Sentencia Nº 5899/16 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2017

Fecha de Resolución: 6 de Junio de 2017
 
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En la ciudad de General Pico, provincia de La Pampa, a los seis días del mes de junio del año dos mil diecisiete, se reúne en ACUERDO la SALA B de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, L. y de Minería de la Segunda Circunscripción Judicial para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados "ROJAS, N.C. C/ CAMPOS, J.E. y Otro S/ DAÑOS Y PERJUICIOS" (expte. Nº 5899/16 r.C.A.), venidos del Juzgado Civil de Primera Instancia N° 1 de esta Circunscripción

- - - El Dr. M.C.M., sorteado para emitir el primer voto, dijo

- - - 1. Contra la sentencia de grado de fs. 393/399 vta., que hiciera lugar a la demanda que N.C.R. entablara contra J.E.C., se alza el accionado vencido, exponiendo su disconformidad en el memorial que luce a fs. 415/418, respondido por la demandante a fs. 421/424

- - - Al sentenciar, el aquo hizo lugar a la demanda y condenó al accionado a abonar la suma de $ 90.000,00 más intereses y costas. El monto de condena se integró por los siguientes rubros: incapacidad sobreviniente ($ 55.000,00), lucro cesante ($ 10.000,00) y daño moral ($ 25.000,00)


Teniendo en cuenta la extensión de los agravios formulados por el recurrente, es dable señalar que llega firme a esta instancia de revisión la responsabilidad exclusiva de C. en el acaecimiento del accidente de tránsito ocurrido en la localidad de Rancul el día 20/05/2009, así como también, la incapacidad física (a nivel del pie izquierdo) parcial y permanente de R. en un 26%, derivada del siniestro antes aludido. Además, lo propio puede afirmarse respecto de la decisión de no hacer extensiva la condena a la citada Aseguradora Federal Argentina S.A


2. El recurso.

- - - 2.1. En primer lugar, el apelante se agravia porque en la sentencia impugnada se hace lugar al rubro incapacidad sobreviniente en la suma de $ 55.000,00 más intereses, sin aclararse de dónde surge esa cifra. Sostiene que no están demostrados los ingresos de la actora, razón por la cual, concluye que aquel monto resulta arbitrario, al no derivar de hechos comprobados. Peticiona el rechazo del rubro, o bien, su reducción a parámetros normales.


El magistrado de primera instancia manifestó que, en virtud del aporte de los testigos arrimados a la causa y del dictamen del perito traumatólogo, se encontraban acreditados la realización de tareas por parte de la demandante (domésticas y cuidado de ancianos) y el porcentaje de incapacidad sobreviniente definitivo (26%) que la aquejaba.

- - - Seguidamente, a los fines de cuantificar el rubro dijo que, sin atarse rígidamente, tomaría como guía una fórmula matemática e hizo referencia al criterio reiteradamente sostenido en la materia por esta Cámara de Apelaciones ("cálculo que obtiene un capital que se va consumiendo con el tiempo y que se agota con la vida útil estimada de la víctima, con un interés anual del 6%" - fs. 397 vta.).

- - - Por último, expresó que en función de la edad de R. al momento del accidente, el porcentaje de incapacidad y los ingresos que obtenía la damnificada ("conforme su manifestación y lo señalado por los testigos"), consideraba razonable asignar por el concepto en cuestión la suma de $ 55.000,00 a la fecha del siniestro, con más intereses hasta el efectivo pago.


De acuerdo al criterio constante de este tribunal de alzada en su anterior composición y previo a entrar en vigencia el art. 1.746 del nuevo Código Civil y Comercial de la Nación -no aplicable temporalmente al sub lite pero que ahora recepta un mecanismo de cuantificación indemnizatoria de incapacidad física o psíquica-, las fórmulas matemáticas y/o cálculos que se suelen invocar y se aplican en los distintos precedentes judiciales dictados en las diversas jurisdicciones del país, son sólo meras referencias que pueden tener en cuenta los jueces al momento de cuantificar el rubro incapacidad, pero que no obligan a utilizar una determinada fórmula o cálculo en todos los casos por igual.


Al fundar su recurso, el accionado asevera que la indemnización acordada por incapacidad sobreviniente fue acordada "sin que se aclare de dónde surge la cifra". Entiendo que tal afirmación es una verdad a medias, pues como hemos visto renglones más arriba, el aquo al cuantificar el rubro dijo ponderar la edad de la víctima al momento del accidente (19 años), su porcentaje de incapacidad física (26%) e incluso hizo mención a la tasa de interés de descuento aplicable (6%). Tales datos, fácil es advertir, emergen con elocuencia del decisorio atacado y vienen a colisionar con la objeción del recurrente.


Ahora bien, es justo indicar que el aquo también manifestó que a los efectos del cómputo indemnizatorio tendría en cuenta "... los ingresos que [la actora] obtenía (conforme su manifestación y lo señalado por los testigos) ...", más omitió expresar en forma precisa cuál era la magnitud económica de dicha variable de cómputo.


La antes aludida indeterminación, en la que hace hincapié el recurrente para fundar su queja, nos obliga a acudir a la pieza inaugural. Allí puede observarse que R. expresó que su ingreso mensual como empleada doméstica era de $ 600,00, sin solicitar la aplicación del salario mínimo vital y móvil; y no sólo ello, sino que ese monto fue empleado por la demandante a los fines de mensurar el concepto bajo análisis (fs. 6 vta.).- - -


En tanto, de la prueba testimonial producida por la parte actora puede destacarse que L. (fs. 235/236) dijo que por el cuidado de un abuelo, R. percibía $ 250,00.- mensuales (4ta. y 5ta.) y que además se desempeñaba en quehaceres domésticos (1ra. amp.). A su turno, S. (fs. 239) testimonió que la demandante se dedicaba al cuidado de abuelos y tareas domésticas (4ta.), aunque manifestó desconocer los ingresos obtenidos por tales prestaciones (5ta.). Finalmente, el testigo V. (fs. 282/283) relató que R. trabajaba cuidando personas (4ta.) y que por esas labores obtenía "menos de mil pesos" (5ta.), declaración que, si bien no deja de ser imprecisa, al fin de cuentas se condice con la manifestación de ingresos invocada en el escrito postulatorio.


Pues bien, si se tiene en cuenta que para mensurar el rubro incapacidad sobreviniente el sentenciante computó los ingresos dinerarios de la víctima en base a la afirmación que ella hiciera al respecto en su escrito postulatorio y en virtud del resultado que arrojara la prueba testimonial, en mi apreciación, el monto acordado por el rubro deviene excesivo. Ello así, por...

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