Res.Nº 315/13 Presidencia STJ) ha concluido con el acuerdo de los señores Jueces que se transcribe a continuación.
El señor J. doctor E.J.M. dijo:

1.- Antecedentes de la causa:

1.1.- Mediante Sentencia Nº 71, del 28 de septiembre de 2012, la Cámara Segunda en lo Criminal de Cipolletti resolvió absolver a W.D.C., por haber operado la prescripción, del delito de lesiones leves (arts. 67 cuartto párrafo y 89 C.P.) y lo condenó a la pena de diez años de prisión, accesorias legales y costas, por encontrarlo autor penal y materialmente responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal en forma reiterada de una menor de 13 años, agravado por ser cometido contra una menor de 18 años y aprovechando la situación de convivencia preexistente (arts. 45, 119 tercer y cuarto párrafo inc. f C.P. y 498 C.P.P.). En cuanto a su concubina, R.M.L., madre de la niña víctima, la absolvió por la prescripción del delito de lesiones leves calificadas por el vínculo (arts. 67 cuarto párrafo y 89 en función del 92 C.P., 498 y 499 C.P.P.).

1.2.- Contra tal decisión, interpusieron sendos recursos de casación la parte querellante señora S.
///2.- L.L., en representación de su sobrina menor de edad C.E.R.L., con el patrocinio letrado de la Dra. P.E.-, la F.ía de Cámara y, a favor de C., el señor Defensor Oficial doctor J.P.P., quien comenzó a asistirlo luego de que el condenado revocara la designación de sus anteriores letrados de confianza y presentara una impugnación in páuperis (fs. 1767 del expediente principal).

1.3.- La Cámara, con fecha 30 de noviembre de 2012 (Auto Interlocutorio Nº 371), resolvió denegar el recurso de la parte querellante, lo que motiva la presentación de esta queja. Igual decisión adoptó respecto de la impugnación deducida por la defensa, que también interpuso un recurso de hecho ante este Cuerpo (en trámite en el Expte.Nº 26227/12 STJ), mientras que el recurso del F. de Cámara fue declarado admisible en cuanto a la aplicación errónea de la ley sustantiva (por lo que la causa principal se radicó en esta sede con el Nº 26250/12 STJ). MI VOTO.

2.- Fundamentos de la inadmisibilidad:

En la declaración de inadmisibilidad del recurso de casación presentado por la parte querellante, el a quo cuestionó, en primer lugar, que la recurrente aludiera a que habría sido notificada por mail de la sentencia, cuando ello no es así, ya que el art. 376 del ritual dispone que la lectura de la sentencia valdrá en todo caso como notificación, más allá de que la abogada de dicha parte no haya presenciado el acto. Mencionó que el mail que se habría enviado solo tenía por objeto facilitarle la etapa recursiva.

///3.
En cuanto a la crítica que efectúa la casacionista en torno a que un juez vote y los otros se adhieran a ese voto, por entender que se trata de un análisis unilateral o personal y absolutista, el Tribunal dijo que la norma cuya transgresión se invoca nada tiene que ver con el tema (primer párrafo del art. 432 C.P.P.), además de dar a entender que tal proceder estaría contemplado en el ritual vigente.

Señaló además una contradicción dado que, pese a citar extensa normativa e insistir en el derecho del niño a ser oído, la casacionista se habría opuesto tenazmente en el debate a que se escuchara a la menor víctima.

Hizo referencia a las críticas respecto de los tramos de la sentencia impugnada que cuestionan a las organizaciones sociales que se habían expresado, durante las jornadas del debate, contra la violencia y el abuso sexual, aludiendo a que la parte no puede desconocer la violencia de su accionar.

Sostuvo asimismo que la recurrente insistía en cuestiones de prueba respecto de aspectos que habrían sido acreditados, diciendo que la entidad de las lesiones no se ve alterada por la actitud de la madre, según los dichos de la niña brindados en la cámara G. (“… mamá no hacía nada”).

Agregó que la verdadera intención de la querellante radicaba en el temor de que la madre reclame por su hija, por lo que la actitud de aquella y de su pareja no habría sido desinteresada. También cuestionó que la recurrente haya declarado durante el debate que a la niña había que borrarle
///4.- toda la familia anterior y planteó que, si bien había que protegerla, lo que hizo adecuadamente la querellante, ahora correspondía, como habría dicho el señor F. de Cámara, recomponer los vínculos hacia el lado de los afectos y no vivir del rencor, temática que sería resuelta en el fuero civil.

En lo que respecta a la situación de R.M.L., el juzgador señaló que la recurrente demuestra disconformidad y alegó que la imputada es autora de algún ilícito, sin advertir, a criterio del a quo, que la sentencia afirma que ella es coautora de un delito ya prescripto, por lo que no habría agravio alguno y sí una incorrecta observación sobre la implicancia de la prescripción en este proceso.

Advirtió una mera disconformidad en la crítica referida a la entidad de las lesiones que habría infligido C. a la niña, afirmando que tal aspecto está previsto en el Código Penal y no depende de la impresión que causen. Añadió que, respecto del informe del médico forense -Dr. D.-, la sentencia remarcó la manera potencial en la cual mencionó el riesgo de muerte, además de referir que, según la legislación vigente, una lesión no es grave por el hecho de poder observarse después de treinta días de producida, como pretendía la parte.

El Tribunal afirmó que ciertos argumentos de la querellante demuestran la confusión en la que cae, al no distinguir entre una madre abandónica y el delito de abandono de persona.

Concluyó que el recurso no planteaba una crítica
///5.- concreta y razonada a la sentencia impugnada, ya que expresó agravios pero no los desarrolló ni confrontó con las garantías que estima conculcadas, y menos aún demuestra el absurdo de las conclusiones que alega, con cita de jurisprudencia de este Superior Tribunal.

3.- Argumentos de la queja y del recurso de casación:-
La parte querellante señala en la queja que la necesidad de contar con la opinión expresa de los demás jueces, no solo del primer votante, no debió molestar a este, sino que debió interpretarse con la racionalidad del sentido común y la generosidad de criterios para conceder una revisión de la sentencia.

También alega la ausencia de logicidad y la violación del principio de razón suficiente, y refiere que, al igual que la F.ía de Cámara, en el recurso de casación la parte había analizado el delito de abandono de persona y advertido el yerro inexcusable en que se habría incurrido al absolver a la imputada a su respecto, lo que coloca en nuevo riesgo a la niña, por la revinculación que conlleva.

Reitera los agravios casatorios, en tanto habían cuestionado la valoración de la prueba en lo relativo a la estimación de la entidad de las lesiones y la inexistencia del abandono de persona, y estima arbitrario lo decidido.

Señala que, contrariamente a lo afirmado por el juzgador, la parte no se había opuesto a que la menor declarara en el debate, sino que había solicitado que se hiciera mediante cámara G., oponiéndose sí a la entrevista psicológica previa a la realización de tal acto.-
Cuestiona además que se desprenda de la decisión de
///6.- inadmisibilidad que la querellante habría tomado a...

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