Sentencia Nº 5891/16 de Superior Tribunal de Justicia de la Pampa, 2017

Fecha de Resolución: 1 de Enero de 2017
 
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En la ciudad de General P., provincia de La Pampa, a los ocho días del mes de marzo del año dos mil diecisiete, se reúne en ACUERDO la SALA B de la Cámara de Apelaciones en lo C.il, Comercial, L. y de Minería de la Segunda Circunscripción Judicial para resolver el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados "ACHAVAL, M.Á. C/ MUNICIPALIDAD DE GENERAL PICO y OTROS S/ DAÑOS Y PERJUICIOS" (expte. Nº 5891/16 r.C.A.), venidos del Juzgado C.il de Primera Instancia N° 1 de esta Circunscripción


El Dr. M.C.M. , sorteado para emitir el primer voto, dijo


1. El trámite. M.Á.A. promovió demanda contra la Municipalidad de General P., la Dirección Provincial de Vialidad y R.A.N., por los daños y perjuicios que según dijo se le ocasionaron en virtud de un accidente de tránsito que protagonizara el día 16/03/2004 en momentos en que circulaba por la ruta provincial n° 1 y la intersección con la calle 32 de esta ciudad, siendo sorpresivamente embestido por un equino en el costado derecho del automotor marca BMW, modelo C.T., dominio BBI-933. Relata que el impacto del animal provocó el desplazamiento del rodado hacia la izquierda para finalmente caer en el canal de desagüe pluvial que separa ambas vías de circulación de la ruta. Endilgó responsabilidad a los organismos demandados en los términos del art. 1.074 del Cód. C.il y al restante accionado en función de lo estipulado por el art. 1.113 del mismo cuerpo normativo. Reclamó provisoriamente una indemnización en la suma de $ 48.733,50.- en concepto de privación de uso, gastos de movilidad, daño material y pérdida de valor venal del vehículo


R.A.N. pidió el rechazo de la demanda y solicitó la intervención obligada de los terceros Club de E.M. y N.C.. Negó la responsabilidad atribuida por el actor, afirmando que el equino que interviniera en el accidente era de propiedad de C. -en virtud del acta notarial que dijo adjuntar- y que al momento del siniestro el animal se encontraba depositado y bajo la guarda del antes mencionado club de equitación, a solicitud de su propietario y a costa del accionado


La Municipalidad de la ciudad de General P. en su articulación defensiva denunció la ruptura del nexo causal, aseverando que la única causa generadora del accidente fue la intervención del equino y en esa tesitura, entre otras consideraciones, peticionó el rechazo de la acción incoada en su contra aduciendo que no debía responder por la culpa de un tercero


La Dirección Provincial de Vialidad contestó la demanda y también solicitó el rechazo de la misma en su totalidad. Esgrimió la existencia de concausas en el accidente, ajenas a la esfera de su actuación, jurisdicción o competencia, a las que calificó como determinantes en la producción del infortunio y atribuibles a la conducta culposa del actor y a la de un tercero por quien no debería responder


El Club de E.M. contestó la citación formulada a su respecto, denunciando la inexistencia de vinculación contractual -al momento del siniestro- con los señores N. y C., así como también invocó la falta de nexo causal entre el accidente y el daño.


N.C. opuso falta de legitimación pasiva, negando expresamente la calidad de propietario del equino en cuestión, que le fuera endilgada por el codemandado N.. Acusó a este último de "fabricar" una prueba de exculpación obligándolo, a cambio de una suma de dinero, a rubricar un documento.


Luego de producidas las pruebas y al sentenciar, a fs. 854/862 el juez de grado decretó el rechazo de la demanda e impuso las costas al demandante. En lo que respecta a las vinculadas a la intervención de los terceros, dispuso que al no haber vencimiento, éstos debían soportar las propias.


El actor interpuso recurso de apelación a fs. 872 y expresó agravios a fs. 883/887 vta., los que fueron respondidos a fs. 891/892 (Municipalidad de la ciudad de General P.), fs. 895/899 (N., fs. 903/906 vta. (Dirección Provincial de Vialidad) y a fs. 910 (Club de E.M.).


2. La sentencia impugnada. Para un conveniente abordaje de la cuestión litigiosa sometida a revisión, cabe enunciar que para rechazar la demanda instaurada, el juez de primera instancia asentó su veredicto en los principales y siguientes puntos: a) que en virtud de la exigencia prevista por el segundo párrafo del art. 88 del Cód. P.., ninguno de los terceros que intervinieron en el proceso podían ser procesalmente condenados; b) que se encontraba admitida la ocurrencia del accidente, así como también sus circunstancias de tiempo y lugar -vía transitada, sentido de circulación vehicular y animal involucrado-; c) que habiendo declarado el actor que su velocidad de marcha al momento del siniestro no era mayor a los 20 kms/h., concluyó que prácticamente pudo haber detenido su rodado en el lugar del accidente, caso contrario, su desplazamiento hacia el desagüe se debió a una velocidad superior a la reglamentaria o a una maniobra indebida; d) que la causa adecuada del accidente lo constituye el impacto del equino sobre el lateral derecho del automotor, siendo ajeno al caso el diseño del desagüe en cuestión o la inexistencia de guard-rail u otro medio de protección; e) que resultando aplicable el art. 1.124 del Cód. C.., cabe excluir la responsabilidad en el caso de las codemandadas Municipalidad de la ciudad de General P. y Dirección Provincial de Vialidad; f) que la prueba incorporada a la causa no acredita que N. fuera el propietario del equino al día 16/03/2004, por el contrario, el acta de manifestación notarial de fs. 88/89 revela que C. reconoció ser el propietario del mismo, asumiendo su guarda y custodia desde el día 20/02/2004; g) que C. ha sido el propietario del equino que provocó el accidente de fecha 16/03/2004 del que se derivaron los daños al automotor dominio BBI933 y en tal condición, de haber sido demandado, debió responder por los mismos; h) que en lo concerniente a la guarda o custodia del animal, la falta de certeza probatoria, le otorga importante peso probatorio a la manifestación voluntaria de C., quien admitió haber detentado la guarda del animal desde el día 20/02/2004 y; j) que si bien la responsabilidad del accidente recae sobre C. (propietario y guardián), teniendo en cuenta que no fue demandado ni se solicitó su condena, corresponde rechazar la demanda incoada por el actor.


3. El recurso.


3.1. En primer lugar, el recurrente se agravia porque a su criterio en el sentencia impugnada se debió responsabilizar tanto al municipio local como a la Dirección Provincial de Vialidad. En ese rumbo, argumenta que el magistrado concluyó que la causa adecuada del accidente residió en el impacto del equino sobre el lateral derecho del automotor, efectuando un análisis de la mecánica del accidente en base a apreciaciones subjetivas, atribuyéndole erróneamente al actor las consecuencias dañosas de su proceder. Manifiesta que en una equívoca apreciación de la prueba, el sentenciante omitió analizar si el hecho se produjo en zona urbana, quién ejerce el control o poder de policía en el lugar de ocurrencia del siniestro o si el desplazamiento del vehículo conducido por el actor era el correspondiente a las disposiciones normativas. También expresa que de haber tenido el canal en cuestión una contención adecuada, los daños sufridos por el rodado habrían sido otros.


Se anticipa la suerte adversa del agravio en tratamiento, el cual vale acentuar, en varios de sus pasajes resulta ser una mera transcripción textual del escrito postulatorio.


Pues bien, a esta altura es conveniente recordar que para atribuir responsabilidad por el riesgo de la cosa es menester la concurrencia de los siguientes requisitos: 1) la existencia de una cosa riesgosa; 2) el daño sufrido por el damnificado; 3) la relación de causalidad entre la cosa y el daño; y 4) la calidad de dueño o guardián de la cosa que inviste el demandado. A quien reclama la indemnización le incumbe acreditar "la existencia del daño, la conexión causal entre la cosa y el daño, y la calidad de dueño o guardián de dicha cosa en el demandado" (conf. L., Código C.il Anotado, t. II-B, p. 473, art. 1113, Nº 44).


En la presente contienda y en función de los hechos no controvertidos consignados en el acta de audiencia preliminar obrante a fs. 287/290, no se discute que "... el día 16/03/04 el Sr. M.A.A. circulaba en su vehículo marca BMW, modelo 318 TI, sedan 3 puertas (coupe), modelo año 1997, Dominio N° BBI-933 por la ruta Provincial N° UNO con dirección a la ciudad de General P., y cuando ya circulaba por lo que se denomina Avenida Circunvalación de la ciudad y encontrándose a la altura de la calle 32, se cruza en forma sorpresiva por la ruta un caballo, se produce un contacto entre el rodado y el equino y con motivo de ello el automotor se desplazó hacia la izquierda hasta caer frontalmente en el desagüe pluvial existente en el lugar, canal abierto de hormigón que en esa parte separa ambas manos de la ruta ya mencionada..." (énfasis añadido).


Pues bien, el realce introducido en el hecho no controversial antes reproducido tiene significativa trascendencia, por cuanto resulta ser el suceso que, en definitiva, provocó el siniestro que aquí nos convoca.


Es factible, tal como se encarga de expresarlo el recurrente, que si el canal de desagüe a cielo abierto hubiera tenido algún dispositivo de contención, los daños sufridos por el automotor "hubieran sido otros", apreciación que si bien resulta válida tampoco deja de enmarcarse en un terreno puramente conjetural.


Ahora bien, lo cierto y concreto es que el conducto pluvial o la inexistencia de un guard-rail no fueron las causas generadoras del siniestro, resultando ello una certeza incuestionable.


Por las similares características que reúne, deviene adecuado citar un pronunciamiento de la Cámara de Apelaciones de esta ciudad, en su anterior composición, en el cual se resolvió que "... La falta de relación causal entre el desnivel de la zona adyacente a la banquina y el accidente es evidente. En todo...

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